Blogia

sergiobrau

realmente jodido.

Sí. Estoy realmente jodido, y necesito escribir en caliente. Jamás pensé que una derrota del Huesca podría joderme tanto. Pero es que la veía, la acariciaba, la sentía en las manos y en las de los futbolistas. Tanto esfuerzo, tanto sufrimiento, tantas horas de radio y algunos viajes para quedarse en la orilla. Confieso que también un desagradable incidente en la radio ha terminao por sacarme de quicio y de miis casillas, pero la derrota del Huesca en la Copa Federación me ha dejao roto. De verdad. De nada ha servido lo anterior, de nada. Nos han llegao 3 veces en dos partidos, y el mismo tipo nos las ha metido, 1, 2 y 3.. Y nosotros uno y gracias. Y porqué a ellos les han entrao y a nosotros no, son los enigmas del fútbol. Sí: el fútbol tiene estas cosas, pero algún día me gustaría estar del lado de los que sonríen para saber que se siente. mientras tanto nos tocará esperar. ¿Cuánto tiempo? Quien sabe... Y lo peor de todo, que la frustración y la mala ostia no se curan con nada...

atracado y hasta los mismísimos.

Vamos a ver como empiezo que todavía me subo por las paredes. Ayer, me costó dormir, eran más de las dos y media cuando concilié el sueño. Hasta ayer, confiaba en el tipo que pitó en El Calderón. Y lo dirré así porque así lo estoy. El próximo que me diga que el Athletic es el equipo de Billar, le doy una ostia. Así de claro. Hasta los cojones estoy de eso, y repito hasta los cojones, bien español y bien castizo como el Pupas. Que manera de palmar, que manera de sufrir, nos roban siempre, pues vamos a ser iguales. Estoy hasta los cojones de los árbitros, pero más asco me dan los que lo ven y no lo pitan, y Undiano, de intachable arbitraje hasta ayer, no lo quiso pitar. ¡No quisso! Y para no dejar a su línea en ridículo, sacó el penalti fuera del área. Es indignante, aberrante y todo lo que quieran. Lo de Valera a Llorente no tiene nombre. Y los de las faltitas al borde del área, tampoco. De ese tipo, de faltitas que no son, pitó 7. Las conté porque la primera casi al empezar me pareció raro en Undiano, pero ya sabía lo que hacía. Hasta que Torres les ganó a Prieto y Ustaritz, de gran partido hasta entonces, y remató a gol, la séptima falta inexistente, Undiano no vió cumplido su objetivo, y como del primer penalti nadie dijo nada, y en el segundo al línea se le levantó la mano por dignidad, y por el que dirán, pitó la falta fuera. ¿Y si hubiera entrado la doble ocasión de Urzaiz? ¿La habría anulado? ¿Y si Perea no le quita un balón a Yeste que era gol, lo habría anulado? Para que se sigan pasmando. Dañobeitia corre un balón. Leo Franco protege y la pelota se va. SIn llegar ni siquiera a un metro, Undiano pita falta por si se ha ido a Córner. ¡Que asco Alberto! De verdad, ayer me diste asco. Yo pensaba que además de buen árbitro, eras incorruptible. Pero debo ser gili`pollas, porque todos os vendéis. Para que no se arme revvuelo en Madrid, que es donde se escucha, porque en el resto da igual hacer ruido. Iban ya dos partidos con tres penaltis en contra del Atlético, y seguro que Sánchez Arminio te aconseejó que aunque fuera claro no lo pitaras que ya eran muchos. Hasta a lo mejor, el mayor falso de la historia y de Bilbao por más s´ñas, te aconsejó que le hicieras caso a Victoriano, que te iría bien. ¿Tendrás la conciencia tranquila? ¿Podrás dormir? Ojalá no. Y Ojalá el día del Zaragoza, el bonito ordenador te nande a Bilbao. Entoncees te acordarás. Nadie te tirará nada, no te preocupes, el fútbol y yo, estamos por encima de eso, pero tu madre y tu familia, llevarán recuerdos nuestros. Para que sepas que no perdonamos, que no olvidamos. Y me duele especialmente por ti. Te creía bueno, honesto y justo, pero veo que no. Que eres un falso chupasangre como todos, y que encima hay que reírte las gracias. Fuera de forofismos: todo lo que pitaste fue en conntra del Athletic, y además con descaro, tú lo sabes. Porque no te he visto pitar así de dirigido nunca, y porque cuando un niñoo bueno hace una trastada, se le nota en la cara enseguida que ha sido él. Por eso, como nunca habías atracado a nadie, se te notó en exceso. Ojalá te vaya mal, te lo mereces. Bienvenido al grupo de los ladrones, Alberto Undiano Mallenco. Y ahora, vamos a hablar de ti, Rubio. Venga, te lo digo para que seas feliz: nadie existe en el mundo que quiera al Athletic más que tú. Los demás lo queremos menos, tú el que más. Tu eres el más listo, el más guapo, y no puedes ser el más alto porque salta a la vista. Reproduzco un párrafo de Ortiz de Lazcano en elCorreo, donde te descubre: Llorente se quedó en el banquillo. Dice Clemente que la prensa desanima al riojano. Él no. No hace más que ayudarle con sus frases. Le llama «chavalito», «niño» o «Fernandito», advierte que «de momento no es nada», resalta que si llega a saber lo sucedido, no le saca de titular ante el Mallorca o, para acabar con la campaña de motivación, señala que «es la mitad de jugador que Urzaiz». Está claro. Son los medios los que erosionan la moral del joven atacante. Clemente no. Lo del sábado en Lezama, volvió a ser vergonzoso. Él es el mejor, los demás, unos mierdas. Lo peor de todo es que se cree tan listo, que hasta un tonto ya no se sorprende Pero Javi: si así ere felizz... te seguiremos el juego 5 semanas más. El planteamiento no estuvo mal, eso si es cierto, porque conociendo a Clemente y al Athletic, era lo justo. Me gustaron casi todos. Bien en su labor, destacó Casas en las subidas. Urzaiz y Llorente perdonaron, cierto es y hay que decirlo, los centrales salvo el gol, perfectos, Amorebieta, siendo Amorebieta, mal, justo, le queda grande la primera todavía, Lacruz disimuló como pudo que lleva una tempporada horrible, Murillo volvió a salirse en el pivote, Orbaiz si n aparecer en exceso, siempre dió buenos pases, Yeste jugó casi solo y volvió loca a la defensa atlética, y Andoni Iraola demostró lo bueno que es. Si, lueggo, Joaquín irá a Alemania porque quiere mucho la camiseta, pero vamos, ahora, ni punto de comparación. De todas formas, da igual. Un tipo como Iraola no puede sentir la Roja como la siente Aragonés. Deberían decirle a Luis que Franco se murió hace 31 años y que ya no hay régimen, y que los fachas no están muy bien vistos. Total, que tenemos a Aragonés, el más Españoll del mundo, Y a Clemente, el más Athletizale del mundo mundial. Los demás, simples e incultas personiillas a su lado. Y entre medio de todos nosotros, un nuevo carterista: se llama Undiano Mallenco. Próximamente lo volverán a ver. ¿Robará? o ¿será un angelito cándido, sonriente y bonachón que parecia? A sufrir, a seguir sufriendo, todo ello con la ayuda arbitral de Billar. Juro que doy una ostia, lo juro. Estáis avisados.

Casi como nos lo anunció Fermín

Escandaloso. Iba a ser un robo en toda regla y el Madrid iba a quedar eliminado. El Barça, poco menos que había ganado el partido porque al parecer, había puesto un árbitro de su cuerda, antimadridista por más señas. Así nos pintó el partido de ayer en el Palau, el miércoles en el Diario As Fermín de la Calle. Menos mal que nos avisó. si no, a lo mejor no nos damos cuenta. El partido fué una gozada, con emoción hasta el final, nadie ganó por más de 6 puntos en ningún momento, y sólo hubo un eliminado por faltas. Esa fué la realidad. Esa, y que la inmensa defensa del Barça, ahogó el tiro exterior del Madrid en los momentos decisivos, y por eso, sólo por eso el Barça jugará en Praga ante el CSK. Ahora, repasen un par de cosas. Con tanta estrellita no seleccionable por Pepu Hernández, Eduardo Sonseca y Roger, dieron una lección de humildad y de aportar buenas cosas desde el banquillo. A tomar nota... A ti Fermín... que te puedo decir: que eres tonto, tonto y forofo, y que me da pena que presumas de tener el mismo título que yo.

El placer de ser "Perico"

Tiene que ser jodido eso de ser del Espanyol. Cuando Medina Cantalejo pitó el final, 25.000 pericos lo celebraban en Madrid, pero curiosamente en Barcelona no cantaba ni gritaba nadie. Todos estaban en Madrid. Ser el pequeño, el olvidado, el absorbido por el barcelonismo, pensar que te has confundido de mundo o que juegas en otra Liga. Soportar las gastadas y puteadas de unos aficionadosque no saben ni saben perder ni lo que se sufre. Por todo eso, y por mucho más que se escapa de lo meramente futbolístico, tiene que ser la leche ser Perico. Desde el Mallorca Recreativo, no recordaba algo tan descafeinao, tan desnivelao, tan bien jugao por unos como mal por otros. Fué grande eliminar al Ba´rça, bueno lo del Atlético, e insuperable lo del 6-1. Sí. Todo muy bonito. Además, tiro la Liga desde hace un mes para preparar el partido. ¿Qué preparaste Víctor? ¿Cómo dejar solo a Tamudo en el área en el primer minuto de juego para que la embocara? ¿Cómo impedir que De La Peña tuviera el balón y jugara a placer? No sé que prepararía, pero de lo dicho anterior, nada. Y si preparó algo de eso, lo debió hacer rematadamente mal. El Zaragoza se ahogó en la desesperación, y en los errores continuados de los defensas y el portero (mamita que forma de perder los papeles y de cantar), y de ese infierno sólo se salvó Cani y el oportunismo de Ewerton. Me gusta Cani. Ahora sí me gusta. Porque se ofrece. porque la pide. Porque ha entendido que el fútbol es algo más que el regate de cara a la galería. Porque por fin sabe leer los partidos, porque nunca se arruga y porque quiere ganar. Del otro lado, Tamudo, Luis García, De La P´ña y Lotina, forman un póquer estelar para mí. El primero, es el símbolo, el ídolo del españolismo. Le ganó una final al Atlético y otra casi solo al Zaragoza. Es de los ti`pos que sienten la camiseta, que se matan por el balón y por el equipo. Y es complicado matarse por el Español. Porque casi nunca obtienes recompensas, porque la máxima ilusión es no bajar. Pues a Tamudo le está recompensando el fútbol, y todavía tiene cuerda para más regalos. Un tipo como Luis garcía, que llora cuando sale de un equipo en el que sólo lleva un año necesita que lo estudien. Pero que lo estudien de verdad, Miren a Romario si lloró cuando se fué del Ba´ça, o a Figo cuando se fué del Madrid... Y luego, hay gente que se permite el lujo de llamar traidores a los jugadores que se van y dicen: me voy porque quiero ganar títulos.... Aaaaaay la ignorancia... De La Peña es de esos futbolistas, que como decía el otro día, no se pueden retirar sin ganar algo. Se lo merecen. Porque son buenos, porque por si solos hacen jugar a todo un equipo. Porque hacen que el aficionado neutral se quede alelado viéndolo jugar. Porque da gusto verlo Porque en cualquier momento, por feo que sea el partido, se saca algo mágico de la chistera por lo que merece la pena ir al fútbol. Y Lotina, que voy a decir de Lotina. Que me gustaría que fuera mi abuelo, que a sus 48 años me contara batallitas y me ens´ñara el fútbol que lleva dentro. Que sería feliz si entrenara al Athletic. Lotina tiene un parecido a Clemente, siempre dice lo que piensa, y eso jode, y jode mucho sobretodo al periodismo centralista. Porque duelen las verdades, esxcuecen las realidades, chirrían las elocuencias en un norteño que toca en oro todo lo que lleva entre manos. Sus hermanas monjas algo ayudarán digo yo. Todos felices, Y Jarque, Lopo, Corominas y tantos otros canteranos, que han llegado arriba porque no había otros, y que se han quedado porque valen y mucho. O Pochetino y Pose, que no son Pericos de nacimiento pero que ya se les ha pegao eso de aguantar a los culés, y qué significa eso de ser del Espanyol de Barcelona en Barcelona. Salud y enhorabuena. P.D. No sé porqué, pero este año, no sentí ni envidia ni nostalgia. ¿Me estaré haciendo viejo?

con envidia, y sin decidirme.

Por lo menos, la de este año, la escucharé. El año pasado no pude hacerlo. Si lo hubiera hecho, me habría vuelto loco. Por suerte, la pude esquivar. Todos los años siento envidia. Envidia de los que la juegan, del que la gana, y de pensar en cuando me tocará a mí. Esta noche la juegan Zaragoza y Espanyol. Parece que a pocos le importa, como siempre que no la juegan Barça o Madrid. Esta vez, me está costaando definirme. La tierra tira, sí señor, pero del otro lado Lotina y de La Peña se merecen algo gordo. De la Peña es un futbolista que no debe retirarse sin ganar algo. Aún le quedan años, pero los buenos se lo merecen. A Lotina me une un sentimiento de admiración, que me complica mi inclinación por uno u otro equipo. Y en estas, entre la admiración a Lotina y los colores de mi tierra y mi familia, me hallo entre dos aguas a las que no puedo atender. Al final, iré con la tierra, y lotina, que la gane con el Athletic.

artículo publicado hoy en As.

FERMÍN DE LA CALLE El domingo Zoran Savic se fue de la lengua en el túnel de vestuarios del Palau. El secretario técnico del Barcelona advirtió desafiante a Pérez Pérez, árbitro principal del choque ante el Madrid, que "en la Euroliga no pasan cosas así". ¿Qué quería decir el serbio? AS ha podido saber que Savic ha contactado con el máximo representante del arbitraje continental, el griego Costas Rigas, para manifestarle sus preferencias a la hora de designar los colegiados que dirigirán el decisivo choque de mañana entre barcelonistas y madridistas. A la carta. De la boca de Savic salieron dos nombres: Shmuel Bachar y Petr Studek. Analizando la trayectoria de ambos se extrae una conclusión irrebatible: el primero es tan nefasto para el Madrid como benévolo es el segundo para el Barcelona. El bagaje de Studek en los seis últimos partidos que coincidió con los culés es elocuente: 5 victorias azulgrana y una sola derrota. Pero el eslovaco no será de la terna mañana en el Palau. Según pudo saber ayer AS, los tres elegidos, salvo cambios de última hora son Sahin, Belosevic y Bachar, el israelí con el que el Madrid mantiene una relación difícil (dos derrotas de dos partidos). Conoce de primera mano cómo se las gasta Maljkovic desde hace un año, marzo de 2005, tras una cuestionable derrota blanca ante el CSKA. Una dudosa canasta de Papalukas apuntilló al Madrid e hizo explotar a Boza: "No entiendo por qué Rigas no viene a ver partidos del Madrid. ¿De qué tiene miedo? ¿Por qué no viene a ver cómo sus árbitros se están cargando el baloncesto?".En noviembre volvieron a caer ante el equipo moscovita. ¿Quién arbitraba? Bingo: Sudek y Bachar (los enchufados). Mañana el israelí se volverá a cruzar en el camino del Madrid, para su disgusto y satisfacción de Savic. Junto a él estarán el turco Tolga Sahin, un joven colegiado de 36 años, y el serbio Ilja Belosevic, otro nombre que produce desconfianza entre los blancos. Los tres últimos encontronazos entre el serbio y el Real Madrid acabaron mal: Paok-RM (87-81), el citado RM-CSKA (94-95) y Efes-RM (74-70). Esta última derrota provocó otro sonado comentario del técnico blanco: "Rigas me ha dicho que han escogido este vídeo como ejemplo del peor arbitraje de la temporada". Aquella noche, Maljkovic advirtió enigmático: "Cuando jugamos sé quienes pitarán y cómo lo harán". ¿Será cierto que lo sabe? Savic parece que sí. Schmuel Bachar Schmuel Bachar (a la izquierda de la imagen) ha dirigido más de 900 partidos, 300 de ellos de ámbito internacional. Colegiado desde 1990, dirigió el choque con derrota de España en la lucha por el bronce ante Francia en el Eurobasket 2005 que se disputó en Serbia y Montenegro. Es informático, está casado y tiene tres hijos. Petr Studek El eslovaco Petr Studek comenzó a pitar en competiciones europeas en 1990, estuvo en los Juegos Olímpicos de Sydney y ha dirigido encuentros en dos Final Four. Esto lo he podido leer con estupor esta mañana en el Diario As. Primero me pregunto hacia dónde se dirige nuestra profesión. A qué punto esstamos llegando. Luego, condenamos los actos violentos, pero somos los primeros que los incitamos. Esto es lo que tiene esttar al servicio (cobrando o no), de un club. Que no sabes lo que hacer para calentar, amedrentar, difamar e intimidar al rival, mientras soliviantas, cabreas y engañas a la gente. Porfavor, basta de mentiras, y sobretodo, basta de falsos periodistas. Aquí el amigo, primer representante de Raúl, se pasó a la acera de la información, y por lo que leo aquí arriba, no informa. No sé si difama porque desconozco el chisme y rumor que relata. Si fuera cierto, seria vox populi, y vamos, no lo he leído en ningún otro sitio. Pero vamos: esta es la carroña que tengo por compañeros de profesión, si es que este lo es.

otro más, y otra menos.

Sí. Perdimos una oportunidad de casi salir. Sí. Merecimos ganar. Sí fuimos mejores, pero no pudo ser. Ayer faltó el milagro del final, pero el que los haga, ayer se encarnó en Prats y nos aguó la fiesta. Sí. También ayer nos miró un tuerto con las lesiones, pero hagamos un aparte en eso. Lo de Gurpe con Lafuente, hay que leerlo bien, y noo de forma futbolística, sino con el corazón. Gurpegui se golpeó porque fué al balón como un loco para que no entrara. Iñaki golpeó a Gurpe porque fué como un loco a por el balón para que no entrara. Los dos sabían lo que tenían que hacrer. Los dos se entregaron porque sabían que había que ganar, y casi todos lo entendieron tanto ayer, como hace unos cuantos meses. Por eeso vamos a sufrir, pero no vamos a bajar. Porque los jugadores nunca han bajado los brazos, porque saben lo que se juegan y a lo que juegan, y porque al margen dee sistemas, luchan por la gente y por la camiseta. Sí lo hacen, luchan por la camiseta. En Málaga la gente las tiraba. Es un símbolo de abandono, de hastío, de no creer, de bajar los brazos. En Bilbao no. Más camisetas, más apoyo, más gente que nunca, y de premio, entrega, esfuerzo, sufrimiento y corazón, mucho corazón. Una jornada menos, un punto más y a la misma distancia. Un traspies nos mete, sí, pero el equipo ya no se tambalea tanto. No pierde desde el fraude de partido de Sevilla, y da una sensación de seguridad, de saber estar y lo que se juega, y así puedes perder un partido, pero no la categoría. Y así, poco a poco, mientras la cordura de Manzano-Clemente imperaba en el campo haciendo las paces, Llorente jugó a otra marcha que el resto. Sí, llevaba dos meses sin jugar, pero también es cierto que juega en una marcha menor. Y ahora, que nos aproximamos a la línea de meta, Fernando, hay que pisar el acelerador a tope. Tú sabes hacerlo. A Clemente, mejor no le critico lo de Llorente. No estoy de acuerdo, pero le daré el beneficcio de la duda.

Jon aguiriano en el correo.

Raimundo Pérez Lezama (Barakaldo, 29-11-1922) fue uno de los 3.889 niños vascos que el 23 de mayo de 1937, a bordo del buque 'Habana', llegaron al puerto de Southampton huyendo de la guerra. Le acompañaba su hermano Luis. Raimundo tenía entonces 14 años y quizás por ello, porque a esa edad todo son aventuras, su recuerdo de aquellos primeros días de exilio sólo se condensa en imágenes y sabores agradables: el gran recibimiento de los ingleses, el pan blanco, los dulces de jengibre... En realidad, el desgarro de la separación quedó para su madre, que se quedó sola en Barakaldo con su hija pequeña y toda la incertidumbre del mundo. -«Mi padre trabajaba en La Naval, pero la guerra le pilló en Sagunto y no pudo volver hasta que terminó. Bueno, hasta que salió de la cárcel»-, explica Raimundo, en la sala de estar de su casa, en la calle María Díaz de Haro. (Ha quedado una buena tarde y el sol esparce destellos de plata en los viejos trofeos y medallas que relucen en el aparador. Al legendario portero rojiblanco le acompañan su esposa, Jone Ortiz de Mendibil, y Manu, su hijo mayor, al que quizás algunos aficionados del Athletic, los más veteranos, le recuerden en San Mamés, siendo un niño, sentado detrás de la portería que defendía su padre y surtiéndole de regaliz negro en los partidos más tediosos. En la sala también se ven algunas fotografías enmarcadas. Destaca la de Paula, la biznieta de Raimundo y Jone, su mayor consuelo tras la reciente muerte de su hija Nuria a los 44 años). Fue en Inglaterra donde el futuro portero del Athletic comenzó a jugar al fútbol con una cierta seriedad. Antes, en la escuelas municipales de La Felicidad y en los Salesianos, prefería la pelota a mano. Sus primeros partidos fueron en el campeonato escolar de Southampton, defendiendo los colores del Nazareth House, el orfelinato católico en el que él y su hermano quedaron internados a su llegada a Inglaterra. Que Raimundo acabara jugando de portero fue una casualidad. En esa decisión tuvo mucho que ver Toby Keller, un comandante de la RAF que le acogió como tutor. Keller era directivo del Southampton y vio pronto que su pupilo era un gato. Así se lo hizo ver a mister Parker, el entrenador del primer equipo, que no dudó en captarle para los juveniles del club. Debut contra el Arsenal El estallido de la Segunda Guerra Mundial precipitó los acontecimientos. Pese a no tener la edad reglamentaria, Raimundo sabía conducir y comenzó a trabajar como chofer del comandante Keller, al que un día -recuerda- vio llegar herido de uno de sus 'raids' por Francia. Eran tiempos duros. Los bombardeos alemanes arreciaban sobre Inglaterra. A pesar de ello, la Federación Inglesa decidió continuar con los campeonatos de Liga, aunque la mayoría de los equipos tuvieron que completarse con militares o exiliados. De este modo, con tan sólo 17 años, Raimundo Pérez Lezama acabó siendo el portero titular del Southampton y defendiendo sus colores ante rivales de postín como el Arsenal, contra el que jugó el día de su debut, el Manchester United, el Chelsea o el Fulham. -«Tengo recuerdos muy bonitos. La gente estaba sufriendo mucho, pero en el fútbol era feliz. Yo volví a casa en 1940. Vine en el 'Monte Banderas'. Mi padre estaba en la cárcel y la verdad es que había más peligro en Inglaterra que en España», recuerda Raimundo, que se trajo con él los sabios consejos de mister Parker, una nueva lengua bien aprendida y un regalo del comandante Keller: el reloj de cabina de su cazabombardero. «La pena que siempre he tenido es que no me traje la careta para gases asfixiantes que nos dieron», se lamenta. Lezama no se planteó seguir jugando al fútbol a su regreso a Vizcaya. Sólo pensaba en encontrar un trabajo para ganarse la vida. Su hermano Luis ya empezaba a trajinar en los fogones -acabaría siendo un famoso cocinero- y él debía hacer lo mismo. De nuevo, una casualidad volvió a colocarle debajo de la portería. -«Un amigo de mi padre sabía que había jugado en Inglaterra y me llevó a hacer una prueba con el Arenas. Probé y me ficharon. Todavía recuerdo aquel equipo: Lezama, Basaguren, Larrazabal, Salbidea, Tellados, Gochi, Landabaso, Campa, Larrondo, Bilbao y Ochoa», recita de corrido. La sentencia de Zamora La calidad como portero de aquel niño de la guerra recién retornado no pasó desapercibida. Tanto es así que, antes de acabar esa temporada, Lezama ya estaba fichado por el Athletic. Su debut en el equipo rojiblanco, sin embargo, se hizo esperar. Es fácil de explicarlo. La portería del Athletic tenía por entonces un inquilino joven y de enorme futuro: el getxotarra José María Echevarría. Había sido el portero menos goleado de la temporada 1940-41 -ahora le darían el Zamora- y los aficionados comenzaban a verle, ilusionados, como el relevo del gran Blasco. Echevarría, sin embargo, no tuvo suerte. Una grave lesión en un pulmón tras un fortísimo choque disputando un partido en Oviedo acabaría arruinando su carrera. Una tarde, recuerda Lezama, se lo encontró muy pálido en el vestuario de San Mamés. «¿Qué poco voy a jugar ya!», le dijo, antes de caer desmayado. -«¿Que gran portero fue Josetxu! ¿Y qué bella persona!», comenta su sucesor. Raimundo acabaría debutando con el Athletic el 27 de septiembre de 1942. Antes de ese debut, durante su campaña como suplente de Echevarría, el portero de Barakaldo vivió una situación curiosa. La anécdota no tiene desperdicio. Fue a hacer una prueba con el Atlético de Aviación y disputó tres partidos realizando unas buenas actuaciones. Ante el Toledo, por ejemplo, paró dos penaltis. El entrenador del Atlético, sin embargo, le despidió de mala manera. «El fútbol no se ha hecho para tí», le cortó. La cosa no tendría mayor trascendencia si el autor de esa sentencia disparatada no hubiese sido Ricardo Zamora. -«Se lo dije al año siguiente, después de la final de Copa contra el Madrid. Nos vino a felicitar a los vestuarios y le recordé lo que me había dicho. Se quedó callado». Raimundo Pérez Lezama dio un vuelco completo a la figura del portero que tenía la afición del Athletic. Hasta su llegada, todos los guardametas rojiblancos -y en general, todos los españoles- vivían mayormente en la raya de la portería. Eran gente seria y ortodoxa, de grandes reflejos y una magnífica intuición. Con Lezama, en cambio, comenzaron a verse en La Catedral las salidas fuera del área, los saques a botepronto y los saques con la mano. Fueron tres innovaciones que no sólo le dieron una gran notoriedad sino que tuvieron mucha influencia en el juego del equipo campeón de Juanito Urquizu. -«A botepronto le pegaba mucho más lejos que otros porteros y eso era una ventaja para el equipo. Y sacando con la mano, casi siempre a Nando, podíamos empezar la jugada sin regalar el balón»-, explica. Lezama, en fin, arriesgaba mucho más de lo que lo habían hecho sus predecesores Ibarreche, Rivero, Vidal, Ispizua, Blasco, Echevarría y demás. Por regla general, este plus de riesgo no creaba ningún problema. Todo lo contrario: Lezama era indiscutible en el once rojiblanco y la grada le echó de menos las tres o cuatro veces veces que cayó lesionado de su rodilla izquierda. Ahora bien, todos los grandes escribanos ejecutan su ración de borrones y los de Lezama solían ser tan aparatosos -salidas al vacío o inesperados excesos de vista- que acabaron teniendo su nombre: 'lezamadas'. -«La peor fue una en Alcoy. En una falta mandé quitarse a los de la barrera, me la colaron y nos eliminaron de la Copa»-, recuerda. Todo un palmarés Otras veces, sin embargo, sus actuaciones fueron decisivas en la consecución de títulos. Quizás la más famosa de las suyas fue la de la final de Copa de 1943. El Athletic había ganado la Liga y se disponía a completar un doblete memorable ante el Real Madrid. Si fue posible ello se debió a que Lezama, en su primera final, detuvo todos los ataques merengues «con sus paradas y sus filigranas», como escribió un cronista. No salió a hombros de milagro. -«Es el partido del que mejor recuerdo tengo»-, reconoce Lezama, cuyo acceso a la titularidad en el Athletic no pudo ser más próspero. Ganó una Liga y 3 Copas en sus tres primeras temporadas. Luego llegaría otra Copa, la de 1950 y, ya como suplente de Carmelo Cedrún, otros tres títulos más, la Copa del 55 y el doblete de 1956. En total 2 Ligas y 6 Copas, un palmarés que le convierte en el futbolista vivo del Athletic con más títulos conquistados. Y de los muertos, sólo su amigo Piru Gainza, con una copa más, le supera. Aparte de los títulos, el portero baracaldés guarda otros recuerdos imborrables: la gira por Marruecos en 1945 y los 5.000 regulares de Larache desfilando para ellos; el primer desplazamiento del equipo en avión -fue en 1949 y Nando decidió quedarse en tierra antes que volar a Málaga en aquel trasto de Iberia-; la magnífica impresión que le causó el fútbol de los argentinos Newell, San Lorenzo y Racing durante los amistosos que disputaron en la Navidad de 1949; su único partido internacional con la selección española ante Portugal; los clavos de los tacos de Puskas abriéndole la frente como una navaja; la magia de Czibor conduciendo el balón... Si hay algo que echa de menos, de todas formas, es la ceremonia que repetía antes de los partidos en San Mamés. A mediodía comía un caldo, una tortilla francesa y un plátano. A la una se tomaba un café y descansaba un poco. Bien repeinado al agua, a los dos y cuarto cogía la maleta -llevaba en ella su jersey de lana de cuello vuelto, el pantalón, las rodilleras y las botas- y se iba andando hasta el campo.

de obligado cumplimiento.

Era normal. El Barça tenía que estar en semifinales. Y ya lo está. Infinitamente superior a su rival, debía ganarle y le ganó. Ahora bien, no es fácil ganar ningún partido, y más cuando tienes un penalti y lo fallas. Cuando vienes de empatar dos partidos seguidos, y cuando ya no juegas tan bien y tan alegre. Es cierto: el Barça ha bajado en velocidad, chispa y superioridad sobre los demás. Por otra parte es lógico. No se podía mantener aqueñ ritmo. Pero bueno, da igual. Lo importante era pasar y lo ha hecho. Ahora el Milan será una piedra de toque muy fuerte, quizá una final anticipada. Pero allí está. No brilla igual pero allí está. No marca goles pero ayer hizo dos, y los que se perdió. Eso sí, el entrenador juega con 14 a los sumo 15 jugadores, y ojo que no pase factura.

Ni fú ni fa

Así me dejó ayer el Huesca: ni fú ni fa. No jugó un pimiento, vamos como siempre, pero lo dió todo. No perdió y sacó uno de los peores resultados posibles. Fué superior pero se quedó en eso, en superior en el campo. El empate a 1 obliga a marcar en Puertollano, pero el problema del equipo es que le cuesta años luz hacer un gol, y tiene la suerte de espaldas. Ayer un rebote propicio el empate manchego. A nosotros nunca nos rebota en un contrario y se mete. Todos lo dieron todo ayer, pero permítanme destacar a Castán y Eizaguirre. Al primero por no desentonar, por estar encima de alguno, y por ser competitivo a pesar de que no le dan bola. El segundo lo buscó todo, lo peleó todo y lo intentó todo, sin ser un killer, sin ser un rematador, sin ser un goleador. Al menos hubo gente, y si la suerte se vuelve y nos da la cara, y somos capaces de encauzar algo la salvación, ganamos la Copa: seguro. Si Carreño y Sestelo evolucionan y pueden estar al cien por cien de una vez por todas, la ganamos, nos la traemos. Seguro. Ahora, como perdamos el domingo... Mejor me callo.

Yo, de los ídolos

Quería hablar del Villarreal, de su milagro, de su gesta, de su importancia, de su valor. Pero todo lo que diga, lo han escrito ya, y quiero ser más original. No puedo hablar del partido porque casi no le hice caso. Sólo sé que cuando la empujó Arruabarrena se me escapó un grito en la radio anunciando el gol. A veces me han preguntado porqué me gusta tanto el fútbol argentino. Mi padre y otros muchos piensan que es por los narradores, pero estos sólo tienen un porcentaje muy pequeño de culpa. El fútbol argentino es pura pasión, como yo, y es muy dado a idolatrar, a sacar ídolos de debajo de las piedras. Yo soy de los que idolatran: por muchas cosas, por pequeñeces. Maradona porque sí, porque al que tenga más de 20 años y no le guste o sienta admiración por el Diego, no tiene perdón de Dios. Ziganda, (hago reverencias cuando hablamoss), Guerrero, (ídolo por su corazón, por su carisma, por ser Athletic), Zarra por lo que fué, por lo lo que habría dado yo por disfrutarlo, Laudrup por su fútbol exquisito, Román por ser Román, por ser único con el balón, Palermo, por llevar el gol en la sangre, Guillermo, porque palpita Boca segundo a segundo, Delgado, sólo por aquél gol en el Monumental, Abbondanzieri por ser más que un portero... Me dejo alguno seguro, como el Negro Ibarra, o Battaglia, o Arruabarrena. Me lo dejo a posta porque Rodolfo fué muchísimo en la historia de Boca, como hace 4 semanas escribí. Pero ha sido más que eso, ha sido campeón e ídolo con el Villarreal. Estar en la historia de dos clubes tan distintos y tan iguales a la vez, está al alcance de muy pocos. Por eso me encanta tener ídolos, recordarlos por sus gestas o por las alegrías que me dan. Y esos, por suerte, nunca mueren, y nunca see van.

Miguel GOnzález Sanmartín en El Correo

Y añado yo, el escritor de este blog, que al margen de suscribir punto por punto todo lo que a continuación se puede leer, (por eso lo publico), Clemente saca pecho porque nos vuelve a sorprender, porque se cree más listo que los demás. Ese es su máximo pecado, tratarnos a los demás como inferiores a él. Puede que parte de la prensa se crea superior a todos, y si no les ríes las gracias ya no eres su amigo. Pero Clemente no ha cambiado, y lo peor de todo es que todo lo que hace es por llevar la contraria, simple y llanamente. Afortunadamente y gracias a Dios, tiene el santo de cara, porque si no, estábamos peor que el Málaga. Clemente parece adicto a un juego de las sorpresas que no todo el mundo comprende. A él le reafirma. Seguramente se siente más listo que nadie cuando no le aciertan una alineación. Y, en efecto, hay que ser muy listo para predecir la ocurrencia de poner a Murillo en el puesto de Yeste. Una idea genial, en su opinión. Cada semana muestra una combinación distinta de veintitantos jugadores tomados de once en once, pero cargadas del lado de los defensas. Y, en cambio, no sorprende a nadie en lo verdaderamente importante, porque es ya proverbial, un estilo distintivo, una marca, un label, su contumacia defensiva. El partido de Vitoria fue como aquella pensión completa en la posada del dómine Cabra, donde los pupilos comieron una comida eterna, sin principio ni fin y, por la noche, cenaron todos y no cenó ninguno. El de Mendizorroza fue un partido efímero, como el de ese anuncio en el que el árbitro pita el comienzo y los jugadores se saludan camino del vestuario. Tan efímero como el pollo (un sueño) de Carpanta, como el jamón (un aroma) en los bocadillos de algunos bares, como el vermouth (un reflejo) en los dry martinis de los bebedores con lecturas. Se jugó a no jugar, algo tan viejo como el fútbol, el estilo que practican cada temporada, porque no les queda otro remedio, los equipos flojitos cuando se enfrentan a los mejores. En su afán de originalidad, Clemente ha inventando el 'concepto' de central polivalente, que es una variedad del cerrojazo de toda la vida. El entrenador no conoce, en efecto, al Alavés, como había declarado, puesto que lo confunde, por segunda vez, con la selección brasileña. Ya sucedió en la primera vuelta, cuando Lacruz deambuló como alma en pena por el centro del campo, tal y como le habían encomendado, buscando sin éxito a Pelé. No es verosímil, en cambio, que aspirase a la victoria con tantos defensas centrales, y con Yeste en el banquillo (confiemos en que no se trate de un recadito aplazado). Parece más probable que Clemente fuera a Vitoria sencillamente a empatar. A empatar a cero. Una apuesta poco valiente, pesimista, pero paradójicamente de riesgo, puesto que a un equipo tan defensivo le hubiera costado reaccionar ante un hipotético gol del Alavés. El Athletic hizo un buen partido ante el Osasuna. El público salió satisfecho. La critica destacó la contundencia de los centrales y la capacidad creativa de varios jugadores, Yeste entre ellos. Pues bien, la alineación de Vitoria supuso una refutación objetiva del partido anterior, un repliegue contrarreformista. El planteamiento dudaba de los centrales, puesto que se les enviaron numerosos refuerzos, y de los creadores, ya que se les dejó en el banquillo. La alineación de Mendizorroza no fue ingeniosa sino, por el contrario, una refutación del ingenio. Si no os gusta que juegue con cinco defensas - pareció decir Clemente-, voy a hacerlo con seis. Ése sí que es un contraste notable, el de las palabras y los hechos. Para acabar echando el cerrojo no hace falta ser tan valiente.

Cuesta abajo y sin frenos.

Así va el Huesca desde hace seis semanas, cuesta abajo y sin frenos. Lo del Narcís Sala fué un maravilloso espejismo, y menos mal porque si no, ya estábamos en promoción. El equipo cae en piicado. Las segundas partes se le hacen eternas, y cuando le golpean no reacciona. Por lo menos, a pesar de perder, antes sólo le golpeaban una, dolía mucho y se acababa el partido. Ayer, le diero cuatro piñazos, cada uno igual de fuerte, igual de noqueador, igual de implacable. Y el equipo explotó. Las caras, los gestos lo decían todo, y eso es lo peor, que no saben que hacer, que no saben por donde les regatean, que van a despejar una y tardan dos siglos. Y así, sabiendo que lo que viene por detrás es igual de pésimo o más, hay poco donde agarrarse a la salvación. Porque mi única esperanza de sujetar al eequipo está fuera. Carreño tiene problemas en la espalda, y lo necesitamos como el comer. Porque aunque no meta goles desgasta, abre caminos y las pelea todas. Eizaguirre no puede con todo. No sabe pelearlas, no sabe abrir hueccos, porque lo suyo es aprovecharlos, como el día del Villajoyosa. Con los centrales cansados y lentos como mulas, sólo mantiene el tipo el de siempre, el portero, el bendito portero. Y la Copa el miércoles es más una losa que una ilusión. Y el partido del domingo, vital. Para decirle al equipo que puede, que vale, que es infinitamente mejor de lo que dice la tabla. Habrá que hacérselo creer. Sola tiene trabajo, y del duro. A rezar.

Una menos, y uno más.

Sí.Queda una jornada menos, y tenemos un punto más. Yo firmaba el empate y se consiguió. Otra jornada sin perder, y sin encajar. Un partido de colchón con el descenso, con la Real, porque hay que irse olvidando del Cádiz y sobretodo del Málaga. Pero... El Athletic defendió bien sí, con cinco defensas a un equipo que contra todo pronóstico, no atacó. Bueno, el lumbreras de Piterman había anunciado que prefería un empate. Así y todo, Clemente se curó en salud y volvió a quedarse con todo el mundo. Y llevo tanto ttiempo callando y escondiendo el comentario que ya no puedo aguantar más: que nos salve, le daremos las gracias bien dadas y que se vaya porfavor. No lo soporto. Me saca de quicio, me quita la ilusión y me hace sufrir en cuanto saccan la fotocopia. Ayer se cargó a Yeste. Porque sí. Porque me apetece. Porque para dos delanteros y Nené, pongo seis defensas y Orbaiz. Por todo eso, no puedo con él. Miedo me da el año que viene, donde no se le pasará ni una. Y ojo, le estoy tremendamente agradecido. Está cerca de hacer un milagro, porque lo de este año si se consuma es un milagro. Pero lo siento, yo no lo puedo soportar. ¿Quién será el próximo? ¿Quitará a Lafuente para poner a los de ayer más Lacruz? Ahora, luego dió igual que entrara Yeste, porque jugó horrible, pésimo como todo el Athletic. Porque el entrenador dijo que no había que perder, y ell equipo salió a eso, a no perder. Al margen del pésimo juego, no es malo sumar. La duda es saber si el domingo, vamos a ver al Athletic alegre de Osasuna. Ayer yo quería ver al Athletic alegre, pero el entrenador consideró que lo mejor era defender. Puede ser que todavía no seamos un equipo para permitirnos lujos, puede. Hemos salido del pozo pero no lo perdemos de vista, y hay que ser cautos, sí. Pero si el Alavés ayer tenía miedo, el Athletic también, y eso me dolió. Porque ahora ya hemos pasado la época del miedo. Ahora hay que tener fé, alegría y ganas. Las ganas de Vigo, la fé del día del Espanyol, y la alegría contra Osasuna. Esas cualidades no han salido de la nada, no han aparecido porque sí. El equipo las tiene y las debe de explootar, pero claro, si durante toda la semana, te machacan el coco con eso de "no hay que perder...", todo lo anterior se olvida. No critico esa decisión. Ya he dicho que firmaba el empate, pero yo, me esperaba otro partido, y lo de ayer, me defraudó, me desalentó. Porque esperaba el mismo Athletic de Vigo, y ese no fué el mismo Athletic. Pero démoslo por bueno. Y ahora a lamentarse. Vamos a perder a Aduriz para dos semanas si no es alguna más. La verdad es que se va a notar, y mucho. De largo el mejor de la temporada, y debutó en diciembre. Ya ven... Nos encomendaremos al espárrago...

El triunfo del corazón.

Hoy he vuelto a palpitar con Boca. Otra vez me ha hecho gozar y sufrir. Arrancó el partido con ganas, mandando pero sin llegar.En la primera, gol. Palermo remató, y un defensa ayudó a que entrara el 1-0. Insua estuvo cerca en dos ocasiones, y Palacio también lo rondó, pero con un corto 1-0 Boca se fué al descanso. Nada más empezar, el Cata Díaz se confundió, tocó un balón que se colaba en la `puerta vacía del Pato y penalti y expulsión. Abbondanzieri, que en el primer tiempo tuvo una parada colosal, dejó libre la puerta y Díaz se la jugó. Dátolo empató el partido y Boca con uno menos fué a por el segundo. Lo intentó, fué mejor con uno menos y no dejó de luchar por llegar a la meta de Lucheti. Fabale expulsó injustamente a Insúa, por ssimular un claro penalti, y BOca se quedó con 9. Otra vez como contra River, con 9 y con la imperiosa necesidad de ganar. Con diez pensé que Boca lo ganaba, con 9 me lo pensé, porque Insúa era quien canalizaba los balones que mandaban Gago y Ledesma, pero así, sin enganche, me parecía difícil. Y más cuando pensando que iba a entrar el Mellizo para ser héroe otra vez, Basile optó por el Chelo Delgado para el final. No fué Delgado, pero sí Hugo Ibarra quien a los 46, con un fuerte derechazo que supuso la victoria y el estallido de la bombonera. Boca sacó el espíritu de campeón, las ganas de romper 3 empates consecutivos, las ganas de ganar y de reponerse ante la inferioridad. Boca es un equipo justo colectivamente, con grandes individualidades, y con un gran corazón colectivo. Así ha ganado Boca, a lo Boca, con huevos y corazón. Hoy he vuelto a disfrutar con el xeneize, y con Ibarra, al que le tengo gran cariño. Ahora Boca vuelve a compartir liderato, y ya veremos qué pasa. No está bien, pero Battaglia está cerca, y eso le dará solvencia y sosiego en el medio. Tenemos torneo. Quedan 7 fechas.

El clásico de Casillas

Fué empate a uno, pero lo ganó el Madrid.Sí. Tras recibir un penalti injusto y una vergonzosa exxpulsión, (y digo vergonzosa porque es vergonzoso lo de ese tío), el Madrid supo empatar, y luego se encomendó al portero, el único digno con Ronaldo de los que jugaron ayer. Digamos primero que el trencilla de turno se volvió a lucir. Dieron toda la semana la murga, no iban a pitar porque no cobraban. Yo no les pagaba. Te chupan la sangre y luego te roban. Así de claro. Luego de pagarles, lo hacen tan bien, como Median en el Camp Nou, o Pérez Lima en Anoeta. Tras el injusto penalti, el vergonzoso y bochornoso comportamiento de Roberto Carlos. Tipo simpático fuera del campo, dentro es un impresentable. Se borró del clásico como un perdedor. Bien haría el Madrid por su bien de mandarlo un par de partidos al Castilla para que aprendiera lo que es humikldad. Alló, si es que juega, lo expulsarían siempre. Pero tras todo lo negativo, el gordito cogió una y adentro. Así de fácil y así de simple. Me sorprende lo fácil que periodistas y aficionados crucifican a los jugadores con la frasecita de: "... está acabao". Ahora, todos los que silbaron a Ronaldo le harán reverencias, como el domingo pasado contra el Deportivo. Claro, ahora dirán que el que tuvo retuvo, pero amigos plumillas y radiofonistas, se os ve el plumero. Y luego un monólogo del Barça, incapaz de hacer un gol, y Casillas empeñado en que así no fuera. No tuvo más un clásico descafeinado porque todos sabemos que el Barça será primero y el Madrid quedará entre los cuatro mejores. Pero desde la objetividad que me permite mi antimadridismo, el clásico lo ganó el Madrid.

Los lamentos del vecino.

La risa iba por barrios. Cuando se les pasó el escozor del sangrante 3-0, se dieron cuenta que estábamos haciendo unna temporada horrible. En octubre, ya nos mandaban a segunda. En diciembre y enero, ya les veíamos la matrícula, pero bastante teníamos con lo nuestro como para fijarnos en el vecino. Llegó la reválida del derbi, y otra decepción quizá más fuerte. En ese momento, abrieron los ojos. Hablo de gran parte de la afición y de la prensa donostiarra. Hasta hace un mes, nunca encontré la palabra descenso o segunda en las crónicas nii transmisiones. No digo yo que los pensaba ver allí metidos, pero cuando pude prestarles algo de atención, me di cuenta que eran igual de malos que nosotros. Ahora ya nadie se ríe. Ahora nadie comenta que el Bilbao pasará por caja en el tema Zubiaurre. Nadie dice nada. Claro: bastante tienen. El Athletic no puede echar las campanas al buelo. Ha estado tan cerca de caerse, que no deberá descuidarse, porque otro empujón y ese es definitivo. Pero a los rojiblancos se les ve otra cosa. Ganas, lucha y entrega durante los 90 minutos. Cádiz Málaga y Real, parecen tristes, sin ideas y sin pegada. Y sin creer en ellos mismos. Ese es el quiz de la cuestión. El sábado es el partido de la Real. Si lo gana, me la juego a que se queda, si no, se va. Queda mucho aún pero así lo veo. Hay un refrán casteellano que no han sabido aplicarse en Donosti: cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar. Y ya ven. Tres entrenadores van ya y ninguno parece encontrar la tecla para que salga algo decente. Amorrortu cumplió con creces la pasada temporada. Commo la Real no jugaba ni a pitos, y no sabía hacer los cambios (aquí estoy de acuerdo), Fuentes y los suyos se lo cargaron. Y a Arconada... Qué voy a decir. Le dieron un melón y ahora lo abres. Te ficho a seis y ahí te las compongas. En fin. Ahora parece que la inteligencia de Baquero tiene que sacar la nave a flote. Si sigue empeñado en poner a los que trajo, la Real va lista. A mi juicio Novo si es imprescindible, y Marc González no lo ha hecho mal cuando ha jugado. Los demás, pueden ser prescindibles, aunque pido el comodín en el tema Biafara, por si acaso. El danés, que arrancó fuerte, se pasea por el área y se permite el lujo de criticar, pero juega porque lo trajo Josemari. Y luego está Nihat, que se ha reído a la cara de la directiva y de la afición. Tardó dos semanas en recuperarse anímicamente de su frustrado fichaje por los rusos, pero como prometió estar para el derbi, y la Real lo necesitaba de verdad, se lo perdonaron. Tras jugar de cine ante el Athletic, ahora cuando el equipo va perdiendo, se borra del campo tocándose la pierna. En fin... Si se confirman los peores augurios, me dará pena por gente que lo sentirá de verdad. A algunos los conozco, a otros muchos no. Pero la realidad es que, al pufo deportivo y económico que dejó quien ahora es presidente de la Liga, se suma la ineficacia y poca sangre que transmite el nuevo presidente de la Real. El martes me que´dé con las ganas de hablar con Miguell Santos a ver qué pensaba. Una pena: alguna perla hubiera soltado para publicarla por aquí. No puedo desearle suerte al vecino. Es un rival directo y el sábado ojalá no gane. Ahora, me alegro de verdad por todos los que han gozado con las miserias del Athletic, afición (entendible), y periodistas. Sólo con imaginarme a tres o cuatro mirando en los mapas como llegar a Ejido, se me dibuja una sonrisa tonta o tontita...

el clásico del mellizo.

Hay que contar muchas cosas del superclásico del domingo, que ha dejado lesionados, agraviados, perdedores, llorones y héroes. Empecemos hablando de fútbol, de lo que se vió en la cancha. Dos partes diferenciadas tuvo el partido, una para cada uno. En la primera, Boca lo fué todo y River no fué nada. A pesar de serlo todo, Boca no tuvo más que cuatro oportunidades de poder gritar el gol. La más clara, una de Silvestre de cabeza. Bilos y Palermo también las tuvieron de arriba, pero no fueron para echarse a temblar. De todas formas BBoca jugó. Jugó Gago, un pibe que sólo sabe jugar bien, que trata la pelota como un niño a un peluche, que la mima como si no hubiera otra más en todo el mundo, que sabe donde ponerla, donde quiere quee vaya. Jugó Ibarra porque nadie le paró por la derecha. Porque cercano a los 35 está en una segunda juventud. Porque se va en velocidad, porque ponne centros al área, porque siemopre se suma al ataque. Jugó un poquito Palacio con su mobilidad, Bilos apuntó cosas por la izquierda, y Palermo asustó con la presencia. Los demás no jugaron, porque el rival, se paró atrás para buscar la contra y nubnca lo consiguió. Pero el fútbol es injusto y cruel. A los 39 del primer tiempo, Farías le hizo un golazo a Boca en la primera llegada de River. Se equivocó Abbondanzieri, pero más se equivocó Silvestre, dejándole a Farías, un metro para darse la vuelta y ponerla en la escuadra. Gran gol, sí señor. La segunda parte cambió. Boca quiso pero pudo mucho menos. Montenegro vió la luz cuando salió Gallardo y River fué otro. Palacio lo pudo empatar, (definió muy mal en un error de Lux), pero River fué mucho River, hasta los últimos cinco minutos. Gallardo supo expulsar al Pato Abbondanzieri, y luego, con diez y 0-1 en la Bombonera, Crupoviesa le dió un patadón a Montenegro. Un patadón emulando al mismísimo Bruce Lee. QUeda demostrado que hay futbolistas que no valen para un grande. Crupo no vale, pero eso es otra historia. Con dos menos y marcador en contra sólo quedaba una: que saliera el ídolo local, a ese que aclama toda la Bombonera cuando sale a calentar: "Guillermooooooo Guillermoooooo". Él sólo empató el partido. Hizo expulsar al central Tula, (con amarilla hubiera bastado), y sólo como sabe, como él sabe, con el balón enrrollado en los pies, forzó un claro penalti. La Bombonera estalló, casi más que cuando Palermoo la mandó a guardar y se acabó el fútbol con Guillermo a Hombros. Y ahora lo de después. Hay ídolos y ídolos, y el domingo, Schelotto le ganó a Gallardo por ggoleada. Porque si bien El Muñeco supo expulsar al Pato, y luego el Mellizo lo igualó, Marcelo nunca sujetó al equipo, nunca le dió el carácter Gallardo, ese carácter agresivo y a la vez técnico que tiene el muñeco. Guillermo le dió a Boca y a la hinchada la ilusión. El creer que con 9 para 10 aún se podían hacer cosas. River perdonó goles a montón en la segunda parte: dols muy claras de Farías (una al palo), otra de Montenegro y otra de Santana que atajó migliore. Y luego llegaron los lamentos. Pasarella salió caliente a la sala de prensa: "festejaron como chicos..." El festejo es festejo festeje quien festeje. Seguramente River fué un equipo chico, porque su entrenador lo es. Y lo es, porque en casa del rival, siendo mejor (hoy por hoy no hay dudas), siendo más fuerte y viniendo como líder, se escondió como un gatito asustado buscando el zarpazo. En mi pueblo eso se llama ser un amarrategui. Vale para el fútbol, pero si se presume de grandeza, hay que jugar a lo grande. Pasarella, algún plumilla forofo y el presidente Aguilar, criticaron la actuación de Pezzota y algunos (el periodista Farinella), dijeron que el partido le quedaba grande. Cuando el año pasado, River bailó a Boca en la bombonera, y dejó a Boca con 9, nadie lo criticó en su primer superclásico. Lo cierto es que ambos lo pudieron ganar, pero River lo tuvvo mejor. Por oportunidades y por superioridad. Fué el primer partido que Boca me gustó como equipo, cómo jugó y cómo luchó. Pero sigue dejando unos huecos inmensos. Unos espacios donde puedes construir 30 adosados y Silvestre y Crupoviesa, llegarían tarde a la entrega de llaves. Pero Boca sacó un punto de la nada, y River perdió dos. Así fué.

Athletic osasuna: las notas

Lafuente: 7. Una noche tranquila con dos paradas de lujo. Expósito: 7. Bien por su carril. L. Prieto: 8,5. No dejó pasar ni una. Culminó la noche con un gol muy valioso. Ustaritz: 8: grandioso marcaje a Milosevic. De lo mejor de la noche. J. Casas: 7. Su mejor partido en la banda zurda en el Athletic. Que no sea un espejismo. Murillo: 7,5. Cortó destruyó y ayudó a los centrales. Otro partido bárbaro. Orbaiz 7. En el primer tiempo volvió a ser el Orbaiz de siempre. Mandón, con buenos pases y con acierto una noche extraordinaria. Iraola: 8. Volvió loco a Corrales. Fino en los centros y en las carreras. Yeste: 9. El mejor del partido. Participativo, con buenos pases y acierto, dirigió al equipo como él sabe. Etxeberría: 7. Todo corazón y velocidad. Desequilibró mucho. Aduriz: 8. Se le volvió a negar el gol a pesar de estar cerca. Lo ganó todo por arriba. Urzaiz: 4. Entró en la bronca con Delport y fué expulsado con justicia. Lacruz: 5. Cumplió bien en lo poco que jugó. Tiko: s.c. Sin tiempo.

la flor y lo de arriba

Voy a evitar hablar del sufrimiento aunque me es imposible decir, que cada partido lo es. Empezaremos por la flor. La que tiene Clemente y la que a Dios gracias nos tiene fuera de peligro. Partido contra el Cádiz, sale Guerrero y se va Aduriz. Nadie entiende nada, nadie en su sano juicio lo hubiera hecho a pesar que el del aAntiguo estaba muerto. El eterno capitán marca un gol olímpico que no conceden, pero sí el penalti. Clemente se libra. El domingo en Vigo me volvió (nos volvió) a sorprender, y eso que el rubio a estas alturas sorprende con poco. Un zurdo en la derecha y un diestro en la izquierda. Para volverse locos. Para decirle a Clemente vete a casa. Pero resulta que los cambiados de banda hacen junto a Lafu y a Aduriz que remata, la jugada del gol salvador en VIgo. Y Clemente y el Athletic, se vuelven a salvar del cabreo general y lógico por el cambio de posiciones y los experimentos cuando todo está tan mal. Clemente dejó a Urzaiz en Bilbao, porque la lógica decía que sería titular ante el Espanyol, rival directo en la salvación. Pues tampoco. En el banquillo y sólo veinte minutos con lo que el Athletic necesita el gol. Yeste lo (nos) vuelve a salvar. Así, con el gol de Yeste entramos en lo de arriba. Yo sí soy creyente, aunque cada vez me vuelvo más ateo. Sin embargo (aunque algunas veces rece durante los partidos), siempre pensé que los milagros en el fútbol no existían. Milagros o lo que sea. Pero ya estoy teniendo dudas. Van muchos ya: el de Orbaiz contra el Atlético, el penalti del Villarreal (aunque no entrara.... milagro), lo del cádiz y lo de ayer. Da que pensar. Hay que darle las gracias al que sea, peregrinar a Begoña (como en el partido de Mallorca en la primera vuelta), y darle las gracias al que ayuda desde arriba. Es el mejor del Athletic con diferencia. Soy optimista con respecto a algunos jugadores como Yeste. Ya no por el gol de ayer. Le siento más metido en faena, con ganas de buscarla, pedirla y tenerla en Vigo. Ayer, lo poco que jugó el Athletic fué gracias a él, y el equipo lo agradece. Porque descarga de responsabilifdad a otros, porque se echa el equipo a las espaldas cuando parece que Orbaiz (siempre incansable flaquea), porque juega con el corazón como todos, y porque tiene calidad. A raudales. Y eso se nota. Y eso, el equipo lo agradecee. Con casi media vuelta en primera, sabemos que Amorebieta está verdísimo. No tiene errores groseros como Tarantino o Casas, pero sale a tarjeta por partido. Ayer, Juanfran le ganó la espalda en el gol, y repito que aunque lo haga algo mejor que sus compañeros, es un sufrimiento total, cuando el tipo de turno arranca. Menos mal que Valdo casi seguro no juega el sábado. Otro apartado debe ser para Lafuente. El mejor en Vigo, de lo mejor ayer, tres partidos y sólo un gol. Reflejos, velocidad y actitud, aunque en Vigo tuvo un par de indecisiones. Da seguridad, y eso es lo mejor para una defensa tan pobre y blandengue como la nuestra. Y ahora Guerrero. Ya sabemos que no está bien. No tiene ritmo y se nota. Por eso, me parece vergonzosa la columna que Javi Núñez escribe sobre él en Deia. Sí estuvo lento, muy lento. Sí, estuvo impreciso y falto de ritmo. ¿Y Etxebe? ¿cómo estuvo Etxebe? Igual o peor. Guerrero la tocó, bien o mal pero la tocó. AL "Gallo" le pasaron cerca. Yel ejemplo no es para criticar al de Elgoibar, sino para significar que casi nadie estuvo bien ayer. Es fácil que Guerrero sea el blanco. Juega poco y se nota. No puede aportar lo mismo que los habituales aunque quiera. Pero aun así lo siguen mirando con lupa. Cuando no juega porque ya no es el mismo y no está a la altura. Cuando lo hace porque está lento y va en perjuicio del equipo. Duele. Duele y mucho. Porque la verdad, es que Guerrero noestá para titular, pero Joseba (aunque sea necesario), tampoco. Y si Joseba necesita minutos de rodaje, Julen también. Y vuelvo a reiterar que no critico a Etxebe. Lo quiero mucho y todos lo saben. Yo siempre lo ponndría porque a garra entrega y ganas le ganan pocos. Pero seamos justos con todos, y no midamos a cada uno con distinto rasero.