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sergiobrau

Los chavales, los chavales: ¡a semifinales!

No se cansó de repetir Caparrós ese soniquete: los chavales, el equipo, el grupo, los jugadores… Nunca está mal que un entrenador se aparte del protagonismo que a otros tanto les gusta y premie con el protagonismo a los que casi siempre son los culpables de los fracasos o de los aciertos. Quizá el peor error ayer del Sporting no fue ni su defensa, ni la cantada de Sergio Sánchez en el primer gol. Lo peor que pudo hacer ayer el equipo gijonés fue despertar al león tan pronto. Porque si bien Iraola, ocio y Gorka facilitaron un gol en menos de 30 segundos, algo imperdonable en una eliminatoria copera con empate sin goles, el Athletic se fue como un loco a por el empate. Lo pudo pagar caro, porque sobretodo la banda izquierda fue una invitación para los sportinguistas, pero a fuerza de golpes se asustaron los asturianos. A la media hora de partido el Athletic había perdonado 4 goles, y Carmelo la estocada definitiva del 2-0. Por cierto, pareció que Diego Castro enfermó de la misma supuesta enfermedad que Manolo Roseti le encontró a Llorente en el partido de ida. Si hubiera ensayado mejor la caída, quizá hubiera pitado González Vázquez. Me gustó el león porque nunca se achicó, porque como dicen en Buenos Aires fue al frente, le puso huevos, pasión, garra, raza, mimbres inequívocos de una auténtico rojiblanco. Muchos erraron: Gorka Ocio e Iraola en el gol del Sporting, Koikili dejó demasiados pasillos, David López y Llorente fallaron goles increíbles, y sin embargo todos se redimieron. Iraizoz con ese paradón en la segunda parte, la zaga con su serenidad en el complemento, David López con el 1-2… Todos rayaron a gran altura, porque nunca temblaron, siempre creyeron en remontar el 1-0, y eso, hacía varios años que no se veía en el Athletic. Alguien preguntó a Jokin en sala de preensa por Yeste. Caparrós salió como pudo, pero jugador y entrenador deberían replantearse sus actitudes y tragarse algo de orgullo. Reconozco ser un romántico del fútbol, y con mucha memoria, no en estadísticas pero sí en recuerdos. Aunque Yeste no le valga a Caparrós de mediapunta porque el de Utrera ha apostado por el 4-4-2, por la izquierda igual sigue siendo válido: a la hora de aguantar el balón, de poner un pase o de sacarse un gol, o un palo de una falta como hizo ayer. Yeste nos va a dar este año la gloria que ansiamos desde hace más de un cuarto de Siglo, y si no, al tiempo. Ahora Sevilla o Valencia, en cierta forma da igual porque al Athletic no lo para nadie, pero quizá creo que le venga mejor volver a Sevilla en una semifinal. El Valencia está en mejor forma, tiene 3 o 4 tipos muy inspirados y lo veo más peligroso para el Athletic, aunque en los últimos tiempos, Mestalla se nos dé mejor que el Sanchez Pizjuan.

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