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sergiobrau

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Eskerrik asko amatxo

Algo tuvo que ver la Amatxo seguro. En esa parada de Dani con el pecho, o en ese balón al palo, o en ese penalti que no fué pero que Puentes Leira pudo pitar (no será el primero que pita sin serlo.) Porque en realidad aseguro, que sabía que algo iba a pasar. No podía ser tan bonito. El Sadar y Monjuñc nos habían escarmentado tanto, que en Mallorca algo debía pasar. Y pasó: Puentes Leira pitó el final y el Athletic ganó. Sí: por segunda vez, por la mínima, sin merecerlo, sin fútbol, al patadón, sin gracia, pero ganó. Lo necesitaba. Lo ansiaba, y al finall lo encontró renunciando a todo: al juego aéreo de Urzaiz, a las genialidades de Yeste (le mandaron a la izquierda y estuvo quietecito y obediente), y en definitiva a jugar a fútbol. Clemente volvió a los cinco defensa, y esta vez acertó. Reconozco que no me gusta, porque considero que la peor faceta de este equipo es defender, y que prefiero morir matando que vivir de rodillas y del trabajo defensivo. Pero también reconozco que había que hacerlo, que era necessario, que sólo podía ganarse así. Y de qué forma. Con esa jugada que tantas veces le hemos visto hacer a Luis Prieto, el golpeo duro desde lejos. Nunca salía, yo no recuerdo ninguna, pero el sábado salió. Sin merecerlo, casi sin buscarlo, el Athletic se vió por encima de un rival pobrísimo de ideas y de opciones atacantes, casi un reflejo de su visitante. Pero ganó el Athletic, porque salvo un par de regalos de Murillo, en defensa el equipo aprobó. Porque el señor Gurpegui anuló a ese talento del fútbol a mi juicio que es Juan Arango, porque Llorente se batió el cobre él solito con la defensa, y porque Etxeberría supo hacer lo mismo con otras prestaciones. Además, porque desdeel banquillo, Tiko aportó el control de balón que Clemente buscaba con la retirada de Llorente, y en definitiva, porque la única vez que chutó a puerta, marcó. Sirve de mucho la victoria. Secundario me parece el recortar puntoos a la salvación, porque más importante me parece que el equipo se crea que es mucho mejor que el colista, y que saben jugar al fútbol. Esperemos que no haya que recurrir siempre al patadón y tentetieso para sacar los puntos, sobretodo en casa. Este equipo juega, creo que no se le ha olvidado. Esperemos que el entrenador también lo recuerde. Salvo la incursión de Lacruz en San Mamés contra el Alavés, para mí Clemente, todo ok.s

Desde la UCI.

Ha pasado más de un mes desde mis últimos comentarios, y en el Athletic, heemos vivido un cúmulo de noticias, despropósitos y desilusiones sin igual.

El equipo iba a la deriva, se atisbaba, se palpaba.

El cobarde Fernando Lamikiz, tomó la decisión  adecuada en aquél momento.

La salida de Mendi era necesaria, y también la llegada de Clemente.

Lamikiz es falso y cobarde.

Minutos después del empate contra el XCelta, Lamikiz convenció a la junta directiva de seguir con Mendi.

Le costó unas 3 horas haceerlo.

En menos de 24 horas, ya había cambiado de opinión y decidió el cese.

¿Cómo puede cambiar tanto la opinión de una personna en tan corto espacio de tiempo?

Sólo una persona sin ideas, y sin  motivos para negar la evidencia, puede actuar así.

Lamikiz, sabía que su gran apuesta se desmoronaba, y delante de la Junta directiva, representó un papel por el cuál está nominado al “Max” al actor revelación.

Todavía no hemos escuchado la evidencia: Lamikiz, se equivocó con la elección de Mendilibar, ni la escucharemos.

Los que se visten por los pies, saben reconocer sus errores.

Ni sé ni quiero pensar, por donde se viste nuestro presidente.

La llegada de Clemente, no ha modificado el panorama.

Tras el aprobado de Monjuñc, y la Copa a la que luego me refiero, llegó el suspenso del domingo.

Clemente se equivocó. Jugó en casa con 6 defensas. Si ccon 4 se falla, con 5 6 se aumenta el riesgo, y así pasó.

El Athletic extrañó muchísimo a Orbaiz, y recuperó a Urzaiz y a Josefa que es lo único destacable e ilusionante que dejó el partido.

Más allá del fallo del penalti (que sólo falla el que los tira), y de la horrible ejecución, Yeste volvió a ser silbado con razón.

Debe darse cuenta, que al igual que Urzaiz, Orbaiz y Josefa, tiene que echarse el equipo a la espalda.

Tiene que usar su talento (el que parece que muestra cuando quiere), para conseguir goles increíbles, para poner balones como sólo él sabe, y para dejar de desquiciar a sus compañeros y a la afición.

El equipo va a seguir sufriendo a pesar de lo que haga el sábado, porque salir del pozo ni es fácil, ni rápido, ni mucho menos gratis.

Hay que pagar precios altos, y la afición, debe estar dispuesta a pagarlos. Y no hablo lógicamente de dinero, sino de pagarlo con decepciones, y guardar las ilusiones para otros momentos.

En lo positivo, el equipo agradece la llegada de Urzaiz, y Llorente, es otro cuando sale del banquillo.

Hay otros, al margen de Yeste que siguen apáticos  irreconocibles como Iraola, y otros como Javi González, que no sabes por dónde van a salir.

Queda mes y medio antes de que llegue la Copa y el equipo tenga por lo menos, dos partidos extras en enero.

Yeste ganó, él solito, un partido que se había puesto feo, y aunque ningún equipo de primera será con el Hospitales, hay que acudir a ese partido, y a ese Yeste para salir pronto de la UCIy pasar a planta.

 

Real Unión-Athletic: las notas.

Lafuente: 5. No tuvo mucho trabajo. La más clara del Real Unión, la desvió con la vista.
Expósito: 5. Sin problemas en la marca, no subió al ataque.
Murillo: 5. Se notó falto de ritmo. Le ganaron alguna vez la espalda.
Lacruz: 7. Listo para tapar y despejar, casi sentencia el partido en un remate de cabeza. Muy entonado.
Casas: 5. Se sumó poco al ataque. Tuvo una noche tranquila por su banda.
Gurpegui: 6. Se dejó ver poco, pero supo maniatar al medio campo irundarra.
Orbaiz: 6. Se va entonando día a día. Probó algunos disparos lejanos.
Tiko 6. Escorado a la derecha no desbordó, pero siempre estuvo presente en llas jugadas de ataque.
Yeste: 5. En su lugar preferido, no brilló mucho, pero fué una amenaza constante.
J. González: 9. Metió un golazo bárbaro. Desbordó mucho y bien.
Etxeberría: 5,5. Se supo zafar él solo de toda la defensa. Antia le quitó un gol.

Athletic-Sevilla: las notas.

Aranzubia: 3. Regaló el gol del Sevilla con su despeje.
Iraola: 4. Se proyectó poco en ataque. No fué el de otross días.
Lacruz: 4,5. Superado siempre por su marcador. Salvó un gol cantado.
L. Prieto: 4. Siempre superado, se retiró lesionado.
Tarantino: 3. No pudo parar a Navas en su debut como titular. Acabó expulsado justamente.
Gurpegui: 5,5. Armó juego en el medio las pocas veces que lo intentó eel equipo.
Orbaiz: 5,5. Todavía no es el que era, pero se le vieron arranques de mando.
Etxeberría: 5,5. Lo intentó con centros desde la derecha, pero apareció poco en el área.
Tiko: 4,5. Palóp le sacó un tiro que era gol. Le faltó chispa y velocidad.
Yeste: 2. Abandonó porque quiso su lugar en la izquierda. No ayudó a Tarantino, desaparecido en la creación y en el ataque, se retiró abroncado.
Llorente: 5. Palópp le sacó un gol. Lo intentó sin suerte.
Murillo: 5. Dió algo de tranquilidad a la defensa.
Guerrero: 4,5. Mucha volunntad y poco acierto.
J. González: sin tiempo.

Villarreal-Athletic: las notas.

Aranzubia: 4. Hizo la estatua en el primero.
Iraola: 5,5. Gran primer tiempo en el lateral. Volvió a desaparecer en el interior en el segundo tiempo.
Lacruz: 3. Siempre superado en el centro y en la derecha.
L. Prieto: 4,5. Flojo. Sin contundencia y sin dar orden a la zaga.
Casas: 0. Mala primera parte. Dejó a su equipo con 10.
Orbaiz: 5. Facilidad para dominar el medio en la primera. Como todo el equipo, desapareció en la segunda. No fué capaz de levantar.
Gurpegui: 6. Rindió muy bien de media punta, bien de mediocentro y regular de central.
Ibon: 5,5. Gran primera parte. Perdido en la reanudación de interior izquierda.
Yeste: 5. Sujetó bien al equipo mientras jugó. Pagó el pato de la expulsión de Casas, y fué sustituido en el descanso.
Etxeberría: 6. Buen gol y gran conexión con Iraola en la primera parte. En la segunda fué el llanero solitaario en ataque.
Llorente: 4,5. Con presencia en ataque pero sin ocasiones claras.
Expósito: 2,5. Flojísimo. Falló en el segundo gol.
Murillo: 4. No pudo detener el huracán amarillo en un caos táctico.
Tarantino: 4. Aguantó el chaparrón como pudo. Cuando entró, ya era tarde.

Athletic-Racing: las notas.

Aranzubia: 6.Cu`plió en las pocas paradas que tuvo que hacer. Casi sin trabajo.
Expósito: 6. Tuvo una tarde tranquila. De vez en cuando, se animó a subir.
Lacruz: 6. Seguro en la marca y para cortar, nunca dió un paso en falso.
L. Prieto: 6. Combinó errores con aciertos. Atento siempre en la estrategia.
Casas: 6. Sigue su nejoría. Nunca fué inquietado y subió al ataque.
Orbaiz 6. Sigue mejorando. Mandó en el emedio y se le vió algunos tiros lejanos en ataque.
Gurpegui: 7,5. El mejor. En la posición que ocupaba el año pasado, rindió muy bien. Fué un titán en el mediocampo.
Tiko: 4,5. Flojo, sin la chispa de otros partidos, aportó poco en ataque. Se perdió en la derecha y en el centro.
Yeste: 3: sigue a muy bajo nivel. Falló las dos más claras y no fabricó juego por la izquierda.
Etxeberría: 4,5: luchó pero se perdió con tanto cambio de posición.
Llorente: 5,5. Le llegaron pocos balones. Uno lo mandó al travesaño.
Iraola: 5,5. En el lateral lució más. Aunque salió en la segunda oparte, puso buenos centros.
Guerrero: 6. En 10 minutos hizo más que otros en todo el partido.
Dos asistencias y casi marca.
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R. Madrid Athhletic: las notas

Aranzubia: 8. Nada que hacer en los 3 goles. Aportó seguridad, y tuvo dos grandiosas paradas.
Expósito 6. No sufrió en exceso. Subió al ataque y puso dos o trs buenos centros.
L. Prieto: 5,5. Problemas para jugar el balón. Bien en tareas defensivas, aunque en algunas acciones estuvo algo inocente.
Lacruz: 6. También le costó sacar el balón, pero estuvo contundente y seguro. Debió ser expulsado.
J. Casas: 6. Tapó bien su banda y subió al ataque. Buenos centros. Llorente mandó uno al travesaño.
Orbaiz: 5,5. Todavía le falta para estar en plenitud. Apoyó en defensa, pero no pudo dominar en el medio.
Ibon: 3. Desaparecido durante todo el partido. Defendió muy mal a Robinho en el primer gol blanco.
Gurpegui: 6,5. Adelantado en el medio campo cumplió con ctreces. Muchas llegadas al área con peligro si se la hubieran dado.

Tiko: 7. Con chispa y garra para buscar el gol. A veces pecó de individualista, pero realizó buenas conexiones con Etxeberría.
Yeste: 3. Desaparecido en combate. Regaló el tercer gol a Raúl para que este rematara a placer.
Etxeberría: 8. Metió un gol con ayuda. Se movió como un loco, y dio gran dinamismo al ataque. Gran mentalidad ganadora.
Llorente: 5. Peleó y mandó una al larguero.
Iraola: participó poco.
Murillo: sin tiempo.

La segunda en la frente.

Hay veces que las intuiciones se cumplen, y por desgracia ayer fué uno de esos días.
La apatía y el sopor del partido me seguía diciendo que iba a acabar mal.
Ni una pizca de qalegría, ni un chispazo, ni un zarpazo, sólo nos podía llevar al naufragio.
Nada lo impidió, sino que un par de marineros, abrieron las escotillas para que el agua entrara mejor.
Sobre Lacruz había ayer casi 40.000 ojos.
El debate y la incertidumbre que hay en el entorno bilbaíno dsobre la banda izquierda, se apoderó ayer del navarro (como se ha apoderado de Casas y Tarantino.)
Y habrá que ddeccir, que hasta el minuto 83, el partido de Lacruz fué bueno, quizá el más entonado de los leones junto con Tiko.
Pero llegó el error. Mal despeje, Duda se aprovecha y Edgar marca.
Los pies al suelo, ya está, derrota por la mínima.
Pero Lacruz y el equipo se revelan. La única jugada decente del partido, junto la marrada egoistamente por Yeste, surge de un centro de Expósito, remate bueno de Llorente, y Lacruz que pasaba, remacha por si acaso. Error por error.
¿Será posible que no perdamos hoy? pensé.
Pero sí. Íbamos a perder.
Todo elpartido con pelotazos, y a Gurpegui se le ocurre dar un toque en corto en el minuto 93. Ibon no se la espera, la pierde. Contra del Málaga, defensa fuera de sitio y adiós partido.
Eso fué lo que pasó, pero el partido requiere otras cosas.
Si no está Orbaiz, no está el Athletic. Así de claro, porque salvo el escorado Etxeberría, y un ansioso capitán que está en el banquillo, es capaz de echarse el equipo a los hombros.
Fran Yeste, ése que juega con guantes en las botas, es incapaz cuando no hay rigor ni claridad en el equipo, de encender la luz que guíe al Athletic.
Iraola está obsesionado en la banda.
Cierto es que la banda le qued pequeña, que se ahoga en tan ppocos metros. Pero es incapaz de abrirse un poco al medio y encontrar por ahí el camino del centro y del área.
Carencias el equipo tiene muchas, y el jueves no es el mejor sitio para recuperarse.
Si el jueves, el equipo que salte al Bernabéu se parece al ambicioso Athletic del primer partido, no se le escapará la victoria, porque nfrente va a teener, a una caricatura de galaxia.
Pero ojo: si se ve al Athletic de Getafe o de ayer en Madrid, goleada Habemus.a

Athletic Málaga: las notas

Aranzubia: 4. Le tiraron 3 y entraron 2.
Expósito 5,5. Apático como todo el equipo, colocó el centro del gol del Athletic.
L. Prieto. 5 En la tónica del equipo. subió poco.
Gurpegui: 5. Como Prieto aportó poco. Por lo menos nunca fué superado.
Lacruz: 3,5. El mejor del partido, marcó un gol, pero por un error suyo llegó el 0-1 y en el 1-2 no tapó su sitio.
Orbaiz: 4. Cuando no está él, no está el Athletic.
Ibon: 3. Perdió la pelota en el 1-2 del Málaga.
Iraola: 3,5. No se encuentra. Nulo por la banda.
Yeste: 3. Desaparecido durante todo el partido. En la mejor oportunidad del Athletic, pecó de egoísmo.
Etxeberría: 5,5. Lo sigue intentando. Fué el más tenaz y junto con Tiko los únicos con ganas.
Llorente: 4. No le llegaron balones. Por alto las perdió todas.
Tiko: 6. El mejor. Le puso chispa a un equipo con los plomos fundidos.
Guerrero: nada destacable.

Getafe Athletic: las notas

Aranzubía: 8. Jugó renqueante de su lesión en el dedo.
Salvó algunas pelotas que iban dentro.
Expósito: 4. Siempre superado. No subió ni una sola vez.
Gurpegui: 3. Fué desbordado por Riqui y Wiza. Hizo un penalti y le hicieron otro. El árbitro no los pitó.
Prieto: 5,5. El más entonado de la zaga. Ganó casi siempre en los emparejamientos.
J. Casas: 6. Expléndido cabezazo en el gol. Superado por su banda, fué sustituido.
Ibon: 5,5. Comenzó mandón y acabó flojo. Buen criterio de balón een la primera parte. Desapareció en la segunda.
Orbaiz: 4,5: no fué el Orbaiz de siempre. Nunca mandó en el medio. Tarde gris.
Iraola: 4,5. Participó poco. Falló un mano a mano con Luis García al final, que puudo dar la victoria a los leones.Yeste: 5. Voluntarioso y trabajador, no se sacó ninguna de las suyas de la chistera. Casi entra una falta sacada mientras ponían la bsarrera y un cabezazo.
Etxeberría: 5. Otro que puso voluntad y un par de buenos centros. Nada más.
Llorente: 5.
Le pegaron mucho y no participó en ataque.
Lacruz: 5,5. Cumplió a la perfección fuera de su sitio.
Guerrero: 5,5. Mucha voluntad, y un pase bárbaro que desperdició Iraola.
J. González: sin tiempo para nada.

Mendilibar en Deia.

A corazón abierto

José Luis Mendilibar El entrenador del Athletic, que ya mira al duelo ante el Getafe del domingo, descubre su parte más personal

Igor Camaño Bilbao

LOS EXPERTOS en salud recomiendan no llevarse el trabajo a casa. A José Luis Mendilibar (Zaldibar, 44 años) todavía le tienen que convencer. Sale del vestuario
con una carpeta y una caja de Frenadol. Bajo el brazo lleva material para preparar los entrenamientos de la semana («Lo hago en un momento»). No, el Frenadol
no es para los entrenamientos. Los sobres intentan cortar un constipado que sus enes delatan; el aire acondicionado da algo más que frío. Suma 74 días
al frente del Athletic. 74 días de fútbol. Hoy es distinto. Hoy habla de él. Mendilibar no tiene ningún problema en descubrir a José Luis.

¿Le ha cambiado la vida desde que entrena al Athletic?

La vida me cambia si salgo de Zaldibar. Allí soy uno más, el mismo de siempre. Hombre, los críos del pueblo me miran más, pero sólo eso. Sigo saliendo a
tomarme unas cervezas con la cuadrilla, con mi familia, vendré a ver al Bilbao Athletic, me sentaré en la grada y seré uno más... No me tiene por qué cambiar.
Hombre, sé que tendré que ir a más actos, porque ser el entrenador del Athletic es algo más que lo deportivo.

¿Por eso lleva traje en los partidos?

La verdad es que cuando probamos el traje ya les dije: ‘‘cagüen diez’’, pero si este traje es para las bodas y las grandes ocasiones, no para sudarlo en
el banquillo... Me veo raro, pero lo llevo bien. Parece que hay que hacerlo porque en Primera se lleva esto y bueno, estoy cómodo, la verdad.

Cómodo estará viajando en avión, no las palizas de autobús que se metían en Segunda División.

Es lo bueno que tiene entrenar a este nivel: pides y se te da. Aquí están esperando a que pidas para dártelo. Llegas y sólo piensas en cómo te recibirá
la gente que lleva muchos años en el club. No sólo nos han recibido muy bien, sino que encima te ven como el jefe, como el que manda.

¿Usted no se ve como el jefe?

No, porque lo hacemos todo de forma consensuada. Sé, y lo he entendido con el paso del tiempo, que si las cosas no van bien es a mí a quien darán puerta.
Aunque por eso tenga que llevar el ‘‘uno’’, me veo como uno más.

¿Qué tal llevará su familia esta vorágine que acarrea su cargo?

Pienso que lo va a admitir bien. Los críos están como locos de que su aita sea el entrenador del Athletic. Sobre todo los dos pequeños; el mayor, que tiene
21 años, parece que se avergüenza. Cosas de la edad. Si a mí no me cambia la vida, a mi mujer tampoco le tiene por qué cambiar.

¿Alguno le pega al balón?

El mayor le pegaba; ahora le pega al bajo (Mendi hace el gesto con la mano de tocar la guitarra). El pequeño juega en el cadete del pueblo.

No siga: será el típico aita metete que abrasa al hijo a órdenes.

Para nada. Siempre que puedo voy a verle, pero nunca me meto en la parcela de su entrenador. En un momento dado, si pasa por la banda y estoy allí, le animo.
Pero nunca le digo: Jon, haz esto o haz lo otro. De verdad. Ahí están los entrenadores que ha tenido para ratificarlo.

Ahí, con el hijo dentro, sí que se pasa mal, ¿verdad?

Yo no. Si se divierte con el fútbol a mí ya me vale. Después, si tiene que salir, saldrá. Pero es muy difícil. Sé que va a gusto a entrenar dos días a la
semana y punto. Cuando se canse lo dejará y a otra cosa. No tengo ningún ánimo de que mi hijo sea tal o sea cuál. De verdad.

Ahora que tiene al míster del Athletic en casa, ¿seguro que le pedirá algún consejo?

El ‘‘artista’’ de él ve mejor el fútbol desde fuera que desde dentro. Cuando juega tu equipo te dice cosas y te lee la cartilla. Qué cómo has puesto a ése
ahí, que cómo has hecho eso... Le suelo contestar: a ver si eso que dices lo haces tú en el campo.

A Ernesto Valverde le gustaba la fotografía. Aparte del fútbol, ¿qué aficiones tiene Mendilibar?

Leo bastante. Soy socio del Círculo de Lectores desde que tenía catorce años y me encanta leer. ¿Qué? Novela. Entretenimiento. No me rompo la cabeza. No
quiero leer nada que me cueste entender. Me gusta Pérez Reverte, pero su último libro, ‘‘La batalla de Trafalgar’’, no me ha enganchado mucho. Mira que
las de Alatriste son entretenidas, pero ésta de Trafalgar me está costando bastante. También me gusta jugar a pala en el frontón. Pero bueno, ahora me
he ‘‘amariconado’’ un poquitín y le doy al frontenis, al pádel y a esas cosas. Será cuestión de los años. Me gusta mucho hacer deporte, pero lo que más
me apetece es estar con mi mujer y con mis hijos.

¿Qué música lleva en el coche?

No soy un forofogoitia de nadie pero siempre llevo algo puesto. Me gusta Bruce Springsteen, el rock... pero también me he ablandado con la música: veo "Operación
Triunfo" con mi hija Jaione y también me engancha. En fin...

Internet, el ‘‘puntocom’’ y todas esas cosas digitales, ¿qué?

De eso, poco. Tengo correo electrónico pero te juro que no podría decirte cuál es. No lo he utilizado nunca. Los críos andan con esas historias. Para las
nuevas tecnologías soy bastante zote. Y me tengo que poner, eh, porque en Lezama tenemos el programa Amisco (analiza entrenamientos y partidos de fútbol)
y le tenemos que sacar partido. Parece que ahora queda bonito decir que dominas esas cosas, pero como soy un zote no puedo hacer nada más.

¿Le interesa la política?

Sí. Para mí. Pero en fin...

¿?

Pues eso, que votas, vuelves a ir a votar... Pero al final te das cuenta de que sólo se cumple el quince por ciento de lo que se promete en las campañas.
Yo soy muy de aquí y siempre votaré a partidos de aquí. Eso no quiere decir que sea siempre lo mejor.

¿Usted, como tantos, también está defraudado con la política?

Sí, pero es lo mismo que me pueden decir a mí dentro de dos meses todos los aficionados del Athletic: éste parecía que iba a hacer maravillas y ahora estamos
de la mitad de la tabla para abajo sin ilusión de nada. Así que no voy a criticar mucho a los demás, por si acaso.

En Primera se gana bien. ¿Qué planes de futuro tiene para los ahorros? ¿Algún sueño confesable?

Mira, hasta ahora he ganado el dinero justo para vivir. Y ha habido momentos en los que he estado jodido. Hasta ahora, como futbolista y como entrenador
he sido de clase baja, al menos económicamente hablando. He vivido bien pero sin derroches. Y ahora, tampoco. Llevo mes y pico y no me ha llegado ninguna
palada de nada. En ese aspecto soy nuevo. Aunque ahora mismo estoy contento con el piso en el que vivo en Zaldibar, tarde o temprano habrá que hacer algo
porque hay que invertir el dinero. No puedes tenerlo debajo del ladrillo.

¿Ha trabajado en otro sitio que no sea el fútbol?

No. Soy profesional desde que jugué en el Bilbao Athletic, pero sí tuve un momento de duda. Fue entre mi último año de futbolista en el Lemona y mis dos
primeros en el Arratia. Los ingresos no daban y le pedí un trabajo a mi cuñado, que antes que cuñado era amigo mío. No me lo dio y ahora puedo decir que
tuvo razón. Claro, yo quería trabajar pero también quería mis horas para ir a entrenar. Y todo no podía ser.

¿Ha tenido algún ídolo?

De chaval, cuando quería llegar al primer equipo, me gustaba Cruyff. No llegué y, mira, es el mal sabor de boca que tengo: no saber si hubiera valido o
no para Primera. Hombre, si no he llegado será que no valía. A ver si me puedo quitar ese regusto amargo como entrenador y puedo estar unos cuantos años
en Primera y en el Athletic.

En los banquillos, ¿hay algún técnico al que quisiera parecerse?

Ahí sí he tenido suerte. Desde que empecé a entrenar con quince años en los juveniles de la Cultu tuve un entrenador muy bueno, Josean Motriko. Aprendí
mucho con él. Después estuve con Clemente, con Jabo Irureta, con Blas Ziarreta... He tenido entrenadores muy buenos. Sobre todo con Jabo, en el Sestao,
cogí mucho de él. Eran sus comienzos como entrenador y aquellos tres años que pasé con él me han marcado. Tengo bastante de aquello, pienso yo.

¿Quién ha sido el futbolista más grande del Athletic?

Ahora que vivo el club desde dentro, desde muy dentro, compruebo que al Txopo se le tiene un respeto enorme. Vas por ahí y la gente le idolatra. Y luego
él es una persona súper normal, muy afable, muy agradable. Al Txopo hay que hacerle una reverencia.

Ya que este verano sólo ha tenido cuatro días de vacaciones, seguro que el próximo se desquitará.

¡Qué va! Tenemos un piso en Laredo y tanto a mis hijos como a mi mujer y a mí nos encanta. He hecho un buen año y nos hemos dado unos paseos por la playa
impresionantes. Después te tomas una cerveza en una terracita y cumples el día. Sí tengo una espina clavada: el año que viene me gustaría ir quince días
a Lanzarote a visitar a los amigos de allí. Pero a estar tranquilo con ellos. Sin más. No somos de grandes viajes.

Athletic-Real: las notas.

Aranzubia: 5: no se le vió. No tuvo trabajo.
Expósito: 6. Empezó titubeante y se fué animando al ataque.
Gurpegui: 7 nunca fué superado. Subió poco.
Luis Prieto 8,5 debutó como goleador, y salvó uno bajo la raya. Excelente.
Javi Casas: 5,5 no tuvo excesivvas complicaciones pero subió poco la banda.
Pablo Orbaiz 8: como siempre. Como si no hubiera acabado la anterior temporada. Nunca operdió el sitio.
Mérito añadido el aguantqar más de 70 minutos el ritmo del partido tras más de un mes lesionado. Acabó extenuado.
Ibon Gutiérrez: 7 Excelente carta de presentación. Ganó muchas más que perdió. Bajó en la segunda parte.
Iraola 7: dos asistencias suyas para los goles de Yeste y Llorente.
Yeste 7,5: trabajador y letal de cara a puerta. Marcó con la tonta.
Etxeberría: 8 cumplió en una posición a la que tendrá que acostumbrarse.
Sólo le faltó el gol.
Gran dejada para el gol de Yeste.
Llorente 9 Un gol. Ganó todo por alto y él sólo pudo con los centrales donostiarras.
Tiko 5: jugó poco pero puso un buen balón al lío en el gol de Prieto.
Guerrero: sin tiempo para nada.
Lacruz: entró para perder tiempo.

Buen comienzo

No empezó mal la liga el Athletic, ganando el derbi en su campo e instalándose como líder en la primera jornada de liga.
No fué un partido fantasioso, pero el Athletic fué infinitamente superior a un rival que alteró la paz de San Mamés con 3 goles casi cantados: y nada más.
Arrancaron los leones fieros, con una gran jugada de Etxeberría que no pudo culminar debido a la extraña posición que va a ocupar el de Elgóibar esta temporada: el extremos izquierdo.
Pudieron llegar goles en la primera parte, pero la pelota no quiso entrar.
Con Llorente como poste repetidor, bajando y ganando todos los balonnes aéreos, y con la aparición de un chaval (Ibon Gutiérrez) que me recordó a Urrutia, el Athletic empezó a carburar.
Cuando Yeste, Etxeberría y Orbaiz se sumaron a la fiesta, comenzó a funccionar la máquina.
Llegaron los goles en la segunda parte, y el delirio de un público falto de alegrías después de las decepciones de la Copa la Liga y en menor forma la Intertoto.
El equipo arrancó bien: pero aún quedan muchas cosas por pulir.
Buen arranque de momento.

Lamikiz soberbio

Al final va a resultar verdad. Me parece que peligrosamente nos acercamos al Madrid. Sí, al Madrid. Por lo menos si escuchamos a nuestro “docto y sabio” presidente, que ayer volvió a despacharse a gusto.
No le bastaba con decir antes de la eliminación de la intertoto que “no es un fracaso no pasar”, (me pregunto entonces porqué tuvo tanto interés en apuntar al Athletic), sino que ayer, soltó una de las bilbainazas más grandes que puedo recordar.
“Somos tan grandes como el Madrid, Barcelona, Inter o Manchester… Individual y colectivamente sois los mejores jugadores de la liga”. Y se quedó tan tranquilo.
Desde San Sebastián, acusan al Athletic de prepotente, y Lamikiz da la impresión de querer darles la razón.
El Athletic como institución es grande, sí, porque la historia lo pone entre los 3 mejores clubes españoles. Pero a partir de allí, hay que utilizar el sentido común, y tener los pies en el suelo.
El presidente del Athletic, debe entender, que hoy por hoy, el Athletic debe vivir un piso más debajo de los fgrandes, y que de vez en cuando, debe hacerles una visita para saber lo que se siente.
Con humildad por la vida, se va mucho mejor.
El presidente del Athletic, representa a los quee queremos a ése club.
Con esos comportamientos soberbios, ssigue perjudicando al club.
Espero que se dé cuenta y vuelva al reino de los mortales.

corazón templado.

He querido esperar a que se enfriara el corazón.
Pero aunque todavía esté algo templado, es hora de analizar lo del sábado.
Para mí tiene dos vertientes: la deportiva y la institucional.
A la primera, poco hay que achacarle.
Los chavales lo pusieron todo, corrieron y se dejaron el alma, pero sólo quiso entrar una: la que remató de cabeza Javi González y que supuso la igualdad en la eliminatoria.
Algunos (Fernando Amorebieta e Ibon Gutiérrez, el primo de Guti), se quedan en la primera plantilla, cosa que otros (Jonan, Arriaga…) no pueden asegurarlo.
Los otros a pelearla en el filial con Sarriugarte.
Por cierto: ya sé que no descubro nada nuevo, pero los penaltis no están hechos para el Athletic.
La segunda es más grave e irremediable.
El Athletic como institución, no ha salido bien parado de esta competición.
La tozudez del presidente (por dos veces lo intentó), dio sus frutos, y con los huesos en el suelo a las primeras de cambio.
Esta es una competición para los cateados del curso, que buscan el premio en verano que no han sabido o podido lograr en el curso futbolístico.
Pero para aprobar esta asignatura, hay que estudiar con los mejores apuntes, si no pasa lo que pasa.
O te la juegas con los del primer equipo, (exige un gran desgaste), o no la juegas.
Porque para que los cachorros se fogueen, pueden organizarse multitud de amistosos, sin que se resquebraje la moral de la institución.
Pero eso parece darle igual al populista Lamikiz, que antepone su soberbia populista Made in Bilbao, al interés del Athletic.
“Sólo” le quedan 3 años de mandato. ¿Aguantaremos?

Dolidos I

La cosa estaba tranquila, hasta que nuevamente el Diario Vasco quiere crear o mejor dicho volver a reavivar, algo que estaba plácidamente dormido.
La marcha voluntaria, y reitero, voluntaria de Zubiaurre de la Real para fichar por el Athletic, ha dolido de una forma importante.
A mí también me dolería si sucediera en mi club, pero en lugar de disparar dardos al vecino, me preguntaría el porqué de la marcha de un buen canterazo.
Así las cosas, el Athletic es un traidor y un ladrón de futbolistas, según el prisma que dibuja el diario guipuzcoano, pero hay que refrescar la memoria de mis colegas.
¿Recuerfdan el caso Imanol Agirretxe? Se fue del Athletic con 15 años contra su voluntad, porque en la Real le pagaban un pastón, y su padre lo consideró mejor.
Y más recientemente, la Real ha firmado al Arenas de Getxo como club convenido. Pero claro: entonces la ley era la ley y estaba dentro de la oferta y la demanda.
Tampoco el Athletic ha obrado bien en estos temas.
Clamó al cielo con la marcha de Arteta o Agirretxe, pero se le olvidó pronto la rabieta y se la jugó a Osasuna de la misma forma.

Hay que saber lo que se escribe y cómo se escribe, porque las masas se encienden pronto, y si a la rivalidad añadimos el arrojo de billetes falsos y técnicas por el estilo, vamos buenos.
Miren mejor su ombligo antes de disparar al vecino. A lo mejor les va mejor. Y por favor: no mientan, no falseen y no intoxiquen.
Cuenten simplemente la verdad: por lo que sea, Iván Zubiaurre no ha querido renovar por la real, es así. Como Ezquerro no ha querido seguir en el Athletic y ha firmado por el Barça.
Algunos han montado en cólera por eso, pero si no entienden que en el fútbol existe la tan manida historia de la oferta y la demanda, no andarán bien encauzados, e irán de rabieta en rabieta.
Por último, nuestro corazón rojiblanco sufrió ayer, por la soberbia y el empecinamiento de Lamikiz en que el equipo juegue la Intertoto.
Salga quien salga, titular o suplente, del primer equipo o del filial, sigue siendo el Athletic. Y el que se arrastró ayer por el campo (es lógico y entendible dadas las circunstancias), fue el Athletic. Que no se nos olvide.

ttriste y alegre.

Sí. Triste y alegre.
Alegre por el fichaje de Zubiaurre. Siempre dije que era uno de los dos o tres que me llevaba de la Real y creo que el Athletic acierta.
Pero hoy me siento triste, porque mi equipo, el Athletic, ha hecho el ridículo. Y hay un sólo responsable: el`presidente Fernando Lamikiz. Él sólo.c Un Athletic de muchachos, (más de la mitad dwel equipo eran del filial), se ha paseado por la ciudad rumana de Kluj, como un equipo vulgar.
Los chavales, (apoyados por los 8 jugadores del primer equipo que menos minutos jugarán éste año), se han visto avocados, ha jugarr un partido, 6 días después de su prrimer entrenamiento.
Pero el que ha jugado, es el Athletic, el cklub de mi corazón.
Es el club al que apoyamos, y hoy. hemos apoyaado a un decreto de la dictadora presidencia.
Se haan batido el cobre. (teniendo en cuenta que era el primer partido de pretemporada), pero están obligados a ganar, por unn presidente que busca el éxito y las masas por encima de todo.
Hoy el Athletic se ha arrastrado por el campo, (con bastantes jugadores del filial) en tierras rumanas y deberá levantar un 1-0 en la vuelta.
Éste es el Athletic dee Le lamikiz, para bien (ojalá) popara mal.
El verdadero Athletic empezará a finales de agosto.

Para mi Athletic, suerte, para el del presidente forófo tsambién, porque la necesit, y porque nos pone en un compromiso.
Lo recojo, pero nno perdono. Mi corazón (espero que el de todos,) no se lastima.

escribe Jon aguiriano en el correo.

Cinco años después de su debut en Primera, Asier del Horno Cosgaya (Gallarta, 1981) acaba de hacer historia. No sólo se ha convertido en el primer futbolista
de su cantera que el Athletic traspasa a un club extranjero, sino también el que más dinero ha dejado en Ibaigane con su venta (12 millones de euros) y
el único al que se despide con una especie de aceptación o acatamiento general que no deja de ser sorprendente. Desde la certeza de que nunca hasta ahora,
a lo largo de 107 años, se había celebrado en el Athletic con tanta unanimidad y trompetería mediática el traspaso de una de sus estrellas, habrá que convenir
en que el caso Del Horno es especial y merece detenerse en él.

Por un lado, se podría decir que algo está cambiando en el club bilbaíno. Al menos, esa impresión da. Y es que de un desinterés casi masivo por la situación
financiera de la entidad -salvo un par de meritorios llaneros solitarios, en las asambleas de compromisarios nadie se ha preocupado nunca por el estado
de las cuentas del club- se ha pasado, de repente, a una preocupación tan honda y solemne que, lejos de derramar una lágrima por la pérdida de su futbolista
más cotizado, la mayor parte de la masa social rojiblanca parece ser la primera en celebrar el negocio realizado y el superávit que éste generará en las
cuentas del presente ejercicio.

Como esta vena fenicia de la afición del Athletic no resulta del todo creíble, lo sucedido empuja a hacer una consideración obvia: la de que Asier del Horno
es una figura controvertida, un tipo de futbolista que inspira admiración por sus cualidades pero también un cúmulo de recelos muy complicados de erradicar.
De lo contrario, no se entendería que a Fernando Lamikiz se le haya puesto una alfombra roja durante esta operación y nadie haya alzado la voz para recordar
que con ella se rompe una norma que se había convertido en obligada promesa electoral de todos los candidatos al sillón de Ibaigane: la de que el Athletic
no vende a sus mejores futbolistas, al menos que alguien pague el importe de su cláusula de rescisión.

Asier del Horno, al que se ha facturado por algo más de la mitad de la misma, ha sido la excepción. Y tampoco es extrañar porque lo cierto es que el internacional
gallartino, un magnífico pelotari en su niñez, viene siendo un caso excepcional desde que entró en Lezama con once años para jugar en el infantil B. Zurdo
cerrado, gran cabeceador, agresivo e intuitivo, las cualidades de Del Horno no tardaron en relucir. Aparte de buen toque, el chaval era un competidor visceral
y tenía unas formidables facultades físicas. Con el tiempo, a medida que crecía, éstas se fueron consolidando hasta convertirle en un portento en el aspecto
anaeróbico: potencia, elasticidad, velocidad de arrancada y de salto... La faceta aeróbica era otra cosa. Del Horno siempre ha tenido problemas de resistencia
y todavía necesita mimar mucho su musculatura para aguantar las cargas altas de esfuerzo.

Aquellos pitos

Apoyado en su naturaleza privilegiada, el jugador comenzó a subir escalones en Lezama. Internacional sub'18, en su carrera deportiva se puede decir que
hubo un primer momento de inflexión. Fue cuando, siendo juvenil, entre Luis Fernández, José Luis Mendilibar y José María Amorrortu decidieron que saltara
al Bilbao Athletic sin pasar antes por el Baskonia.

-«Mejor que termine roto en Segunda B que sobrado en Tercera»-, dijo entonces el tarifeño, que en su última temporada en Bilbao, pocos días después de que
Del Horno cumpliera 19 años, le convocó por primera vez con el primer equipo. El partido era contra el Valladolid y en la lista también estaba Fran Yeste,
su íntimo amigo.

Para su debut en Primera, sin embargo, tuvo que esperar unos meses más. Fue Txetxu Rojo el que le dio la alternativa en el primer partido de la temporada
2000-2001. Ante el Deportivo. Del Horno acabaría jugando catorce partidos, pero no se consolidó como titular. De hecho, vivió un momento muy duro en aquella
primera temporada. En el encuentro contra el Villarreal en San Mamés, el público no le perdonó sus fallos defensivos -Jorge López le hizo la vida imposible,
más o menos como se la haría el bético Joaquín cinco años después- y le pitó en varias ocasiones. Ni los más viejos del lugar recordaban un trato semejante
por parte de la grada a un canterano recién llegado, a un pipiolo de 19 años.

Hubo quien se temió que Asier no superara aquella amargura. No le conocían. Y es que el nuevo lateral del Chelsea ha tenido siempre una confianza total
en sí mismo. Los que le conocen bien insisten en ello. Es más, muchos vienen a decir que esa confianza en su privilegiada naturaleza es excesiva, que Del
Horno es un ejemplo perfecto de futbolista sobrado, de esos que desdeñan el sacrificio. ¿Por qué tardó dos temporadas en quitarle el sitio a un veterano
como Larrazabal, un futbolista muy inferior a él?, afirman más que preguntan. ¿Por qué no acaba de aprender a defender o a medir esfuerzos?

Antes de cambiar de aires con una oferta multimillonaria, Del Horno ha acumulado 126 partidos oficiales con el Athletic: 108 de Liga, 10 de Copa y 8 de
UEFA. Y ha marcado en ellos 17 goles, una cifra magnífica para un lateral izquierdo. Algunos de ellos, además, han sido realmente soberbios, como los que
marcó, con una mezcla de instinto asesino y letal ojeriza, al Real Madrid, su rival predilecto. Internacional absoluto en seis ocasiones, se va siendo
una de las estrellas del club bilbaíno y, sin duda, su futbolista más cotizado en el mercado internacional. Pero también se va con una aureola de futbolista
polémico, inmaduro, poco profesional en lo que se refiere a hábitos de vida y entrenamiento.

Inseparables

El hecho de que Ernesto Valverde tuviera que castigarle en un par de ocasiones por incumplir el reglamento disciplinario le ha acabado granjeando una fama
de trasnochador y balarrasa que ya es de dominio público. Como ocurre, claro está, con su inseparable Fran Yeste. En el fondo, no es extraño que ambos
sean como hermanos y al de Basauri ya se le empiece a intuir la melancolía por la marcha de su amigo. Y es que les unen demasiadas cosas: la edad, la inmadurez,
el dinero, la alegría de vivir y disfrutar, un carácter infantil e impulsivo y, sobre todo, la conciencia de ser dos superdotados y la seguridad de que
esa condición es una fuente inagotable de privilegios.

Esta mala fama, sin embargo, no debería influir a la hora de valorar lo que la pérdida de Asier del Horno supone para el Athletic en el plano estrictamente
deportivo.

-«No hay otro jugador como él»-, dice un antiguo técnico de Lezama.

Y no le falta razón. Del Horno, efectivamente, es un futbolista irremplazable. Él lo sabe y ya lo demostró, por ejemplo, en su anterior renovación con el
club, que fue un culebrón venezolano que sólo se desmadejó cuando intervinieron sus padres y David, su hermano mayor, policía municipal de Gallarta. Otra
cosa es que el Athletic disponga de otros laterales izquierdos que acabarán cubriendo su vacante (Casas, Tarantino o Moya), pero sus prestaciones poco
o nada tendrán que ver con las del gallartino, a quien José Mourinho considera, y así se lo dijo a Fernando Lamikiz, el mejor lateral izquierdo ofensivo
de Europa. «A defender ya le enseñaré yo», vino a decir el técnico del Chelsea, que ya sueña con los abordajes de corsario de su nuevo pupilo por la amura
del segundo palo.

La zurda indómita

Artículo íntegro publicado hoy en Deia.
La zurda indómita

Del Horno deja el poso de un lateral bravo con talante ofensivo cuyo paso por la Premier debe contribuir a su madurez

Igor Santamaría Bilbao

«NO ES justo lo que están haciendo conmigo ni me merezco la fama que me ponen». Es la otra cara de Asier del Horno (19-I-81, Portugalete), la de un jugador
capaz de arengar a la masa con su carácter y tan incomprendido como condenado ahora a madurar a orillas de Stamford Bridge. El único caso de la cantera
rojiblanca que dio el salto al filial sin pasar por el Basconia debutó en el primer equipo a las órdenes de Rojo en Riazor (9-IX-2000); y, en plena crisis
de laterales, pronto opositó a hacerse con los galones del veterano Larrazabal. Desde su prólogo como león se le exigió mayor sacrificio defensivo y corpulencia
(su tobillo le ha dado más de un problema); San Mamés no le pasó ni una y, en aquella primera temporada, el de Gallarta abandonó el campo ante el Villarreal
envuelto en un mar de lágrimas. No volvió hasta la última jornada, tres meses después, pero juró reivindicarse. Y bien que lo hizo.

Heynckes le abrió los ojos, empezó a tantear su calidad y le dio las riendas, erigiéndose en un defensa con innata facilidad para sumarse al ataque, especialmente
en acciones de estrategia, apareciendo en el segundo palo, destapando su poderío aéreo y su resolución. Vaya si lo ha padecido el Madrid, sobre todo Figo,
a quien ató en corto en sucesivos duelos, cuando la rémora de "Zurdi" (su apodo) reside en su irregularidad en la contención. No se equivocó de chaval
al escoger el esférico y aparcar las pelotas del frontón, donde se desenvolvía con idéntica fiereza, pero quizás sí en dar pábulo a las acusaciones sobre
su vida "desordenada", a raíz de una supuesta noche de fiesta en noviembre de 2003 (tras ganar al Espanyol), que le ocasionó (junto a Yeste) un castigo
deportivo y económico no oficializado.

Su respuesta fue el silencio ante la prensa durante tres meses en los que se jugaba su renovación, proceso que se dilató hasta el punto de romper unilateralmente
las negociaciones con la anterior directiva. La mejora sustancial de su ficha le llevó en febrero de 2004 a prolongar su contrato hasta 2007. «Podía ganar
mucho más fuera, pero prefiero quedarme», dijo entonces, sabedor de que a corto plazo le llegarían jugosas ofertas, también beneficiosas para el Athletic.
«Pido perdón, pero no todos se lo merecen», precisó ante los medios. Titular indiscutible y con una progresión palpable, DEIA ya se hizo eco del interés
que despertaba en el Chelsea en los estertores de un curso donde contribuyó a borbotones a alcanzar el billete de UEFA. Tanto se implicó que incluso se
prestó voluntario para ir a la pretemporada de Benasque.

Aragonés propició su debut internacional en setiembre de 2004 en un test ante Escocia. Y aunque su último ejercicio no ha sido espectacular, la pieza era
ya codiciada en el mercado. De nuevo otro rumor extradeportivo en vísperas de la cita frente al Austria provocó que callara (Valverde le apartó de una
lista sin estar lesionado recurriendo al joven Moya). Ese poso, unido a recambios como Casas, Tarantino o Amorebieta, han hecho más fácil la operación.
Buena para Asier y para el Athletic.

Lo último del Athletic

Todos andan moviendo fichas, pero con moderación. Pero parece que el Athletic poco se va a mover. Tampoco es necesario. Unai Expósito y Gaizka Garitazo, parece que son las únicas caras nuevas que veremos en la plantilla bilbaína.
Lo deGaritano está complicao porque la Real anda metiendo las narices. Personalmente creo que es un futbolista prescindible, pero Meendilíbar lo quieree, y hab´ra que darle el gusto al hombre.
Por lo demás, no van mal las cosas. Lamikiz ha llevado las renovaciones por buen camino. La última ha sido la de Javi Casas, que ha ampliado su contrato hasta el 2010.
Lo de Yeste será más costoso, en lo económico y en el tiempo, pero al final acabará bien.
Y lo de Del Horno…
Todo el mundo espera su salida, pero yo la veo estancada. A ver qué pasa.
Mendilíbar será presentado la próxima semana, y a preparar la Intertoto.