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sergiobrau

Joserra Cirarda en Deia.

El león de los tiempos duros Joserra Cirarda JULEN GUERRERO escribió ayer su última página como jugador del Athletic. Catorce años después de que despertara los ánimos de una afición que languidecía, el de Portugalete anunció que cambia el pantalón corto por el chándal para transmitir sus conocimientos a los futuros leones. Julen Guerrero ha entrado ya en el parnaso del Athletic, donde está situado a la altura de los más grandes. En los lugares que ocupan Pichichi, antes de la guerra; Zarra y Gainza, en los duros momentos de los 50, y José Ángel Iribar, cuando el guardameta sostuvo él solo la historia rojiblanca. Todos ellos alzaron trofeos de campeones. Es lo único que no ha conseguido Julen en sus catorce temporadas como jugador del primer equipo. Ha sido el león de los tiempos duros. Y pese a ello ha marcado una época en el club de toda su vida. El hombre que prefirió quedarse en San Mamés antes que fichar por otros equipos más poderosos que le prometían los títulos que jamás ha conseguido. Renunció a la efímera gloria de otras latitudes para convertirse en un icono rojiblanco. La afición siempre se lo agradeció. El “Julen, Julen” sonaba como sortilegio en busca del milagro. La historia le reserva un lugar en la leyenda.

Álvaro Suso en Mundo Deportivo.

De león a ídolo. Las lágrimas de Julen en su despedida paralizaron durante varios minutos el corazón del Athletic. Ni la ovación de los presentes, sus compañeros incluidos, pudieron romper el silencio que se hizo en todos y cada uno de los aficionados del club cuando se iban enterando de la noticia. Vi al mismo Julen que conocí hace más de diez años. Ahora ya sé que se había cerrado, que era menos alegre que entonces, que algunos se habían empeñado en que no fuera el mismo, pero ayer demostró que su interior no ha cambiado. El Guerrero que revolucionó el Athletic era un jugador espectacular y una persona abierta, siempre dispuesta; el futbolista capaz de conceder una entrevista en sus vacaciones, de quedarse los minutos que hiciera falta para firmar un autógrafo, de mojarse para sacarse la foto con los seguidores; un ejemplo de cómo se debe tratar a los aficionados y a los periodistas. Sin embargo, no todos se lo agradecieron y hubo quien esperó con el hacha levantada para cuando sus brillos en el campo fueran menos rutilantes. Quizás entonces se convirtió en menos abierto. Lo que nunca nadie ha logrado cambiar es su postura correcta. ¿Cuántas veces le han pedido que explotase en los últimos años? Siempre correcto, sin escándalos. A veces, saber estar es más importante que llegar a un sitio. Cuando Mundo Deportivo sacó su edición en Euskadi hace ya ocho años, Guerrero no dudó ni un segundo en ir a Lezama en sus horas de descanso, una mañana lluviosa de domingo, para fotografiarse de rojiblanco en una portada especial. Los recuerdos de sus goles se irán borrando, pero Julen ha hecho historia, tanta que es un símbolo del Athletic. Posiblemente el único jugador emblemático que queda junto con Iribar. Un futbolista pasa a ser un símbolo cuando hasta los que no le han visto brillar se emocionan con su presencia. Eso ocurre con muy pocos. A aquel grito de la grada de San Mamés de ¡Dale Goiko!, le siguieron otros como el ¡Cuco, Cuco! de los córners; sin embargo, el ¡Julen, Julen! de la última época ha sonado en La Catedral con la fuerza de ser un símbolo. Estoy seguro de que lo volveremos a oir, pues Guerrero no puede decir adiós entre lágrimas, se merece levantar de nuevo los brazos en el césped de San Mamés, con la tribuna llena, y que la parroquia le despida como el jugador que ha hecho vibrar, y en muchas ocasiones soñar, a toda una generación

Jon Agiriano en El Correo.

El último mito. A los 32 años, sin cumplir la última temporada que le restaba de contrato, Julen Guerrero abandona el fútbol. «Es el momento», balbuceó ayer, llorando. La noticia tiene un rango de primer orden en el Athletic. Hablamos del último mito del club. Julen Guerrero se retira tras disputar 430 partidos y marcar 116 goles con la camiseta rojiblanca durante 14 temporadas. Estas cifras, que le convierten en el séptimo jugador rojiblanco en partidos disputados y en su duodécimo máximo goleador, servirían por sí solas para que ocupase un lugar de honor en la historia del Athletic. Sin embargo, la trascendencia de Guerrero va más allá de las estadísticas. Hay que buscarla en su valor simbólico. No es exagerado decir que ha sido la imagen de toda una época consumida sin títulos, entre claroscuros, sueños de gloria e incertidumbres. Durante estos años, buena parte de la afición ha visto representado en Guerrero al propio Athletic. De un modo inconsciente, ambas identidades -la del jugador y la del equipo- se han fundido. De ahí que la hinchada nunca le haya abandonado. De ahí las ovaciones constantes y la expectación que siempre ha levantado. De ahí, en fin, que tantos miles de aficionados no hayan podido observarle nunca con objetividad y se hayan negado a aceptar la evidencia de su declive. En el fondo, tiene su lógica. Guerrero era el Athletic y nunca es fácil aceptar la decadencia del equipo que uno lleva en el corazón. Para éste siempre hay una disculpa, una defensa. Es una cuestión sentimental: la de esos amores inquebrantables que genera el fútbol. Para entender lo que ha supuesto Julen Guerrero en el Athletic hay que remontarse a su aparición en 1992, de la mano de Jupp Heynckes. El técnico alemán quedó prendado a primera vista de aquel rubiales sobre el que la cátedra de Lezama hablaba maravillas desde que ingresó en la factoría rojiblanca con apenas doce años. «Llegará a la cima del fútbol», vaticinó, antes de hacerle debutar ante el Cádiz en el primer partido de Liga. Corría el 6 de septiembre de 1992. Un espectáculo Las dos temporadas que el portugalujo hizo con el técnico de Mönchengladbach fueron un espectáculo. En 73 partidos de Liga marcó 28 goles, provocando con ello un impacto enorme en el fútbol español. De hecho, debutó con la selección apenas cinco meses después de su bautismo en Primera, el 27 de enero de 1993, en un amistoso ante México. Julen se convirtió en un ídolo de masas y lo cierto es que lo tenía todo para serlo. Como futbolista, el Athletic había encontrado petróleo. No era un dechado físico, pero tenía clase, sabía leer el juego con inteligencia (sus cambios de orientación y su último pase siempre han sido magníficos) y, sobre todo, era una garantía de gol. Los marcaba aprovechándose de dos virtudes: ser un gran rematador y tener un sexto sentido innato para aparecer en el área en el sitio justo y en el momento adecuado. No sabías cómo, pero cuando la jugada terminaba, sobre todo por el segundo palo, allí aparecía el 8 rojiblanco. Por otro lado, Julen Guerrero era joven, guapo, atento y destilaba un punto de timidez y formalidad que lo hacían arrebatador para las adolescentes. Ya se sabe: era el novio ideal y el yerno que toda madre desea para su hija. El caso es que, durante la concentración que la selección española realizó en Puente Viesgo antes del Mundial de Estados Unidos, aquello fue un sinvivir de desmayos, gritos histéricos y arrebatos de quinceañeras inconsolables cada vez que el futbolista rojiblanco asomaba por una esquina. El Athletic nunca había tenido algo así. A lo largo de su historia, había contado con jugadores de más calidad que Guerrero. Eso es indudable. Había tenido, incluso, figuras como Zarra, que llegaron a ser entronizadas como símbolos del país. Lo que nunca había tenido el Athletic, sin embargo, era un ídolo mediático. Una estrella pop. Retener al ídolo El club no tardó en tener un serio problema. 'La Perla', como le empezaban a llamar los aficionados, estaba recibiendo ofertas de grandes clubes españoles y europeos. Retenerlo se convirtió en una cuestión de principios para José María Arrate, que había accedido a la presidencia en 1994. El Athletic vivía momentos de tensión. La batalla en la urnas entre Arrate y Lertxundi había dejado muchas secuelas, entre ellas la marcha de Heynckes y un ambiente de cuchillos largos en 'La Catedral'. Por otro lado, los títulos comenzaban a quedar muy atrás en el recuerdo y había que ilusionar de nuevo a la hinchada. Guerrero tenía que quedarse. Lo cierto es que ése era también su deseo, ya que siempre ha sido un chaval muy apegado a su familia y a su entorno, poco dado a las aventuras vitales. Pero si tenía alguna duda, Arrate se la quitó con una oferta excepcional, nunca vista en el Athletic: un contrato millonario por doce temporadas. Hasta 2007. Y no sólo eso: también le nombró capitán. Estamos en el mes de enero de 1995. Con 21 años, Guerrero acepta el brazalete y firma un contrato hasta el final de su carrera, lo que acaba de engrandecer su figura. Ya no sólo es un ídolo, sino un paradigma de fidelidad al club. Lo máximo. Nombrarle capitán fue un error. También lo fue que Guerrero aceptara un cargo para el cual no estaba preparado ni por carácter -nunca ha tenido un ascendente personal sobre la plantilla- ni por veteranía. Una parte del vestuario se sintió agraviada y se fue distanciando del portugalujo, que nunca ha sido un futbolista muy popular dentro de la caseta. Individualista y reservado, no ha podido ser un líder. Al contrario. Nunca ha dejado de hablarse sobre sus relaciones más o menos tensas con otros jugadores. ¿Quién no ha oído alguna vez hablar de que el problema de Guerrero es que sus compañeros le tienen envidia y no le pasan el balón? Vista con perspectiva, la carrera deportiva del futbolista rojiblanco puede dividirse en tres grandes etapas. La primera sería la del inmenso fulgor y se prolongaría durante cinco temporadas, entre la 1992-93 y la 1996-97, es decir, la del exitoso debut de Luis Fernández en el banquillo rojiblanco. Por cierto, los 15 goles de Guerrero tuvieron mucho que ver en que el equipo se clasificara para la UEFA un año después de sufrir lo que no está en los escritos con Stepanovic. Hablando de goles, hay un dato que se impone: 64 de los 101 que Guerrero ha marcado en Liga los consiguió en sus cinco primeras campañas. Fueron excepcionales. De auténtico crack. Segunda etapa La segunda etapa de Julen Guerrero se prolonga durante las cuatro campañas siguientes. En ellas, el portugalujo continuó siendo importante, pero dejó de ser el futbolista desequilibrante y de referencia que había sido hasta entonces. La temporada en la que el Athletic alcanzó la Champions se inició con un altercado entre Julen y Luis Fernández a propósito de su hermano José Félix, al que el tarifeño no dejó que participara en la presentación del equipo. Camino de Clairefontaine, algo se rompió entre ellos para siempre. El caso es que ese año Guerrero no estuvo a su altura. Lesionado durante tres meses, recayó un par de veces antes de reaparecer y no acabó de coger el ritmo. Marcó 8 goles -una gran cifra para los demás pero regular para él- y fue titular en 25 partidos, de los cuales sólo completó media docena. Comenzó a discutirse entonces, por primera vez, de la posición de Guerrero en el campo. Realmente, no era una cuestión baladí, ya que 'La Perla' era un jugador muy especial, la típica pieza valiosa y peculiar que hay que saber encajar bien para que pueda lucir en todo su esplendor. Guerrero encontró su sistema ideal en el vértice superior del rombo de Heynckes y con dos delanteros de gran movilidad -es decir, buenos generadores de espacios para las llegadas desde atrás- por delante de él. Eran Valverde y Ziganda. Luis Fernández, sin embargo, contaba con más recursos y acabó apostando por un frente de ataque con Etxeberria, Urzaiz y Ezquerro. De este modo, Guerrero tuvo que retrasar unos metros su posición para jugar más cerca del medio centro y ayudar a éste en las labores de acarreo. Esos metros eran vitales. En ocasiones, la diferencia entre llegar al gol y no llegar. El capitán se vio obligado a un cambio de papel. Seguía siendo la gran estrella -su camiseta ha continuado siendo la más vendida hasta hace dos días-, pero su impacto en el juego fue disminuyendo de forma paulatina. La última campaña con Luis Fernández fue la peor hasta entonces de su carrera. Sólo marcó 6 goles y fue sustituido en 15 de los 28 partidos que jugó de titular. Con Txetxu Rojo, las señales de alarma, la percepción general de que algo pasaba con Julen, se acentuaron. Su rendimiento siguió decayendo. Fue titular en 25 partidos y sólo marcó 4 goles. La realidad era incontestable: Guerrero no era el futbolista que había deslumbrado en sus primeros años. Es cierto que el equipo estaba mal y no le ayudaba nada. Pero tampoco él era el mismo de antaño. A partir de noviembre de 2000 -un Austria-España- dejó de entrar en las convocatorias de la selección. Ya no volvería más. El regreso de Jupp De este modo, en junio de 2001, cuando Jupp Heynckes regresó al Athletic, uno de sus objetivos fue recuperar a la estrella a la que él mismo había dado la alternativa nueve años antes. Nadie podía aceptar que un futbolista tan importante se apagase con 27 años. El técnico renano le puso de titular las 9 primeras jornadas, pero su pupilo no le convenció. Ante el Valladolid, en la octava jornada, el Athletic encajó una dolorosa derrota por 1-4 en San Mamés y Heynckes sustituyó a Guerrero en el descanso. En la rueda de prensa, lo justificó asegurando que no le había visto metido en el partido. El capitán le contestó al día siguiente. Fue el primer rifirrafe entre ambos; el origen de un desencuentro inevitable porque estaba basado en una certeza amarga. De nuevo, Heynckes le descubrió al primer vistazo. Julen había perdido velocidad y le faltaba la chispa necesaria para ejercer de media-punta en un fútbol cada vez más globalizado y exigente. El resto de los entrenadores que siguieron al alemán -Valverde, Mendilibar y Clemente- compartieron de un modo u otro esa lectura y Sarriugarte parece ser de la misma opinión. Así las cosas, Guerrero dejó de jugar el segundo año de Heynckes y ya no volvió a hacerlo como titular salvo en momentos muy puntuales. Ello ha supuesto un trauma para el jugador, un hombre obsesionado con el fútbol y con la aureola de su figura. Hablamos de un futbolista que se construyó una casa en Lezama para estar más cerca del tajo y que ha tenido siempre una conducta profesional intachable, tanto en los entrenamientos como en su vertiente de embajador del club. Nunca se le ha visto en una juerga. Nunca se ha negado a un autógrafo ni a una fotografía. Foco de polémica En el campo, saliendo unos minutos, mientras la grada se iba enardeciendo con gritos de «Julen, Julen», Guerrero ha acabado sufriendo por las enormes exigencias y la presión brutal que él mismo se ha impuesto. En cada balón veía una oportunidad de reivindicarse, de demostrar que seguía siendo la estrella que fue. Y es imposible jugar bien en ese estado de ansiedad. Se pueden dejar detalles de calidad -el último de Julen fue el gol olímpico ante el Cádiz que Megía Dávila le birló-, pero no jugar bien al fútbol con regularidad. A ello, además, hay que unir la presión exterior: la de algunos medios rendidos a su causa y la de un sector de la afición que, entregada a él en cuerpo y alma, se ha negado siempre aceptar la realidad; incluida una tan obvia como es que ningún entrenador del mundo se tira piedras contra su propio tejado y que ninguno en su sano juicio dejaría de contar en su equipo con un Julen en su mejor versión. Decir que el Guerrero de 2006 era el mismo que el de 1994, como llegó a decir Clemente en una más de sus ocurrencias, es peor que un pitorreo. Supone despreciar la grandeza como futbolista que llegó a alcanzar el portugalujo. Pero así se ha escrito esta historia. De hecho, todavía sigue existiendo un sitio en Internet llamado «Guerrero justicia», donde se buscan adeptos dispuestos a denunciar que su ídolo no juega por razones extradeportivas. Lo cierto es que esta cuestión ha supuesto un foco de polémica e inestabilidad en el club durante el último lustro. Quizás todo haya sido inevitable, pero es mejor que termine, que Guerrero ocupe el lugar que merece en la historia del Athletic y comience una nueva carrera como técnico.

Algo siniestro

La mañana siguiente al cese de Clemente, Iñaki Ugalde interrumpía sus vacaciones para escribir una columna sobre el tema. En ella decía algo así como: "estoy de vacaciones, pero desde la lejanía me da que en el Athletic está pasando algo". Cuando lo leí asentí, porque a mí me pasa lo mismo. De Lamikiz desgraciadamente, ya no me sorprende nada, pero lo de esta mañana me ha dejao el estómago revuelto. Luego, cuando pueda hablaré de Julen. Sólo puedo hablar bien, pero todavía no estoy preparado mentalmente para asimilar el golpe que supone su marcha. De todas formas, me sigue revolviendo el estómago un pensamiento algo siniestro, porque no me acaba deencajar. Julen se hace la foto ayer, entrena y hoy, sin aviso previo, sin papeles, sin nada, lo deja: aquí hay algo, no sé si gordo o flaco pero hay algo, y con Lamikiz de por medio, no me cabe duda de que no olerá bien. No me dirán que es raro, extraño. Daba la sensación como que nii Julen estaba mentalmente ni psicológicamente preparao. Esto se ha fraguao en dos o tres días, pero por más vueltas que le doy, desde la distanccia, no encuentro la luz que me resuelva el problema. El Athletic sigue dando tumbos. Un ídolo, el ídolo de la era moderna del Athletic no puede, no debe ni merece colgar así las botas. Otra medallita en tu historial "abogado de Busturia".

Sobre Lamikiz.

En los dos últimos años, me siento avergonzzado más veces al año de lo debido. No se puede estar de acuerdo siempre con el mandatario de tu club, pero me da hasta úlceras el comportamiento dictador y prepotente, que a veces usa Lamikiz.Ha sumado a sus defectos el de la cobardía que es de los peores que alguien puede tener. Cuando se toman decisiones, hay que ser valiente y afrontar las cosas como vienen. En lo deportivo y en el caso Zubiaurre, ha Lamikiz no le ha quedado más remedio que poner la otra mejilla, y afrontar su fracaso. Con Clemente ha obrado de una forma cobarde. Se ha escondido cuan tortuga en su caparazón, y ha salido solamente para inventar una excusa para la salida de Javi. Si fuera cierto lo que afirma Lamikiz, debe agregar a su ya larga lista de fracasos y torpezas, la de renovar a un técnico en el que tenía serias dudas, y al que le impuso dos condiciones: una que no ha cumplido, y la otra por la que según Lamikiz le han cesado. Sabía de sobra que Clemente ni se callaría, nii trabajaría en grupo, porque es un tío que va por libre, y nunca le ha ido mal. Lamikiz sigue ridiculizando al Athletic en dos de cada tres decisiones que toma, y está empezando a coger un color al del Jesús Gil de los buenos tiempos del Atlético, y al "Ser Superior" Florentino Pérez. Lamikiz sigue dividiendo a la masa rojiblanca, aunque cada vez hay más en el bando contrario. Es incapaz de hacer y tomar dos decisiones seguidas sin perjudicar a la masa social de un club centenario e histórico, pero parece no importarle. Lo extraordinario del caso, es que algunos, aún se creen y quieren hacer creer a la masa rojiblanca, que Lamikiz es un santo, como algún Diario de tirada Nacional. Otros, que antes abanderaban la bandera Lamikicista, ahora le tiran piedras desde los dos púlpitos que poseen, aunque ellos mismos, hace años que perdieron mi crredibilidad y mi respeto. Porque no tendré muchas cosas, pero memoria sí. Por cierto: rescato para el final, un par de frases reveladoras de lo manipulador que llega a ser a veces Fernando Lamikiz: "¿Sabéis lo que más le gusta? Manejar a los entrenadores a su antojo" (Javier Clemente.) Toda la razón Rubio, pero hay algunos, que todavía creen que Valverde se fué por dinero. Ayer en Lezama, el presidente, no vió (porque no dió la cara), una pancarta que rezaba: "Lamikiz Jeta, como te gustan las marionertas". Por cierto: este año no ha habido discursos pomposos nii no pomposos. Directamente Lamikiz ha cerrado filas, porque lo de "no teenemos nada que envidiarle al Chelsea, Al manchester o a la Juve" caló tan fuerrte en los huesos de la plantilla, que rozamos el temporadón. Ah: se me olvidaba. Las dotes de adivinador de Lamikiz, deberían considerarse. "No tenemoos nada que envidiarle a la Juve...", pues casi querido, casi hacemos lo mismo que la Juve: descender. Y en parte, gracias a ti" Salvador".

Agur Rubio

Es algo innato en él. Es rubio, bajito y bocazas. Y eso le ha perdido, no sólo en el Athletic sino en casi todos los sitios. No sabe callarse. Aunque hace 8 días no dijo más que realidades, ninguna de ellas deberían hacerse públicas. Esa frase de "fueron a por pan y trajeron otra cosa...", es muy clementiana. Realmente no debió renovar, y cuando lo hizo, prometió ser buenecito y estar callado sin salirse fuera de tono. Y a las primeras de cambio, zambombazo a la Junta. Estaba pendiendo de un hilo y él mismo lo cortó. Ya dije en otros artículos que prefería que no empezara la temporada, y en ese sentido me gusta que el entrenador sea otro. Pero las formas han sido lamentables, como ya he dicho arriba, y no se merecía salir así. Clemente siempre me hace reflexionar, y sus razonamientos y doctrinas rojiblancas, me hacen replantearme si no tendrá razón, si hay que hacerle caso, si está acertado. En algunas cosas sí. ÇEl, siempre mira al futuro, y eso es bueno, pero desgraciadamente en el fútbol moderno de hoy, solo importa el presente, y el mañana es secundario. Por cierto: gracias por todo una vez más. Eso no te lo quita nadie.

Eternamente feo.

¿Se acuerdan de esta frase pronunciada por Lamikiz hace escasamente un mes? “Todos debemos remar en la misma dirección.” Pues ha pasado un mes y ya ven el caso que le hace su entrenador: “Han fichado todo lo que han querido y casi nada de lo que he pedido” “Salieron a por pan y han traído otra cosa” “No conozco a Javi Martínez. Pocos chicos de su edad rompen tan pronto” Siempre me he preguntado de qué va, porqué nunca puede haber paz donde él esté. Se supone que en el inicio de la temporada todo debe arrancar con fuerza e ilusión. Clemente ha arrancado con fuerza, y con mucho ruido, que por cierto no es nada bueno. En el primer día de trabajo, ya see ha quejado de una forma poco ética y profesional. Porque ha dado la impresión de menospreciar a Sarriegi y Martínez, y también los 6 millones de euros que el Athletic ha invertido en este último. Porque él, en lugar de Sarriegi quería a Ocio. Personalmente, no encuentro grandes diferencias entre uno y otro. Porque quería a Iraizoz que iba a suponer pagar 9 millones de euros y darle salida a Aranzubia. Porque pretendía a Raúl García y Mendieta, ambos con contrato en vigor y que sus equipos declaran intransferibles. ¿Qué hacer contra eso? Callar la boca, que estás más guapo. Pero a Clemente, no le importa ser un feo perpétuo. Y esperen… que esto es sólo el principio. ¡Ay si le hubieran hecho caso a Lanzagorta…! Otro pelo nos habría lucido. Lamikiz tiene lo que quiso.

Y que vengan muchos más.

Cada cuál tiene sus sueños. Unos se quedarán en eso, en sueños. Otros se irán cumpliendo poco a poco, y otros, serán más inmediato. Hace seiss años, cumplí uno de mis sueños, pero fué algo ficticio. Soñaba con ir a un nacional de fútbol-sala de ciegos, y ese año y el siguiente lo conseguí. Pero no los jugué, sino que los cubrí para Canal 11. Por eso aquel sueño no se cumplió realmente aquel año, sino el pasado. Cuando fui a mi primer nacional, soñé con jugarlo y ganarlo, y eso gracias a Dios, se ha cumplido. Cuando desapareció el equipo de Bilbao, nunca pensé en volver a jugar hasta que "El Niño" me llamó, y no lo dudé. Cuando entré por primera vez en el vestuario, Mario, nuestro portero me dijo: has venido a un equipo campeón. Ayer, le recordé esa frase que no se ha borrado ni se borrará de mi mente. Afrontamos este nacional en Sevilla a tope: con los 8 jugadores disponibles, el subcampeonato de Liga y la moral alta por los buenos resultados de las últimas jornadas. Llegué a Santa Justa y todos me recibieron con un aplauso. ¿Quien soy yo, zoquete de mí para recibir uno? El caso es que lo hicieron y lo agradecí. Tras la comida llegó el resultado del sorteo, que era el que a mí más me gustaba, y en eso coincidía Alfredo conmigo. Prefería empezar a muerte, y empezar a muerte sólo puede significar Madrid. Les tenía ganas como siempre. Para Málaga es el partido de partidos, y para mí lo está empezando a ser. Nos habían mojao la oreja en los dos partidos de la liga regular, y hay que reconocer que teníamos el ánimo picao. La espera, todavía fué mayor de lo esperado. El sorteo quiso que el partido se jugara en segundo turno, y por lo menos a mí, empezó a matarme la ansiedad y las ganas de que llegara el momento. En el calentamiento dejé fuera todas las ilusiones y todos los sueños de ganar el torneo y me concentré en calentar lo mejor posible por si tenía que salir. Sabía que no tenía casi ninguna posibilidad de jugarlo: estábamos al completo y suponía que Urbano no pararía el partido a no ser que hubiera lesiones o alguna cosa rara. Cuando sonó el pitido inicial, se acabó mi paz interior, y comenzaron a devorarme los nervios. A pesar de meterle ritmo al partido, en los primeros diez minutos, nos tiraron 4 veces desde 4 metros, incluidos un palo y un penal que paró "El Gato." La cosa andaba jodida, porque nos cogían la espalda muy fácil y nos costaba bajar. Zule se cargó de faltas, (en parte por la rigurosidad arbitral, que dicho sea de paso, no nos regaló ni una en tres días), pero por lo menos creamos una buena ocasión para meterles miedo. El resto de la primera parte fué nivelado y muy rápido, como todo el partido, intenso y eléctrico. Urbano leyó bien el partido en el descanso: quien marcara se llevaba el partido. Así era. Los equipos eran parejos, el juego se había emparejado tras el baile inicial de Madrid, y nosotros teníamos más pegada. La segunda parte dejaron de torturarme los nervios. Me relajé porque la cosa empezó mejor, pero recordando los precedentes de los partidos ligueros, cada vez que pasaban de medio campo me echaba a temblar. Fue pasando el partido, y en mi foro interno, me decía que el empate no era malo. Tuvimos dos buenas ocasiones y soññé en ganarlo, y el sueño se me cumplió. Hay veces que el destino te depara revanchas y venganzas soñadas, y a Alfredo aquella tarde le tocó su momento. Tras un rechace, su jugada, el tiro de Dios sabe dónde y Guillermo no llegó. ¡Gooooooooooooool joder! Empecé a saltar como un gilipollas y a preguntarme para mí cuanto faltaba. Juani me empezó a poner de los nervios porque todos sufríamos con el tiempo y me atreví a preguntarlo un par de veces. Al final acabó el suplicio. Habíamos ganao sin merecerlo, y aquello, era medio campeonato. Tras el partido casi me hacen sufrir más que en la pista. No había forma de ir a cenar, porque alguno es como las estrellitas pijas de los galácticos, y tiene que echarse colonia y dejarse los pelitos cada uno en su sitio. Dormí como un rey, y jodí a los demás con mis ronquidos. Es algo que no puedo evitar. Al día siguiente llegaba el partido tramppa. Sabíamos que podíamos ganarle a Murcia con medio equipo cojo, pero las confianzas nunca son buenas, y si salía el día de que no, íbamos a sufrir como en el primer enfrentamiento en Liga, en el que pudimos meter 13, pero el primero llegó en el 16 de la segunda parte. Mentalizados, sermoneados y motivados hasta el extremo salimos a jugar. Es una de las cosas, (la de los sermones y las tácticas), que jamás tuve en País Vasco, y para mí son una novedad. El gol a los 2 minutos de Marcelo, nos dijo que ese día no iban a salir torcidas las cosas, y que todos íbamos a rotar. Fueron 5, pudieron ser unos cuantos más, y la cervvecita de después me supo a gloria. Un empate con Sevilla, y campeones. La tarde fue genial. No hablamos para nada del partido del día siguiente, y la conversación giró en torno al precio de la vivienda y a los valores de bolsa; ya saben, conversaciones de hombres jajajaja. Las elecciones del Madrid, completaron la divertida noche, y me dediqué a soñar. Podíaa ser. Se me podía cumplir la ilusión. Hasta el calentamiento no quise pensar muucho en el partido, a pesar de poner todos los sentidos en la charla previa. Para mí eraa algo más que un partido y no quería ponerme nervioso. En el calentamiento noté cargado el ggemelo. Debbía tener alguna sobrecarga por no hacer físico en todo el año pero no dije nada. Aun cojo jugaba ese partido. Pensaba que íbamos a salir nerviosos, pero nada más lejos. A los 5 minutos ya ganábamos y a los 10 2-0. Al árbitro le dió por pitarle faltas a Zule y enseguida nos cargamos y llegaron los tiros de doble penalti. Se pusieron 2-1 justo antes del descanso cuando jugábamos peor. Además fue el único gol que le metieron al "Gato" y me dolió especialmente; no por el gol en sí, sino porque merecía la puerta a cero. Salí en la segunda parte y me encontré cómoodo, como el día anterior. Con más seguridad que en Jerez, donde en algunos mpomentos me pudo la presión y la bisoñez en partidos importantes. Conmigo en el campo, el "Niño" hizo el tercero y cuando me cambiaron, ya sabía que éramos campeones. Sólo tenian que pitar el final. Y lo pitaron. Quise salltar la valla pero lo pensé mejor. Mientras corría hacia los demás para gritar campeones yy abrazarnos en esa piña repleta de alegtría, no pude evitar llorar. Me ayudó el antifaz a que no me vieran, pero no me importa reconocerlo. Soy demasiado sentimental para esas cosas. Me pasaron por la cabeza muchas cosas: mi debut, las primeras goleadas, los partidos bibrantes, las pocas victorias, la Copa de Campeones... El mamón de Santi y Urbano nos mojaron con agua fría que jodía un montón. Ducha rápida y a por la Copa. Durante los discursos, otra vez mi mente recordando cosas antiguas y procesando las sensaciones de ser campeón por primera vez. Me dan un trofeo minúsculo, pero para mí es casi igual que la pedazo de Copa que luego me dejan teener en las manos un tiempo. El viaje a casa es largo pero placentero. Soy campeón coño, y le he cogido el gusto. No quiero parar. "Has venido a un equipo campeón". Lo sé "Gato" lo sé. Pero casi que todavía no me acostumbro.

Que salga o que no salga.

Pues no sé lo que quiero. Si sale el sol, que lo haré mañana, me levantaré de la cama y lo primero que pensaré es que estamos fuera del Mundial. Si no sale el sol mañana, no podré pensarlo, pero seguiré encerrado en esta maldita noche para siempre. Ni quiero, ni puedo dormir. Mi amiigo Luis nunca pone la radio ni la tele cuando pierde el Athletic, y yo confieso que a veces lo imito. No puedo oír el Larguero, no puedo. No sé que carajo habrán contao, pero no quiero oirlo, y no quiero ni puedo aceptarlo. Tampoco estoy para tirarme por la ventana (vivo en un segundo y sólo conseguiría joderme un par de huesos), pero sinceramente me siento jodido, de verdad. Casi no recuerdo lo de Italia-90. Con Italia en el 94, siempre me quedó insultar a Zubi el pesetero, a Tasotti el guarro y al Judas de Salinas. La lotería de los penales nos despidió en la Eurocopa del 96, en el 98, las genialidades y los 6 defensas de Clemente nos mandaron a casa la segunda semana, amén de las cantadas de ese gran amante de los euros nacido en Aretxabaleta. El gol de Alfonso (4-3 ante Yugoslavia), aquél abrazo monumental en Bilbao tampoco sirvió para mucho. Raúl tuvo la prórroga con Francia en un penal, y lo mandó al limbo. Qué decir del Mundial de Al-Gandour, del penalti de Joaquín, y de Hiddink, que por aquel entonces decía que los árbitros eran humanos y que podían equivocarse. De todos esos, me ilusionó el último de Camacho, y este. (Como verán, obvio lo de Portugal, porque aquellos jugadores no tuvieron los santos c... de luchar como ahora.) Tampoco me hacía ilusiones de sentarme el 9 de julio a ver a mi equipo en la final, y cierto es que esto es un cara o cruz, y casi nunca gana el mejor, (vean a la Italia de Medinacci Cantalejini), sino el que tiene más suerte (como esa banda de ucranianos que se deben estar partiendo el pecho.) Lo cierto, es que yo por lo menos me he quedao, jodido, sin revancha eportiva, y sin ilusiones por seguir viendo el Mundial. Por Dios: que no lo gane Brasil. Si Medina pita la final: ¿a quién le echa el cable? No hay dudas ¿verdad?

Mi pañuelo de lágrimas.

Nunca pensé que odiara nunca a un amigo, pero que voy a empezar a hacerlo a pesar de que sea "Bueno". Clavó el 3-1 con Túnez, y dijo que ellos marcaban primero. Pronosticó el empate contra Arabia y estuvo a punto de haceerlo. Esta mañana he recibido un correo suyo con el 2-1 para Francia. Con el empate a 1 y en el último cuarto de hora, me he acordao mucho de él. No paraba de darle vueltas a ese resultado, no paraba, no paraba. Y aunque al final no ha acertado, estoy pensando en acordarme de él y de la bendita mujer que lo trajo al mundo. Menos mal que tengo esto para desahogarme. Menos mal que lo he visto solo. Los que me conocen saben que soy incapaz de ver un partido en compañía, y que sólo lo hago cuando no puedo escaquearme. La verdad es que no ha merecido jugar nadie, tener mucho el balón no nos ha servido para nada. Nos ha podido el físico en la segunda parte, y nos han ahogao en el medio campo. La pregunta es porqué. Porqué cojones nunca nos sale nada, porqué Medina Cantalejo no podía ser ugandés y haber pitado hoy. Porqué tanta mala suerte. Porqué siempre los mismos. Tengo que reconocer, que los odio deportivamente, lo reconozco. Espero que eso no sea malo. Tengo otro amigo que cuando pierde su equipo dice: no me llames hasta el jueves. Pues eso: ya sabéis, pero no me refiero ha pasado mañana, sino al que viene.

La hora de la verdad.

Perdón por copiar el título de la previa del Diario As, pero creo que había que titular así. Es cara o cruz, Brasil o vacaciones. Pero con Francia es algo más. Todas esas derrotas (1984, 2000), las humillaciones políticas y sociales, el creerse siempre mejores que el resto, el adiós de Zidanne... Son muchas cosas, demasiadas. Pero tampoco hay que tomárselo a la tremenda, es un partido de fútbol, y por una vez, somos superiores. No temo a Zidane, ni a Henry, ni a Vieira, a nadie.Sólo pienso en rojo. En los Xavis, en Cesc, en Torres, en Raúl, en Casillas... Ellos y el resto pueden hacerlo, están en condiciones de hacerlo y sinceramente creo que lo van a conseguir. Esta es una selección que ilusiona, es un bloque ilusionante y de futuro, que no se quedará sólo en este Mundial. Si pasamos, nos espera Parrira y suschicos, pero después de lo que he pasado esta temporada, yo por lo menos, no le tengo miemdo a nadie. Será el primer rival serio para la que dicen mejor selección del mundo. A ver que pasa brasileros. Nos vemos el sábado. Au revoire Zidane.

Y la vida sigue igual.

Eso le pasó ayer a Australia, que Italia le ganó con una vergonzosa ayuda de un tercero: Luis Medina Cantalejo. He de reconocer mi animadversión por la forma de jugar de la Azzurra. Ayer, con uno menos y con 11 para 11, volvió a ser mezquina y cobarde, cuando tenía en el campo futbolistas para hacer magia. Es injusta la derrota de la inocente Australia, pero hay algo que me sigue sobrecogiendo: Medina es igual de malo en España que en el Mundial. Seguro estoy que en el área contraria no lo hubiera hecho, lo mismo que hubiera pasado en un hipotético Madrid/Cádiz, o en un Barça/Nástic. Ya saben: si no puedes contra tu enemigo, sque te ayuden otros.

El cuarto fracaso.

Otro batacazo más. Otra vez sin la miel en los labios. Otra vez fuera de la carrera olímpica Y otro suspenso, y bien gordo. Esta vez pensé que era la buena. Porque por fin se habían dado cuenta que había que contar con Zaragoza, por fin un apoyo de casi todo aragón, por fin una candidatura seria y convincente. Pero no ha convencido a los vividores del COI, que buscaban otra cosa, según hemos podido ver. A Jaca la han suspendido en infraestructura hotelera, no hay que ser un lumbreras para eso, y también en comunicaciones. Ya saben queridos políticos, los del COI, no se creen sus promesas, y yo, después de esto, tampoco. Porque menos mal que la autovía Pamplona-Lleida está casi adjudicada, pero la Alta Velocidad en Jaca, pasarán muchas décadas para que sea cierto. El apoyo popular, institucional, experiencia deportiva organizativa e instalaciones, han sido los fuertes. Así que ya saben, más hoteles, más carreteras, mejores aeropuertos (el COI ha venido a decir que el de Zaragoza es como la Casita de Pin y Pon), y mejores comunicaciones. Mientras tanto, la perla del Pirineo, se lleva otro batacazo. Lástima que algún periodista madrileño que da noticias deportivas en 4 y que se ahoga cantando goles, haya manifestado tras comunicar la noticia a la audiencia de su radio: "esto abre las puertas a Madrid 2016 y su posible candidatura a organizar los Juegos." Bien Manolo, muy atinado y sobretodo, un comentario bien hecho. Menudo tacto, querido cordobés.

Ganó el mejor.

Ganó el mejor en los 3 partidos que duró la final. Fué sólido, sin fisuras y con un monstruo en la pintura: Jorge Garbajosa. Me pareció la mejor plantilla de la ACB, pero eso no aseguraba nada al principio de la misma. El no meterse ni siquiera para las eliminatorias previas de la Final Four, me dejó dudas en un equipo que siempre jugó bien. Sánchez, Garbajosa y Brown, han sujetado al equipo, Cabezas y Santiago han aparecido en partidos importantes cuando las estrellas parecían apagadas. A pesar de sufrir mucho contra La Peña, Unicaja llegaba a la final contra el Tau con el cartel de favorito por el factor cancha. La ausencia de Prigioni, más la enorme defensa de Scola en los tres partidos, fué la primera piedra para conseguir el título de la ACB, primero para los malagueños y para un equipo andaluz. Lo de Garbajosa fué enorme, sobretodo ayer, en el último partido, y no sólo por el triplazo del último minuto, sino que fué el faro en el que se orientó Unicaja para conseguir el título, cosa que le faltó a Tau, que regaló descaradamente el partido de ayer. Eso sí. La celebración, fue empañada por un impresentable del baloncesto que dirige a los malagueños. Scariolo, que no es la primera ni la última que lo hará, levantó los encendidos ánimos pidiendo un tiempo muerto a falta de 6 segundos, ganando por 4 y teniendo el balón. Si el gesto es el de un tipo que nunca jamás ha sabido ganar, peor es intentar justificarse diciendo que no era provocación y que él lo creía necesario. En fin, immpresentables al margen, creo que ha ganado el mejor, y que esa ciudad se merecía, por fin, la alegría de un título de Liga. Felicidades málaga.

más mundial

El Mundial a examen.

Casi cumplimos las dos primeras jornadas en los grupos del Mundial. Me ha dao tiempo a ver a todas las selecdciones, a casi todas, los dos partidos, y ya me permito el lujo de apuntar varias cosas. En el grupo a, la alegre y fresca selección de Ecuador, me ha hecho a sentarme a ver sus parrtidos con ilusión. El primero ante Polonia, iba a ser una agradable sorpresa. Frente a Costa Rica, la tricolor no me defraudó, y ya cuento las horas para que llegue el martes y ver el partido. Alemania, local y poco más. Dependiendo del cruce puede hasta que se quede apeada. Creo que de cuartos no pasa. Tiene poco ritmo, nadie desequilibra, y no da sensación de matarte en cada segundo. Puedo equivocarme, porque jugando en casa, ya se sabe, pero lo escrito, escrito está. El grupo B, es el grupo del aburrimiento y el grupo de Benhaker. Inglaterra, es una farsa. Un pimiento morrón coloreado con Beckham y Roney, con algunas pinceladas de Gerrard, y nada más, absolutamente nada más. Si se cruza con Alemania en octavos, allí se queda. Suecia prometía más de lo que ha demostrado. ¿Han visto a Ibraimovich? Yo no... El grupo de la muerte, al final ha resultado más liviano. Con una Argentina que se desmelenó contra una muy débil Serbia, que enamoró en ese partido y en la primera parte contra Costa de Marfil. Saviola lleva dos partidos de diez, como Maxi Rodríguez. Los demás jugaron bárbaro en el segundo partido. ¿Será este el Mundial de la albiceleste? Costa de Marfil, lo esperado y sin Drojba. Mucha pelea, mucha velocidad, y algo de mala suerte en los dos partidos. Holanda: otra mentira que llegará a enfrentarse en octavos con otra: Portugal. Que poco me han aportado ambas selecciones. Viven de los de antaño, y no están para muchas florituras. No desbordan, no desequilibran, no meten miedo. Mucho toque de balón pero poca acción. Italia me dejó una sorprendente impresión en su debut, pero frente a Estados Unidos, ha sido incapaz de marcar un gol contra un equipo con un hombre menos en la segunda parte. De hecho, a los puntos, deberían haber ganado los americanos. Muchas dudas tengo con la azzurra, que quien sabe si pasará. Supongo que sí, porque los checos, piensan que conel mismo equipo (o casi) que hace 6 años, van a hacer lo mismo. Sin Kóler y Baros, vamos a ver que hacen ante Italia. Uno de los dos se va para casa seguro. Brasil decepcionó pero, ¿quien puede analizara un equipo que en cualquier momento te mete uno o dos goles y te arruina el partido? Se pueden cruzar con los italianos y no estaría mal. Francia sigue de mal en peor. No pudo en el debut con Suiza, e incluso pudo perder. Pasarán, pero caerán a las primeras de cambio. Sólo están Henrry, Zidane y Riveri. Así es bien difícil. Casualmente, el orden de los grupos ha querido que España quede al final. Inolvidable, sorprendente y fantástico el primer tiempo frente a Ucrania. Con los dos rivales que le quedan, no debería de tener problemas, ni siquiera en octavos. De los cuartos, ya hablaremos.

Se acabó el sufrir

No daré nombres, pero sí contaré todo. En marzo vimos que la cosa iba para abajo. La Copa Federación, las lesiones, la puñetera manía de dar un paso atrás cuando íbamos ganando, todo eso, nos hacía no salir del hoyo. La cosa iba bien, porque por abajo no apretaban, pero cada jornada que pasaba seguíamos anclados y no había forma de arrancar. Llegó el día (porque tenía que llegar), que los de abajo empezaron a ganar, pero nosotros nos quedamos clavados. La semana anterior al partido de Hospitalet, dos compañeros de tertulia sentenciaron al Huesca a tercera. No les di la razón, aunque algo dentro de mí me decía que era posible el descenso, porque me resistía a creer, que este equipo era incapaz de mantener la categoría. Uno de esos que sentenció al Huesca, estaba empeñado en que le dijéramos que la plantilla del año pasado, era mejor que esta. Hubo futbolistas que dejaron huella la temporada pasada, pero también dejaron la marca de Bahía Producciones, y por eso, noo van a ser mejores que estos. Sobretodo, porque serían una piña y todo lo que quieran, pero las diferencias, las marcaban 5: Bernardo, Tejero, Soria, Aguilar y Roberto.^ Pero no quiero entrar een ese juego. Los días fueron pasando. Otro insinuó que los futbolistas pasaban de todo, y otros, empezaron a echar pestes sobre el ídolo, el que al fin y a la postre marcaría el gol de la permanencia. Ya hablé del último domingo de Liga. Esas dos semanas hablé con mi amigo Cuco más de 20 veces. Incluso ya me daba reparos volver a llamarle, pero había que hacerlo. Creo que fui demasiado pesao. Lo siento, hermano. Y tras el vodrio de partido de ida, mi miedo más grande era que noscosieran a ocasionnes, que nos metieran dos y para casa. Pero cuando hicieron el primero y se echaron para atrás, creí. No fui consciente realmente de que el Huesca permanecía hasta que me tocó despedir el prrograma. Entonces me di cuenta que no volvería a empezar un programa los domingos en esta temporada, y comencé a crrerme que la salvación estaba conseguida. Tanta presión, tanta angustia de obtener resultados domingo a domingo, ya me había acostumbrado a esperarr el siguiente domingo para que cayera la victoria. Ahora, ya no harán falta más. Borróny cuenta nueva. ograma

¡vuelve!

Quizá lo más acertado sería decir vuelven, porque también lo hace Aitor Ocio. Algo caro, pero un defensa de garantías, prepárense camisetas, que las tallas L acabarán en Xxl. Hay que saber hacerlo ¿eh? Pero más importante que la bajada de pantalones de Fernando Lamikiz, volviendo a aceptar sin decirlo públicamente otro de sus gordos errores, me parece que la llegada de Juaristi y su gente, merece ser celebrado. Eso no asegura ni los títulos ni las alegrías, pero sí supone que la sección femenina del club tendrá estabilidad, y que las jugadoras que se pensaban seguir o no en el club, van a tener un motivo más para quedarse. Mientras espero acontecimientos, daremos por bien empleados los ridículos y sufrimientos sentidos por el trato de nuestro presidente ante la única sección del club que nos ha dado alegrías en los últimos años, y de que ojalá, volvamos a ser, los que hace dos años fuimos. Bienvenido de nuevo Íñigo.

Con Víctor y a la deriva.

Nunca, desde que falleció Don Alfonso, su hijo estuvo a gusto en la presidencia del Zaragoza. Por eso, no le extrañó a nadie que quisiera vender sus acciones. El como y con la ayuda de quién las ha vendido, ya importa poco, eso sí, recalquemos que aunque por lo visto no ha puesto un duro, el Gobierno de Aragón es de los aragoneses, y no de los zaragozanos. Ha llegado un nuevo entrenador, pero el máximo mandatario, Agapito Iglesias, quiere desmarcarse de tomar las decisiones, y de hablarles a través de la prensa, a todos los abonados y simpatizantes del Zaragoza. Por detrás, pulula carroñeramente, la presencia de un político (supuesto político perdón), que llama a los medios mendigando y patrocinando su candidatura a la presidencia del club de Agapito, y si eso sucede, tiemblen los cimientos de Aragón. Aquí me planto, porque si no, a lo mejor me vuelve a escribir una carta. Por otro lado, no estaría mal. Sólo recibo cartas y pagos del banco, y nunca está de más reírse un poco.

Seguimos con los mimos al fútbol femenino.

IRAIA ITURREGI Esperamos que el viernes nos digan las condiciones y el proyecto del año que viene. Si es lo mismo, ni me lo pienso” Hemos perdido muchos peldaños en el organigrama, en cuanto a trato y en cuanto a todo” Hay que estar a las buenas y a las malas. Ahí se ve si están con el equipo femenino” Si me voy, es porque no estoy bien. Ojalá me quedara toda la vida en el Athletic” “Es muy difícil convencernos con hechos en tan pocos días” Iraia afirma que se quiere quedar, pero espera que la directiva demuestre que habrá “un cambio radical”, si no “no voy a seguir en el Athletic” Ainara San Cristóbal / BILBAO 31/05/06 03:00 h. “Un hecho vale más que mil palabras”. Iraia Iturregi, al igual que algunas de sus compañeras en el primer equipo femenino, están esperando “a que el Athletic dé el primer paso” para tomar una decisión firme de cara a la siguiente temporada. Sin embargo, acabadas las competiciones, “todavía no han hablado con nosotras. Ha habido un primer contacto con el coordinador, pero no nos ha aclarado nada”, reveló, aunque “esperamos que en estos días -hasta el viernes, fecha del último entrenamiento- nos digan el proyecto del año que viene y las condiciones”. “Espero que sea diferente al de ésta, porque no estoy dispuesta a pasar otro año así. Si las condiciones son las mismas, ni me lo pienso”, dijo. Tendría en cuenta la beca que le han ofrecido de nuevo desde EE.UU. Es más, “si no hay un cambio radical, está claro que no sigo en el Athletic”, agregó. Y no se quedó en meras generalidades, sino que concretó los aspectos que más le han molestado. El principal, lejos de lo que podría parecer, no es el deportivo: “Está claro que todos los años no se puede ganar la Liga, pero también hay que plantearse por qué hemos bajado así el rendimiento”. Sin duda, el malestar ha influido mucho. Un desencanto al que ha llegado por varios factores. El primero, “hemos perdido muchos peldaños en el organigrama del club, en cuanto a trato y en cuanto a todo”, expuso. Un hecho que no concibe: “Bastante hemos tenido y tenemos que luchar como para dar pasos atrás”. Tampoco se refiere al asunto económico: “Yo no me voy por dinero del Athletic”. Puso mucho énfasis en esta cuestión. Y, para aclarar y zanjar el tema, apuntó que “si me voy a EE.UU no me van a pagar un duro, es una beca. Me pagan los gastos, pero no un sueldo. Allí está prohibido pagar a los jugadores”. Por otro lado, subrayó que “no ha habido ninguna comunicación entre jugadoras y directiva” a lo largo de toda la temporada. Como dato significativo señaló que “ninguno de los presidentes, ni Lamikiz ni Palomar, ha ido a ver un sólo partido del equipo femenino, sin embargo, cuando ganábamos títulos sí”. Por ello, se siente un tanto molesta: “Hay que estar a las buenas y a las malas. Ahí es donde se ve si están o no con el equipo femenino”. Con todo lo expuesto, harán falta más que palabras para convencer a la rojiblanca. Iraia manifestó que “sé que ahora el presidente nos va a ofrecer el oro y el moro y tampoco me lo voy a creer. A mí eso ya no me vale. Vale más un hecho que mil palabras y eso es lo que quiero y necesito. Acciones”. La propia jugadora reconoció que “tienen muy difícil convencernos con hechos en tan pocos días, pero, a mí por lo menos, con palabras no me van a convencer”. Muy a su pesar, puesto que “nosotras no queremos irnos”. Eso ya quedó demostrado el año pasado cuando rechazó la misma oferta que tiene ahora de la Universidad de Florida. De manera que “que quede claro que si me voy es porque no estoy bien aquí, pero ojalá pudiera quedarme toda la vida en el Athletic”, expresó Tiene pinta de que Lamikiz va a mimar como sólo él sabe a la única seccción del club que nos ha dado títulos y alegrías. Esperemos que haya un milagro y se obre el cambio. Si no, otra patada en mi corazón rojiblanco. Con Fernando, recibo pocas caricias...