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sergiobrau

Jose Iragorri en Mundo Deportivo.

Detalles José Iragorri Hace unos días, Mendiguren confesaba en Radio Popular que durante la crisis de la temporada 95-96, la del ínclito Stepanovic, los jugadores aprovechaban para ir a Lezama en el día de descanso a hacer terapia de grupo e intentar buscar soluciones. Esta iniciativa ahora mismo se echa en falta en el Athletic. Al margen de la rutina profesional, no se programan entrenamientos voluntarios ni hay un día para la autocrítica. El equipo flirtea con el descenso sin que nadie esté dispuesto a dar un poco más. Y eso que Lamikiz era partidario de la jornada de ocho horas. La campaña está plagada de detalles responsables indirectos de bastantes derrotas. Por ejemplo, esos goles recibidos en los primeros minutos, varias expulsiones y penaltis sufridos en los momentos más inoportunos, algún tanto en propia puerta y, en definitiva, una serie de jugadas puntuales ante los que los leones no han sabido responder. Centrándonos en el partido contra el Cádiz, ¿sabía el joven Amorebieta que Megía Dávila es el 'terminator' del silbo con quince tarjetas rojas en trece partidos y una media de siete amarillas por encuentro? Hasta Iraola estrenó su casillero de amonestaciones. ¿Conocería estos datos el defensa de Iurreta? Va a ser que no. Pues nada, a repasar después del entrenamiento la estadística arbitral. Ese día le puede acompañar Orbaiz. Al navarro le vendría bien releer el reglamento para no olvidar que dentro del área sólo hay una falta directa: el penalti. Un gol de córner sólo se marca una vez en la vida. En San Mamés el anterior lo metió Kempes con el Valencia hace más de 30 años. A pesar de la rabia que le daría a Guerrero que su gol olímpico no subiera al marcador, más le duele que en el Athletic lleven cuatro años pasando olímpicamente de él

Algunas perlas de la jornada

Cuatro gritos y la puerta a cero. Aunque parezca que no, tiene mérito lo de Arconada. No es fácil cambiar el portero de la noche a la mañana. Se la jugó y acertó. Bien es cierto sin querer quitarle mérito a Alberto, que si hubiera jugado yo tampoco me hubieran marcado, pero por lo menos la Real no encajó y eso es noticia, pues es el equipo más goleado con diferencia. Más cobarde no se puede. Puedes equivocarte, cometer errores incluso no reconocerlos. Pero lo de Caparrós ya se pasa de castaño oscuro. No sólo alineó a siete jugadores (sin contar al portero) de corte defensivo en casa, sino que se permitió el lujo de criticar a sus futbolistas en rueda de prensa cargándoles el muerto de la derrota. Es cierto que muy pocos estuvieron a la altura, pero el que menos fué Caparrós, que con su sonrisilla encandila al que se deja encandilar, pero que aburre a las ovejas. No lo hizo mal en Sevilla, es cierto, lo metió en la Uefa, pero lo descalabró al final y lo relegó tras el betis. No me gusta. ¡Aaaaaay Ronie! La gente se echa las manos a la cabeza porque Ronaldo ya no es el mismo. Tampoco es el mismo Forlán y eso parece pasar desapercibido. Madrid y Valencia no jugaron a nada, vamos, lo llevan haciendo así toda la temporada. Yo no sé de qué se quejan... Quiero ser como Osasuna. Dicen que el futbolista se entrega en el campo. Si todos lo hacen por igual, debe haber dos tipos de entrega. Si se entregó el Málaga en Sevilla ante el Betis ¿qué es lo que fué Osasuna ante el Barça? Eso sí es entrega. Lo demás, miedo impotencia o milongas. Y Pablo García en el Madrid... Se vengó García. A Luis García le amargaron la existencia en Zaragoza. Todos: afición (dispuesta a decir hijo de tal y viva la madre que te parió en el mismo partido), y los sabios periodistas que decidieron que ese no era portero para el Zaragoza. Bueno, a lo mejor no, pero el domingo se vengó. Y a algunos se les atragantó el puro, y a otros les costó rezar un rosario con todos los misterios dolorosos por blasfemar interiormente. Su religión y su jefe no se lo permiten. El día de... ¿quién? No sé si malgastar espacio con esto, pero lo cojonudo de todo es que esta semana que viene también es el árbitro.s day. ¡Se lo merencen se lo merecen! s

Sólo para corazones fuertes.

Me ha gustado esa frase y por eso titulo así. Me la ha dicho este mediodía mi querido amigo Luis Velasco: "si vas a San Mamés tienes que tener fuerte el corazón..." Ayer estuve a punto de ir. Sólo una gota de responsabilidad y de complicidad con mis oyentes me impidió ir. Desde lejos y sin poder prestarle la atención merecida sufrí, como todos claro. Durante la semana, me dolieron especialmente unas palabras de Clemente contra mis compañeros de la prensa: "desmoralizáis a todos, a la gente, a los chicos"... "Es hora de apoyar, no de criticar".... ¡Sois negativos".... Y esas retahilas que suelta el de Barakaldo para desviar la atención le fueron respondidas. Si la prensa fuera desmoralizadora, debería haber contado del partido de Sevilla, que los locales jugaron contra el filial del Erandio, o algo parecido, y se callaron. Si la prensa desmoraliza podría decir que el entrenador no supo reaccionar... Pero todo eso es antiguo. "Desmoralizáis al público"... Lleno en la Catedral, apoyo hasta la muerte aun sin recibir más que querer y no poder. Todo eso es el Athletic: eso sí ayer, provocado por el miedo al fracaso y por un cretino y repito cretino que dicen que es árbitro. Este sujeto, que nos echó de la final de la Copa del Rey por no querer pitar un claro penalti, este que robó cuatro puntos en sendos derbis ante la Real... Este cretino fué homenajeado ayer en San Mamés, junto a todo el colectivo de chupasangres e irresponsables que componen el estamento arbitral en primera división. Y no gasto más tiempo. Sí, el de ayer era un planteamiento valiente, en serio, lo apruebo y me gustó la idea, y cuando el Athletic se quedó con diez, la restructuración fué la lógica, al contrario que en Sevilla. El equipo tuvo miedo, mucho miedo, como la gente de la Catedral, pero estos últimos se lo quitaron animando sin descanso. Nada salió, nadie pudo con esa ansiedad que se reflejaba en Orbaiz, el conductor, el capitán de esa nave que no supo manejar. Y con toda esperanza perdida (porque si en noventa minutos sólo tiras dos veces a puerta no lo vas a marcar en el descuento), el tiro del ídolo y un córner esperanzador. Gol del ídolo manchado por un defensa (olímpico por cierto), penalti (que gracias al cielo vió y pitó), y un valiente. Ése que se pone a llorar cuando lo cambian, ése que juró que no los tiraba más, ése lo pidió y ése lo tiró. Andoni Iraola quiso llenarse de ilusión, la que pone al jugar siendo un futbolista forofo, como lo hubieran hecho muchos de los aficionados en el campo. Él lo tiró y él lo metió. Y después, fué sincero: "tengo dudas". Y lo expresó, y otro con menos dudas pero igual de valiente le dió la palmadita en la espalda, y con una sangre fría espectacular dió tres puntos que son un milagro. En serio que el Athletic se levantó ayer de una estocada mortal. Todos o casi todos (porque al final el Betis decidió complicarse), ganaban, y la derrota hubiera supuesto perder la rueda del pelotón que huye del infierno. Allí donde parece que se encamina el Málaga, que está a más de un partido, allí donde nadie quiere ir. El Athletic estuvo tan ceerca, que lo de ayer es un milagro en toda regla. Queda mucho y el equipo sigue igual de mal, igual de atenazado, igual de nervioso. Falto de confianza, sin nadie que lo guie con goles pases o jerarquía, por lo menos está vivo, y eso ya es mucho. Y sigue con los demás en la pomada, casi todos igual de malos, casi todos ineficaces para escaparse. Vigo es un campo talismán, allí sacamos siempre algo, y esperemos que siga la racha, cualquier cosa será buena. Gracias a la gente por seguir creyendo, gracias a esas almas y gargantas que gritan y animan por mí. Gracias si es que alguiien desde ahí arriba hizo algo ayer. Gracias a todos. Y recuerde señor Clemente que si esto es desanimar...

Adelante Señor: pase pase.

He de reconocer que esperaba algo más, sobretodo del Chelsea. Pero me maravilló la tranquilidad con la que el Barça manejó el partido. Más allá de la lesión de Mesi, el Barcelona supo manejar a su antojo el partido. Ningún sobresalto, ningún peligro. Nada hizo inquietar ni preocupar el resultado. Sin que apareciera Eto.o, sin saber si Larson jugaba o no, y con un chispazo de sublime gloria de Ronaldinho, el Barça acabó con la mentira del traductor metido a entrenador. Nada pasó: ni Crespo, ni Drojva, nada de nada. Sólo Terry pareció entender su trabajo. Ni los laterales subieron, ni Daff asustó, nada. Una noche plácida para un equipo que huele a campeón, y una noche de gloria para Márquez y Ronaldinho. El primero puso cordura en la defensa, y asfixió a la zona de creación inglesa, y eso se valora pocas veces. Quizá, cuando los cracks no juegan ni brillan, apreciamos esas cosas. Y de Ronaldinho, ¿qué diré de Ronaldinho? Que es grande, que es mágico y que es oportuno. Porque estos son los partidos donde los buenos se mojan, se dejan ver y toman la responsabilidad. Sólo un chispazo, bastó eso, no hizo falta nada más ayer. Pero en Londres otro chispazo puso el tranquilizador empate, y bla bla bla... Ronaldinho: canela en rama.

Otra vez Rodolfo.

Cuando ayer le vi empujar a gol esa pelota, volví a recordar la Libertadores contra Palmeiras. El solito dos goles, el solito ganó aquella final. Hoy, casi seis años después vuelve a entrar en otra historia, pues nunca podrá escaparse de la gloriosa historia xeneice. Arruabarrena es un tipo extraordinario, no sólo dentro del campo, sino fuera también. Por lógica los argentinos suelen ser retraídos aun cuando lleven unos años en España. Casi cinco temporadas en Villarreal convierten a Rodolfo en un futbolista con letras mayúsculas. Nunca da la nota, nunca hace ruido pero siempre está. Es el caso de Peña o Gonzalo, o de Marcos Sena, o del canterano Font. Nunca hacen ruido y luego siemppre están. Y eso que ayer fué uno de los peores días de los amarillos y un día entonado del Rangers, que realmente ayer mereció algo más. Eso sí: Guille Franco se empeñó en alargar la agonía castellonense porque perdonó hasta hartarse. Que le quiten lo bailao al Ingeniero Pellegrini, que ayer sufrió de lo lindo, pero será momento de quitarse el gorro con él, con Roch y sobretodo con Llaneza, que si ha fichao a veinte jugadores, le han salido rana poquísimos. Ya ven, unos en cuartos de final, y otros rezando por entrar, o viéndolo por la tele. Mi sombrero y mi admiración para ese club y esa ciudad, y para el siempre querido y admirado (e idolatrado también ¡qué carajo!) Juan Román: es grande hasta cuando juega a medio gas.

suprema impotencia

A decir verdad, lo de ayer (porque me niego a pensar que fuimos realmente a jugar un partido), me da tanto que pensar, que no sé por dónde empezar. Empecemos por decir que no me gustaba mucho la idea de taponar las bandas, pero reconoceré que fué efectiva en parte. Hasta que el entrenador desordenó el equipo, el orden era la nota predominante en lo que a Amorebieta/Casas y Expósito/Iraola se refiere. Arrancó el partido lento, el ritmo que nos convenía, y sin sobresaltos hasta el penalti. ¿Lo fué? Con el reglamento en la mano, sí, pero ¿cuando cogen u aplican a rajatabla el reglamento los árbitros? Lo pitó y asunto concluido, porque (y podría serlo), no es eso ni mucho menos lo que me indignó. Y el Athletic, como hace casi siempre y pocas veces le sale, empató pronto. Porque los dos únicos tipos que pisaron el área del Sevilla durante toda la primera parte, se bastaron para empatar el partido. Y luego más lentitud y más teddio. A Dragutinovich (ex Standar de lieja ¿se acuerdan del 1-7?), se expulsó tontamente: sí se expulsó. Otra vez reglamento en mano, (pla primera por protestas y la segunda por codazo), debió ser expulsado y lo fué. A partir de allí yo vi la luz. Pensé que en el descanso Clemente movería ficha: primer error. Contra uno más y necesitados, el Athletic salió a verlas venir. Y encima a dejarle al rival el campo y la pelota. Y en el minuto once, el segundo. Con uno menos nos marcaron sí, para escarnio y humillación de jugadores y técnico, que deben repartirse las culpas de la derrota y la humillación de ayer. Porque cuando Clemente quiso reaccionar lo hizo mal y tarde a mi juicio. Etxebe entró por Prieto, valiente sí, pero provocó un desorden inmenso. Gurpegui se puso de central y Orbaiz sólo fué incapaz de controlar ni dirigir al equipo porque lo ahogaron los dos mediocentros del Sevilla. Aun sin Saviola (sin referencia) en la segunda parte, Clemente siguió por un tiempo con los dos interiores defensivos (porque ayer Iraola no se enteró de la fiesta en ataque.) Etxebe, un tipo que sale de una lesión, cambió de posición tres veces en once minutos, y con cuatro delanteros en el campo, el Athletic tiró una vez entre los tres palos en la segunda parte. Sin nadie que les subiera la pelota en condiciones mínimas, (ni colgar balones a la hoya supimos hacer ayer), el Sevillla vivió el partido más plácido de toda la temporada en su campo. Quedaron dos cosas claras ayer al margen del desbarajuste de cambios y posiciones. Todas las semanas, Clemente se dedica a armar la parcela defensiva porque es la peor línea del equipo, pero si se juega como se entrena, debemos de obviar la parcela atacante, porque sólo dos futbolistas mantuvieron una línea aceptable en la primera parte. En la segunda, no pudieron ni jugar. Yeste y Aduriz sacaron lo poco productivo del Athletic en ataque. La segunda es que desde el campo no hubo reacción. A nada. Ni un balón colgado, ni una voz elevada para decir ¡venga chicos arriba! Nada de eso. Los demás suman, el Athletic pierde puntos y resta ganas e ilusión. Así de claro y así de cruel.

Otra vez con las orejas gachas

Lo tenían a huevo. El madrid en crisis, dimite Florentino y el Atlético embalado: frenazo al canto. No sé que tienen esos partidos para el Atlético. Da igual como juegue, da igual si bien o mal, pero siempre acaba perdiendo. Y en los últimos años, da la sensación de una pequeñez abismal cuando juega contra el Madrid. Alguna pancarta, sin Ronaldo y con la sensación de qué me voy a encontrar, el Bernabéu se ha frotado los ojos: 2 minutos y 1-0. Ha dado igual el empate de Kezman, ha perdonado el colchonero y patapám de Baptista y adiós Atlético. Es ley de vida, no hay forma de hincarles el diente. Y eso, es mental, todo mental.

Rivaldependencia.

Ya estamos otra vez, ya volvemos a las andadas. Si lo que planea Clemente para el domingo en Sevilla, es lo que ha estado entrenando estos días, volvemos de nuevo al error de jugar en función del rival. Clemente teme y con razón a Adriano y a Jesús Navas, por eso va a blindar las bandas: la derecha con Expósito e Iraola, la izquierda con Amorebieta y Casas. Personalmente no me preocupa mucho el brasileño, pero da igual que le pongas dos que cinco: Navas nos la va a liar, y siendo conscientes de eso, me pregunto porqué renunciar otra vez a lo único que sabe el Athletic que es atacar. No sé que le corre por la mente al "rubio", ojalá le salga bien porque de ello depende el Athletic, pero creo (y ojalá me equivoque), que se va a equivocar, y que lo vamos a pagar caro. Dicho esto, ojalá me baje los pantalones el lunes y le haga reverencias, ojalá.

Eto.o.

Eto.o siempre me ha caído bien. De gran calidad futbolística, me asombra y maravilla su gran capacidad humana. Pero hay ciertas cosas en su comportamiento, o algunas maneras de actuar que no me gustan en él. Lo del escupitajo, es indigno de cualquier futbolista, pero duele más en símbolos para los jóvenes comoo puede ser Samuel. Pero lo del sábado pasado en la Romareda, y las repercusiones obtenidas, ayudan muy poco a que el comportamiento de Eto.o, sea del todo razonable. Quizá sea injusto hablar o juzgar según que cosas, porque a mi persona no la insultan constantemente, y quizá él, sea uno de los que abanderan las protestas racistas. No entiendo lo del sábado: si a Eto.o le molestaron los lamentables abucheos en la Romareda, ¿por qué amenaza con irse? O te vas, o no te vas. Eto.o tiene la lengua rápida, siempre piensa lo que dice, pero ayer volvió a equivocarse cuando pidió el cierre deLa Romareda. Son injustos los gritos, son reprobables y repugnantes, pero Eto.o, noo es el único futbolista de color. A Cameni se lo hacen en su propia casa, y a Gurpegui, le ddicen y cantan drogadicto a cada sitio donde va. Desgraciadamente, es ley de vida, y aunque sea bochornoso, el caso de Eto.o, noo es el primero, ni desgraciadamente será el último. Eto.o es un fuera de serie dentro y fuera del campo, pero no es el único agraviado. Debería saberlo, y no actuar y patalear aunque tenga razón, como si fuera el único agraviado.

Agur Jauna

Desde el jueves no paro de darle vueltas. Que decir, qué contar, como despedir desde aquí a Telmo. Desde el jueves revivo en mi memoria los dos momentos de mi vida que estuve con Zarra. Siempre me contaron cosas sobre él, quien más lo hizoo fué mi gran y recordado amigo Mauricio Astola Marcaida, Mauri para los amigos. Ahora, los dos juntos podrán saludarse de nuevo. Mauri siempre me contaba sus actuaciones en San Mamés, sus remates de cabeza, su gran personalidad, su bondad, su generosidad dentro y fuera del campo. El viernes, no pude reprimir alguna lágrima cuando Raimundo Lezama, Carmelo Cedrún y José Mari Maguregui, glosaban su vida en Punto Radio. La primera vez, cuando conocí a Zarra, me temblaron las piernas. Era el año 98, el Centenario del Athletic, el congrso de Peñas en el Parque Etxebarría. Zarra había sido invitado al Oye Como Va del mediodía, que por entonces aún presentaba Jose Iragorri. Yo también estaba allí, ya que debía intervenir en un momento del programa. Mi llegada a la mesa coincidía con la salida de Telmo y Jose hizo las presentaciones. Fueron treinta segundos: Zarra me había visto por la tele. Estrechó mi mano con fuerza y me dió la enhorabuena. ¿Zarra la enhorabuena a mí? Yo sólo articulé que mi amigo fallecido el año amnterior me había hablado mucho de él. No pude hablar más. Uno de esos nudos en la garganta me impidieron hablar. Dos años después, fué todavía ´´as emocionante todavía. El mítico periodista de Radio Nacional de España, Txelu González, y mi amigo Josemari Ortiz de Mendibil, me invitaron a una reunión de antiguos deportistas. Allí daba un cantazo terrible: el más joven de los presentes tendría cincuenta años, y yo por aquél entonces no había cumplido los veintitrés. Aquel día conocí al maestro de maestros, a Matías Prats, e inmortalicé ese momento con una foto donde me escoltaban él y Telmo. Es una foto que alguien me prometió enviar, y que nunca recibí ni creo que ya reciba. Aquél día, donde saludé a Rafa Iriondo, al boxeador Uzkudun y a un montón de veteranos deportisytas vascos, aquel día volví a charlar brevemente con Telmo. Matías Prats ya estaba gestando su Alzheimer, y como Zarra lo sabía no quiso perder ni un segundo en su compañía. En los cinco minutos que le robé, junto a Txelu Y Ortiz de Mendibil, el fútbol llenó la charla y el partido que el Athletic iba a jugar en Tenerife salió a la palestra. Luego llegaron los recuerdos de partidos antiguos y batallitas deportivas. Yo callaba y escuchaba, tampoco podía hacer otra cosa. Me despedí de los que pude, de Telmo el primero. Otra vez el fuerte apretón de manos y un abrazo que no se me olvidará en la vida. Se va un trozo grande de historia, inmenso, por todo lo que fué, por todo lo que significó. Por todo el cariño que dejó en todos los lugares de España. Le vamos a extrañar mucho. Yo por lo menos. Si preguntáis porqué, diré que porque me duele la historia, porque se va algo y alguien que ha palpitado el Athletic toda su vida, y que ha contribuido como nadie a hacerlo más grande. Zarra siempre se quedará. Nadie jamás podrá marcar treinta y ocho goles en una Liga, o por lo menos, será muy complicado. Pocos se acercarán a sus doscientos cincuenta y tres goles, y sólo alguien, ojalá que pronnto, meterá el gol que nos ponga más arriba del cuarto puesto en un mundial. Me hubiera gustado estar en Begoña para despedirle. Para darle las gracias por todo, para unirme con él en su último grito de Athletic. Desde donde quiera que esté, seguirá animando, seguirá palpitando y sufriendo el Athletic, como los que nos quedamos aquí. Se va un señor, se va un mito. Allá donde estés: descansa en paz. Agur Jauna.

Pues menos mal que era flojo.

Menos mal, que los analistas que supuestamente conocen el fútbool internacional, hablaban del Arsenal como un equipo vulnerable y ganable para el Madrid. Y digo hablaban, porque salvo los españoles, el entrenador, Henrry ty Thouré, yo no conocía casi nada más del Arsenal, y por lo tanto me senté a ver un partido con relativa tranquilidad para los blancos. 2-0 pensé para mí y la vuelta paso de verla que está sentenciada. Pero al minuto dos, pensé: igual está bonito. Para el minuto veinte sabía que no apagaría la radio, que iba a ser un baño al Madrid en toda regla. La crónica de As que como siempre firma Juanma Trueba, me ha llamado la atención, por lo sincera pero también por lo chocante: Llevábamos mucho tiempo debatiéndonos entre la realidad y la ilusión. Deberíamos no hacerlo más. La realidad nos descubría un Real Madrid cansado, física y mentalmente, alejado de los títulos desde hace dos temporadas. La ilusión, sin embargo, nos hacía soñar en cuanto se encadenaban un par de victorias consecutivas, no importaba demasiado el rango de los rivales. Entonces, las estrellas volvían a lucir y todos, jugadores, público y críticos, giraban la cabeza buscando a quien osó decir que tal o cual futbolista estaba acabado, como si la herejía mereciera la hoguera. Pero esos ataques de optimismo, que en algunos casos han propiciado insólitas renovaciones, eran simple y vana ilusión. Por eso, cada vez que un buen equipo se cruzó en el camino descubrió al Madrid montado sobre una calabaza. Buenos equipos como el Barcelona, el Valencia, el Zaragoza de la ida, el Arsenal de ayer. El inicio es sincero, pero me pregunto yo, ¿quién alimenta esa falsaa ilusión? Trueba no, pero donde él escribe entre otros sí. no tiene desperdicio la crónica, como tampoco la de Santiago Segurola en El País. Es cierto que por momentos, el Madrid parece que se levanta, pero sólo eso, parece. Y cuando se levanta débilmente, ya se encargan los voceros madrileños de resucitar el muerto antes de que abra los ojos. Lo triste de todo, es que hay madridistas que se siguen creyendo esta mentira. Una mentira que les va a costar a los blancos, alcanzar su tercer año sin títulos (a persar de tener el juego de palabras a huevo, me resisto a utilizarlo.) Y dicho todo esto, diré que el Madrid sigue vivo en la Liga de Campeones y en la Liga Española gracias a un solo tipo: Iker Casillas. He de reconocer que le admiro. Siempre una palabra, cuando gana y cuando pierde, cuando para y cuando falla. Así es el chaval, de lo poquito aprovechable e un club que sigue en caída libre, y que no tiene visos de parar. Y es que claro, cuando caes del cielo, tienes muchos metros de caída libre, pero cuando aterrizas...

El premio por la peregrinación

Algo había que hacer, y alguienn tuvo la brillante idea. Por ello le felicito. También a todo el que se rascó el bolsillo para pagar los autobuses. Me cuesta imaginar a Lamikiz sacando varios billetes de quinientos euros, pero le concederé el beneficio de la duda. Había que ganar y se ganó. ¿Merecidamente? No. Ni mucho menos, pero se ganó. Y se vuelve a respirar, otra válvula de oxígeno no va mal. Buena culpa de todo la tiene Iñaki Lafuente. Con sus cuatro paradas de mérito, sujetó a un equipo que se caía, que ni creía ni creaba ni llegaba, y así es muy difícil. Habrá que perdonarle a Etxeberría la inactividad, y a Yeste, habrá que perdonarle algo, porque volvió a estar ausente. Aunque es fácil la crítica, tiene una buena defensa. Apenas tuvo balón, y sin balón... El Athletic volvió a jugar mal, otra vez, a ser pesadamente lento, otra vez, a no dar tres pases seguidos, otra vez, y a desquiciarme hasta lugares insospechados, otra vez. Pero volvió a la senda del triunfo, y los 4.000 valientes lo agradecieron de veras. Porque ellos sólo qquerían eso (y yo), que el equipo ganara, y lo hizo. En situaciones extremas como estas, da igual como sea, pero esperemos que de una vez por todas, seamos capaces de encadenar dos victorias seguidas. Recibir más tarde al Cádiz en San Mamés fuera del descenso, será una de esas finales apoteósicas. Pero para eso, aún queda Villarreal y otra salida complicada. Vamos a disfrutarlo unos días, y luego ya se verá. P.D.: Este es un aviso para los vecinos: sólo a tres puntos del Athletic. Ojitoooooo.

sigo hechizado.

La televisión pública española (que pagamos todos, repito todos y aun así pierde y pierde) y los medios privados (aunque como estos no los pagamos puueden hacer loque les venga en gana), me llenaron de un optimismo tal al inicio de la semana pasada, que mi ánimo estaba por las nubes. Y es que tanta gesta y tanto milagro, se me pasó por la cabeza hacer régimen e incluso hacer deporte a diario. Pero esa patraña se esfumó. Me pregunto yo qué interés tendrá el ente público en ver al Madrid en una nueva final. Sí, sus aficionados, sus jugadores, sus simpatizantes, pero ¿TVE? Sólo el placer de hablar y de hablar, y de dar al Madrid por la tele, porque si no juegan Madrid y Barça, el fútbol y la Copa, parece que no es de interés general. Y si quieren datos, pues repasen quien dió la última final de Copa. En fin, que llegado el momento del partido contra el Sporting de Braga, (Zaragoza), pues llegó la magia y el ensueño de una noche. Objetivammente fué un partido cargado de tensión y emotividad, eso sí. Pero el Madrid de las remontadas y del espíritu de Juanito, marcó 3 goles en 10 minutos (admirable sí, pero para el mejor equipo del mundo...), y luego se las vvió y se las deseó para hacer 1 en 80 minutos. Tras el 4-0, pasaron 25 minutos en los que el Madrid no tiró a puerta, y en el descuento, dos tiros que atajó César. Si eso es mágico... Pero todo es como nos lo quieren vender. A algunos, les costaría mucho entrar esa noche en casa. Alfonso Celemín, Roberto Gómez, Juan Carlos Ribero, y algún otro, no poderían pegar ojo después de su gran comedura de tarro a los espectadores, y luego quedarse en nada. Y no patalearé por mi pueblo porque nunca nos hacen caso. El 12 de abril, el Zaragoza se verá en algún canal. Si quieren ver al Madrid, o se ponen un vídeo, o algún replay de la última Copa del Rey que ganaron (al zaragoza y con robo del impreesentable Urío.) Eso sí, tendrá que ser en Madrid TV, porque desde luego, y aunque se esforzó, en la pública no. Y yo que pensaba que sin Urdaci y De La Casa, aquello iría a mejoor. ¡Ay infeliz de mí...!

Gracias Señor.

Llevo algunos días de retraso por culpa de una horribles anginas, pero no me podía olvidar de esto. ¿Qué tal, Señor?- preguntaba yo-. -Muy bien o bueno, o podría estar mejoor señor, -contestaba Oliva-. Así eran los inicios de todas mis entrevistas, y al acabar el "hasta luego Señor", y cada uno a lo suyo. Por eso Oliva se merece estas líneas, por buen tipo, y por ser un Señor, con todas las letras. Como odio a los tipos repugnantes, obviaré a Dmitri, pero me alegro profundamente de la decisión que ha tomado Oliva, y que le ha demostrado a quienes no le conocían, que este no es como Chuchi Cos, ni como Monfort, ni como cualquier otro entrenador calzonazos. No sé dónde acabará el año que viene, ni si aparecerá otra vez en algún banquillo de primera, eso sí, como entrenador, de primera lo es, y todo un Señor. Hasta luego Señor.

Otra "Burrada"

La segunda vez que Ariel Ortega volvió a River, lo hizo de una forma negligente. Pertenecía al Galatasaray y así por las buenas dijo: "me voy". Eso le supuso un año sin jugar, y que ERiver y posteriormente Newells tuvieran que pagar a los turcos de su bolsillo el coste del traspaso. Está a punto de producirse la tercera vuelta de Ortega al club millonario, y esta promete ser de nuevo gorda. Ortega, acostumbrado a ser ídolo, a que lo mimen y le hagan reverencias, fantaseó en el mes de enero con volver al club de Núñez. De hecho, se perdió varios partidos con Newells esperando que lo ficharan. Pero los clubes no se pusieron de acuerdo, y el mimado burrito, arrancó la temporada en el club rosarino. Quiso el destino que en la tercera fecha del clausura, River visitara el Parque de la Independencia, y que Ortega, muerto de rabia, le marcó un auténtico golazo. Lo fué por la ejecución: un chut desde fuera del área que entró por toda la escuadra de Lux, pero valió de poco, pues era el 3-1 para Newells, y River estaba con uno menos. Tras celebrarlo como si de un torneo local o una Libertadores se tratara, Ortega se acercó al palco, y dedicó unos gestos, llamando pesetero y tacaño al presidente de River allí presente. Tras lo cuál, dedicó los mismos gestos a la grada de River diciéndoles lo mismo: "mirad a este pesetero, que no me quiere llevar". Tras el maremoto en River donde hinchada y plantilla se dividieron en detractores y favorables al ídolo, y dos semanas después, Ortega está a nada de volver a River. Es extraordinariamente esperpéntico que el presidente de un club se baje los pantalones de tal manera, aunque su dignidad y palabra como presidente ya deja mucho que desear. A petición del "Muñeco" Gallardo, Aguilar, cesó a "Mostaza" Merlo, wquien sin nada había llevado dignamente al equipo sin empujarlo al ridículo al que se veía abocado. Y por fin, Ortega, el mimado e idolatrado por lo que fué antaño, deberá compartir adoraciones con Gallardo, Figueroa Iguaín y alguno más, y eso explotará tarde o temprano, ya veréis. Eso sí: la mejor plantilla argentina sin dudas. Pero como dice un refrán castellano que no hay dos sin tres, la tercera "Burrada", ¿estará cerca? A mí me da que sí. Veremos...

Lo que hay que hacer para vender

Hace algún tiempo, comentamos con mi buen amigo y lector de este blog Javier Oyarzun, que el As le iba comiendo terreno a Marca. Pero hay cosas que no cambiarán, y una de ellas es vender más periódicos. No contentos con lka derrota del Barça en Valencia, ayer leímos una lindeza de objetividad y profesionalidad como esta: Juanito, ¡ya! Me da que el espíritu de Juanito ya anda por aquí: fue él quien turbó a Wilkinson Valdés, ¡Valdés al 6 Naciones! A última hora nos llegó este soplo: el Barça va a primar al Zaragoza. ¡Como el Madrid pase piden la cicuta! ¡Qué racha! Visto y no visto, los culés han perdido dos títulos (Copa de África y Copa de España) y ante Zaragoza, Atléti y Valencia. Etoo Fils llegó mosqueadísimo: "Egipto ganó de blanco, igual es una señal!" Por cierto: Van Bommel se multiplica; tras ser el mejor del Atléti hace una semana, ayer fue el mejor del Valencia. ¡Oé, oé! ¡Sin Prensa! Hoy es como si fuese Navidad en Barcelona. ¡No habrá prensa en los quioscos! La policía autonómica precintó anoche todas las rotativas. El único que estuvo a punto de salir fue AS, pero se presentó Carod-Rovira y fue imposible. ¡Incluso el Atléti! Ni el regreso de Etoo Fils le sirvió al Barça para ganar. ¡Incluso le amenaza el Atléti, que va lanzado y tiene a favor el average! Y el sábado les visita herido el Generalísimo Serra. ¡A ver si les peligrará la UEFA...! O Rei Villa Menos mal que pasó la semana sobrecargado y con gastroenteritis: sale sano y les mete 15. Su gol fue en la portería de Toni Jiménez y Tamudo en la final de aquella Copa: ya sabemos quien era el ídolo del portero culé. Él sólo ha animado la Liga más que Ronaldo y Aimar juntos. ¡Reacciona Roman! Total, que el cagómetro está tremendo, sí. ¡Y huelen al Chelsea! Por cierto: ¡reaccione usted señor Abramovich y fíchele algo a Mourinho! ¡Basta de obligarle a jugar con la cantera de vuestro barrio guay inglés! ¡Fiche y no le abandone, que se le va a correr el rímel! Otro impostor... Y hablando de Román, con acento: Riquielme, vuelve o encontrarás al Submarino en Segunda. Biri Caparrós La corrida en Mestalla fue el segundo impacto del domingo. El primero fue Caparrós: éste, más que sea sevillista es un Biri, el fundador de la peña. Sólo un tipo así es capaz de ganarle al Betis en el último minuto del alargue. ¡Del Nido recupérale! ¡Ese Atléti, oé! Como estaba previsto y para celebrar el 1-3 del Camp Nou, el Atléti casi empató en casa. Pero no: el Niño convertido en Ufarte se la puso a Kezman... ¡a ocho minutos del final! No esperarían que marcaran a los ocho de empezar... La tradición hay que respetarla. ¡Como que hay socios que pedirán que el club se disuelva si el equipo vuelve a ganar el domingo! ¡A la nevera! La Clínica Barraquer pide para sí el buen ojo de Ramírez Domínguez, que no sólo le dio al Celta en el Bernabéu un gol que no entró sino mostrar más tarjetas al Athletic que el Madrid y decirle a Pablo García: "¡Cuidadito cuando vuelvas!". Como pronto volverá en abril... ¡Qué vergüenza Victoriano, Villar y toda la banda! Víctor se tapa Nuestro espía en Zaragoza dice que Víctor quitó a Cani y a Diego Milito en el descanso de Pamplona "pensando en la Copa" ¡Jo! Si llega a ganar solo por 5-1, ante Osasuna juega con el Aragón y el hijo de Herrera. ¡El cagómetro sube por el Ebro! Y luego, muchos presumen de su título. Me da asco la prensa amarilla, y esto es pura basura (con todos mis respetos claro, ya que algunos como el que firma, parecen no tenerlo.)

Otro ejercicio de impotencia.

Perdón por no ser original, y copiar casi seguro la portada del Correo de mañana. Pero es que hay algunos que a estas horas, y después de ver el percal, no podemos ser más imaginativos. Y qué carajo: es cierto. Otro ejercicio de impotencia. Al Madrid le bastó 5 minutos para un genial pase de Zidane, y una nmejor definición de Robinho, y todo lo demás, una patraña de equipo. A pesar de eso, mañana leeremos a Trueba, Segurola y compañía diciendo que: "el Madrid sigue con su recuperación de juego... Zidane vuelve a ser..." y cosas por el estilo. De todas formas, no dirán lindezas sobre el Atthletic, porque no las hay. Sólo miserias. Porque el Athletic no ha pasado de la segunda velocidad, y no sé (o no quiero saberlo), si es por no saber o por impotencia: ambas me preocupan. Sí: hoy eché de menos a Yeste, y a Etxebe, sobretodo a Etxebe, que pone chispa y veloccidad a los partidos dormidos. Y en cierta forma, Dañobeitia lo ha intentado, pero está tan verde y con tan poca picardía que se las han robao todas (más de la mitad con empujones.) Orbaiz también ha querido ser la cabeza visible del equipo, pero esta vez conmo si Yeste le hubiera dicho: haz lo tuyo y lo mío, pero claro, Orbaiz es Orbaiz, y no se le pueden pedir peras al olmo. Para que los mejores del Athletic (a mi juicio claro) hayan sido el portero y Murillo, (uno de los defensas más criticados y olvidados por Clemente), se dice todo. Sin chispa, sin veelocidad, sin potencia, sin ideas. Por todo eso, el Madrid le ha ganado al Athletic, y no ha tenido ni que sudar. Porque aunque haya sido sin bajarse del autobús, los trses puntos se los lleva el de fuera, y quizá sea más grrave pensar, que sin hacer nada, pero nada, hemos vuelto a regalar tres puntos.

Athletic-Real Madrid: las notas.

Lafuente: 7. Mantuvo al equipo en el partido hasta el final, con tres paradas de mérito. Lacruz: 5. Mucha voluntad, pero muy poco acierto. Siemmpre superado en la derecha. Amorebieta: 4. El partido le vino muy grande. Un chollo para Cicinho. L. Prieto: 5 Desastrosa primera parte, y algo más entonado en la segunda. Sin decisión para sacar el balón Ustaritz: 5. Decidido en los despejes, se marchó lesionado en el descanso. Gurpegui: 5,5. Es sorprendente que siga jugando lesionado, y eso se nota en la rampa final. Mucha brega. Orbaiz: 6,5. El auténtico cerebro del equipo. De gran primera parte, decayó en la segunda, pero siempre mantuvo viva la esperanza del empate. Iraola: 5. Sin brilllo. Muy perdido. Dañobeitia: 5,5. Mucha pelea, algo de velocidad, y demasiado infantil a veces. Siempre quiso encarar. Aduriz: 5,5. Otro perdido en la banda durante un tiempo. Lástima de cabezazo blandito en la segunda parte. Urzaiz: 5. Sin brillo en su partido 400. Murillo: 7. Conn gran decisión en deffensa, realizó su mejor partido en 45 minutos. Gran trabajo en la zaga. Llorente: aportó poco. Guerrero: poco y mal. .

Por enésima vez, los puuntos sobre las íes

Una piedra a la cantera La realidad contradice a Lamikiz, quien achaca la mala situación, entre otras cosas, a la falta de aclimatación de los jóvenes Igor Camaño Bilbao A EXPENSAS de comprobar cómo acaba esta novela de suspense (algunos dirán que de terror), el final de algunos capítulos es desalentador. Por ejemplo, el de la derrota ante el Málaga. El presidente Lamikiz escribió las últimas líneas de ese roto deportivo. Invitado en un programa de Televisión Española, el máximo mandatario del club buscó explicaciones en voz alta a la crisis que atraviesa el equipo. O mejor, el club. Lamikiz aludió en primer lugar a la marcha de Del Horno y Ezquerro. En segundo, a que los jugadores del filial que han ascendido al primer equipo no se han aclimatado a la categoría. El presidente sabe mejor que nadie de qué habla en el primer supuesto. Ambos futbolistas se fueron con él en el timón de mando. En cambio, los partidos y las actuaciones de los futbolistas que han subido al Athletic desautorizan totalmente sus impresiones. Si el equipo es hoy antepenúltimo no se debe, ni mucho menos, a las actuaciones de Ibon, Ustaritz, Amorebieta o Dañobeitia. Más bien al contrario: sin ellos, a lo mejor el equipo estaría más abajo y con menos puntos. La apuesta de Clemente por la cantera ha sorprendido a muchos. Los primeros, a quienes se quedan en el banquillo. Además de sorprender, también ha solucionado -al menos hasta ahora- los problemas surgidos por la marcha de Del Horno y Ezquerro. El traspaso del gallartino al Chelsea dejó un agujero en la banda izquierda que los repuestos fallidos de Casas y Tarantino -al menos hasta ahora- agrandaron. El equipo ha estado media Liga sin un lateral zurdo. Por esa demarcación han pasado cantidad de jugadores. Desde hace unos partidos a esta parte nadie habla de los problemas en la posición. ¿Por qué? Por Amorebieta. El chaval de Iurreta ha sido titular en los últimos cuatro partidos y nadie desautoriza su comportamiento. En su primera campaña en la máxima categoría -encima de aquella manera-, sus actuaciones han ayudado mucho a mitigar el recuerdo de Del Horno. Evidentemente, Amorebieta todavía no alcanza el rendimiento del gallartino, aunque tampoco el futbolista del Chelsea alcanzó en su primer año el mismo nivel que hoy por hoy muestra el chaval. Una cosa está clara: Amorebieta tiene presente y futuro. El ‘‘revulsivo’’ ¿Tiene alguna culpa Dañobeitia en este desaguisado? Ninguna. Todo lo contrario: su aportación se ha convertido en una baza para Clemente. El Athletic puede jugar a la contra con él: es el futbolista más veloz de la formación. No hay más que recordar su gol ante el Betis, la revolución que provocó ante el Real Madrid, su primera jugada ante el Getafe, que levantó a toda la grada... También ha tenido momentos no tan lúcidos. Como todos -unos más que otros-. Tampoco conviene olvidar que la temporada pasada jugaba en Segunda B, en el Sestao. Cuando se alude a un revulsivo para los partidos se habla de Dañobeitia. Por tanto, ¿problemas de aclimatación? Qué va. Ustaritz es el último en la relación de recién llegados. Sólo ha jugado tres partidos. Aunque es cierto que no lo pasó nada bien en su debut en Anoeta, no es menos cierto que su progresión es ascendente. En el encuentro ante el Getafe, en el que estuvo mucho más sereno aunque fuera su debut en La Catedral, se acercó a su verdadero nivel y efectuó un buen marcaje al peligroso Riki. Aunque el plano colectivo anule el individual, Ustaritz realizó un muy buen encuentro en Málaga. Los primeros minutos de la primera parte fueron casi perfectos. Y todo eso sin tener atado su futuro, porque el futbolista todavía no ha alcanzado un acuerdo contractual con el club. Tal como pinta la situación, el papelón que tienen los recién llegados es más que considerable. Por eso es más loable su rendimiento en el terreno de juego. Si hay que señalar a alguien por la actual situación no es a ellos. Eso, por descontado. Se supone que, como en cualquier empresa, la responsabilidad en el primer equipo rojiblanco será proporcional al sueldo. Achacar los males, aunque sea parte de ellos, a los jóvenes es injusto y, sobre todo, mentira. Otra vez vuelvo a suscribir lo que Igor apunta hoy en la edición de Deia. Y me sigo reafirmando que en lo que se refiere a fútbol, Lamikiz es un auténtico inculto. O no sabe, o lo disimula muy bien, y si sus decisiones han sido tomadas con la intención de mejorar al Athletic, la respuuesta es clara: la primera. Un auténtico “zoquete futbolístico”. Menos mal que los domingos a esa hora los niños ya están en la cama…

Clemente en el foro Ferrandiz-As

JUANMA TRUEBA (MADRID) Para acercarse a Javier Clemente conviene pasar bajo el detector de prejuicios y vaciarse los bolsillos. Y es recomendable que él también lo haga. Empezar de cero, olvidarnos nosotros de lo que escuchamos y olvidarse él de lo que leyó. El desarme es imprescindible, y aunque no asegura la neutralidad, permite distinguir mejor sus virtudes, todas las que tienen que ver con la pasión, y sus defectos, los que se derivan de su permanente zafarrancho de combate; también nos descubre su única debilidad confesable: el Athletic. Javier Clemente (Barakaldo, 1950) compareció ayer en el Foro Fundación Ferrándiz-AS, y eso, más que una visita, es una aproximación, un acto de valentía (condición que no se le pone en duda), porque un viaje a Madrid es, en cierto sentido, un partido fuera de casa. Después de perder contra el Málaga y con su Athletic en puestos de descenso, cualquier otro hubiera cancelado la cita, hubiera inventado una excusa. Clemente no. Pedro Ferrándiz, en su día compañero de golf del invitado, fue el encargado de las presentaciones. No es extraño que haya sintonía entre ambos porque sin parecerse en nada se parecen en mucho, ninguno deja indiferente y en el mismo espacio encierran terremotos de la misma escala. "Sus ojos dibujan una sonrisa burlona, quizá despectiva, que las palabras suelen desmentir...". Clemente toma el relevo en el discurso, y asegura, conciliador, que tiene mala memoria, que las cosas pasan y aunque creo que nada de eso es del todo cierto significa que se puede perdonar y hacerse perdonar. "¡Hombre, Miguel Ors, estás hecho un chaval!", se interrumpe, afable. Lo demás es fútbol, mucho fútbol y mucho Athletic porque Clemente habla mucho, como los que están un poco solos y se desquitan cuando te ven. "Ahora estoy en un equipo en el que me afecta la profesión y el sentimiento. Es mi equipo, se une eso. Y estoy jodidillo, porque me toca la yema. Estoy pasándolo mal y trabajando la leche, hago una vida monacal, a las seis estoy en casa leyendo. Hace un montón de días que no juego al golf, que es mi liberación, lo único que me evade". "Si bajamos pienso en nuestra gente, en los miles que lo van a pasar canalla, lo siento por esa gente que sufrirá y no ha intervenido en la película. Saldremos adelante, pero no sé cuándo". "Para mí es un papelón entrenar ahora al Athletic, pero me llamaron y fui. Mi contrato es ridículo en comparación con otros técnicos, pero me han llamado y nunca diré que no al Athletic. Me hará más daño estar en Segunda que el hecho de que me culpen a mí. Estoy dispuesto a seguir en Segunda. La culpa la asumo, tanto como la posibilidad del descenso, pero sigo diciendo que yo no maté a Manolete". El compromiso se entiende mejor si se recuerda que Clemente se crió en la cantera del Athletic, que a los 25 años se vio obligado a abandonar su prometedora carrera por una lesión y que a los 34 regresó como entrenador para ganar una Copa y dos ligas (el club suma ocho campeonatos en 108 años de historia). La amenaza del descenso invita a reflexionar sobre la filosofía del Athletic: jugar sin extranjeros. "Nuestra historia es lo más importante. Que hayamos estado siempre en Primera no significa que alguna vez no podamos bajar. Podría ser que, en algún momento, para mantenernos, tuviéramos extranjeros, pero ese ya no sería el Athletic que tenemos en la actualidad". "Yo seguiré queriendo al Athletic si algún día baja, no cambiaría el sentimiento que tengo. Pero quizá haya quien sólo quiera títulos. Yo disfruto aunque las cosas sean difíciles, aunque nos cueste ganar los partidos y no siempre lo hagamos. No me importa perder si demostramos lo que es nuestro fútbol y nuestra juventud. Si lo que te gusta es un equipo campeón, cámbiate a un equipo rico...". Españoles. "En mi opinión, si el Athletic cambia de idea sobre los extranjeros, que traigan antes a los jugadores nacionales, españoles. Con más derecho puede venir al Athletic uno de Murcia, de Madrid o de Andalucía. Si se cambia, se cambia para todos. Dale 1.000 millones a uno de Murcia y algún día vendrá a Bilbao a gastárselo en potes, algo dejará aquí... pero si se lo das a un ruso, despídete...". "Hay una diferencia abismal entre unos clubes y otros, entre otras razones por los extranjeros. En el 82 éramos un equipo y teníamos algunos jugadores geniales como Sarabia o Goiko, pero luchábamos contra equipos con tres extranjeros. Ahora hay 18 por plantilla. Por eso dependemos de que un año salgan chavales buenos. Puedes tener un equipo majo, pero ahora tenemos dificultades para ganar. Y eso no significa que seas malo. No es lo que uno es, sino lo que eres en relación con los demás". Clemente insiste mucho en la diferencia de posibilidades entre unos clubes y otros. "Yo no disfrutaría tanto en equipos como el Chelsea, donde hay que hacer una labor de public relation, todos contentos, que no se enfade nadie. En esos equipos la participación del entrenador es mínima. No te dan caña, casi no pierdes. Qué les diría yo a esos jugadores: oye, en los diez minutos que no tengáis el balón, no hagáis el imbécil. Me hace gracia cuando esos técnicos dicen que no piensan en el rival. ¡Claro, imbécil, porque juegas contra nosotros! Pero si estás en la final de la Champions bien que te miras docenas de vídeos del contrario... El dream team no era mejor que este Barça, pero recuerdo que tenía nueve españoles". Y alguien le pregunta: ¿por qué no has llegado a un grande? Y él responde, tras un silencio: "¿Y por qué no has llegado tú al New York Times?". Clemente puro. "¿El autobús? ¿Qué quieren que ponga contra el Madrid?" El próximo sábado Clemente y el Athletic disputarán un vital partido contra el Madrid, con quien ya se encontraron en la Copa y fueron eliminados después de dos derrotas, en San Mamés y en el Bernabéu. "Contra el Madrid nos enfrentamos dos equipos que estamos los terceros, ellos los terceros por arriba y nosotros los terceros por la cola. ¿Que cómo jugaremos contra ellos? ¿Que si pondremos el autobús? ¿Qué quieren que ponga? La velocidad de ellos es mayor, su técnica es superior, también la calidad de su plantilla. Sin embargo, mi objetivo es ganar. Y para eso tendré que decirles a mis jugadores qué cosas no tienen que dejarse hacer. Debo conseguir que un equipo más humilde gane al Madrid. Y si perdemos, les diré que lo han hecho todo bien pero no el tiempo suficiente". "Cómo no voy a reconocer que Robinho, Ronaldo o Zidane son jugadores majestuosos, si esos jugadores son reconocidos por todos. Son los mejores del mundo y yo tengo que luchar contra ellos sin los mejores del mundo. A ese tipo de futbolistas no los puedes imitar, del mismo modo que sólo hay una persona que gane el Nobel o sólo un periodista que conquiste el Pulitzer. En el fútbol se abstrae ese tema y yo creo que hay que preguntarse: ¿qué tengo, qué soy?". Clemente tiene ideas particulares sobre el fútbol espectáculo. "Ahora sólo se valora la belleza, el fútbol espectáculo. Pero sólo jugadores concretos pueden hacerlo, no se le puede exigir a todos. Hay entrenadores que se ponen las medallas del espectáculo y lo repiten tantas veces que parecen ellos los espectaculares. Pero sólo si tienen jugadores espectaculares harán un juego virtuoso". El reto. "Lo difícil es dirigir a un equipo mediano, mantenerse, perder poco. El fútbol genial depende de los virtuosos, yo tengo poco que ver con eso. Los entrenadores de Primera intentamos hacer rendir a los jugadores, pero son ellos los que te dan el nivel de juego. De mí se dice que soy defensivo y soy todo lo contrario, por cómo he sido de futbolista y por mi concepto del fútbol". Entre esos futbolistas espectaculares no sólo están los madridistas, también Messi, al que algunos comparan con Maradona. "Diego era un genio y Messi no tiene esa calidad. Los de antaño éramos mejores. Yo no he comido mantequilla hasta que fiche por el Athletic. No teníamos condición física ni alimentación adecuada. El fútbol no ha evolucionado en técnica, sino en velocidad. Messi, con 19 años, posee una velocidad que no la tiene cualquiera. Y además cuenta con una pierna izquierda de gran habilidad. Es una figura, pero sin la calidad de Maradona". Yo añado: No le falta razón al Rubio en muchas cosas. Yo mismo me las pregunto muchas veces. Son dolorosas, pero son reales, y habrá que darse cuenta de que pueden suceder. Porque de no hacerlo, estaríamos comentiendo un error y engañándonos a nosotros mismos. En la plantilla no han sentado bien las declaraciones, y Guerrero y Tiko fueron los portavoces de la idea: “debemos pensar únicamente del partido del sábado. Es de lo único que hay que hablar”. Ya hablamos la semana pasada de lo importante que era el partido de Málaga, y ya se vió lo concentrados que estuvieron.